¿A quién sirve la fuerza pública?
Es solo cuestión de una simple comparación: ¿recuerda alguien algún incidente que haya sido perpetrado por la policía estatal o municipal, durante los años que estos cuerpos armados estuvieron bajo el mando de políticos emanados del PAN en Yucatán? Yo sí: recuerdo que se armó gran alharaca cuando un hermano de Patricio Patrón Laviada pretendió que no se le detuviera por ser quien era, con el resultado de que su propio hermano —el gobernador— dio la instrucción de que se actuara como se haría con cualquier otro ciudadano. La prensa lo trató de manejar de tal manera que no se le diera importancia al hecho de que el gobernador hizo lo que se debería hacer, sino que se recalcó por todos lados el titular de que “un hermano de Patrón Laviada exige se le respeten sus influencias”. Si uno lee ese titular, ¡no es falso! Pero no fue ese, realmente, el sentido del evento. Pero, ¿cuántas veces se le detuvo a alguien por su postura política o por sus actividades políticas? Nosotros podemos recordar...