jueves, 26 de enero de 2017

La pesadilla Trump (4-…)

Pensé que no habría mucha más emoción este día 26 de enero. Pero las cosas no han mejorado.

Ahora Trump habla de gravar con 20% todas las importaciones que lleguen a Estados Unidos desde México. Es una manera de provocar que bajen; al bajar, habrá menos impuestos que podrá cobrar por ellas.

Algunos tenemos la esperanza de que pronto gente del propio partido republicano se va a acercar y le dirá que está mal todo lo que está haciendo; que no así se hacen las cosas; que el mundo no es juego de Monopoly. Alguien, tenemos la esperanza, hablará con él y lo hará entrar de nuevo a sensatez.

Nadie está diciendo que los Estados Unidos no tienen permiso de construir los muros que desee alrededor de sus fronteras y dentro de sus territorios. Solo esperemos que el daño que provoquen a la naturaleza, a las especies que no usan pasaporte para cruzar de un lado a otro, no sea tal que provoque extinciones además de las que el calentamiento global —en que no cree— está provocando.

Es obvio que todas las naciones son totalmente libres de construir los fuertes y barreras que deseen, tanto para defenderse de los ataques de la naturaleza como para defenderse de las invasiones humanas de otros territorios —lo cual no es necesario si esa nación, la que sea, ya no está poblada por masas amorfas, incapaces de razonar o distinguir la verdad. Y sí, lo que muchos mexicanos han tratado de hacer es de encontrar un buen trabajo en EEUU. Para eso se han arriesgado: es la aventura de sus vidas y muchos las han perdido en el intento.

Hay una nota triste: la actitud de la mujer Primer Ministro de Inglaterra de visita oficial a Trump; fue una actitud tal que su parlamento criticó fuertemente. Definitivamente, en Europa hay más gente pensante que la que vemos rodeando a Trump, a menos que estén cerca de él por órdenes de alguien —que los envió para que lo cuiden de sí mismo.

Me temo que si algo no sucede para resolver lo que estamos viendo, los mexicanos somos los que más mal la pasaremos, quizás tanto como los musulmanes, en tanto que los verdaderos terroristas van a disfrutar las razones a granel que la actitud de Trump les está dando todos los días para actuar en un mundo en el que el mismo Trump los está acorralando, dejando claro que ya no tienen nada qué perder —que es cuando se vuelven tan agresivos que no piensan ni en la posible extinción de sus pueblos.

Las explosiones nucleares sucias son las peores. Son las que resultan de bombas nucleares tipo amateur, como las que los terroristas que Trump está acorralando podrían —esperemos que no suceda— llegar a lograr. Tendrían el apoyo del que sufre de la misma locura que Trump, pero encerrado en su pequeña Corea del Norte.

Y de tomas de posesión de presidentes en Estados Unidos, la de Trump es la que más hizo uso del vocablo “dios”, implicado en mayúscula, para referirse al ser que imaginan existe para que bendiga las majaderías que Trump y gente como él están haciendo sobre todo en contra de un país como México, con gente que ha luchado en todas formas para lograr ser lo que hoy somos.

¿Será que por allí interceda la Virgen Morena? Ah, para los teístas afines a Trump, tal cosa como la Virgen María no es un concepto aceptable; es algo que sólo han inventado los católicos; por lo tanto, no habría mucha ayuda de un concepto católico romano para interceder ante el “dios” que Trump está seguro que lo bendecirá a él y a los norteamericanos que apoyan la acción de matar para conseguir lo que creen que les pertenece —como ya hicieron en el pasado con las decenas de tribus de pobladores llamados “indios americanos”, quienes ya estaban en los territorios que vinieron a ocupar con el pretexto de “adorar a su dios” en un modo diferente del impuesto por la realeza británica de esos días.

Como los monoteístas solo creen en un dios, entonces las tres grandes tendencias teístas —judíos, cristianos y musulmanes— que se enfrentan entre sí, lo están haciendo porque cada uno de los tres grupos cree que tiene el conocimiento verdadero de esa deidad única.

Los judíos inventaron la idea original y se quedaron esperando al salvador; los cristianos creen que la deidad les envió a su hijo y lo hizo morir por la humanidad, atormentado en una cruz por los romanos (en la época de Trump le hubiesen aplicado el Waterboard); los musulmanes creen que el enviado de la deidad fue el profeta salvador y que los que no creen eso, son infieles y, según su libro sagrado, es bueno matarlos.

En alguna época los cristianos hicieron lo mismo que hoy hacen los musulmanes: mataron a quienes no aceptaron su visión teísta.

Trump le apuesta a esas creencias, con la convicción de que como cristiano y poseedor de las más potentes armas de destrucción masiva, ya está probado que es parte del pueblo favorito de la deidad.

Pero, espera, un momento… ¿no México fue el escogido, el preferido, el predilecto de la Virgen de Guadalupe, madre de Jesús, el Cristo, inmaculadamente concebido? Entonces, ¿por qué Trump tiene bajo su poder el arma más poderosa lograda por la aplicación tecnológica de la ciencia en la historia de la especia humana?

Es un mundo sin sentido, claro; pero muchos tienen como explicación la mágica frase de que los caminos de la o las deidades solo ellos los entienden y ellos “saben por qué lo hacen”. No estoy de acuerdo con esa forma de ver las cosas, pues, a final de cuentas, explica nada.

Los humanos ya deberíamos haber invertido el uso de esos 90 a 100 mil millones de neuronas que tenemos en el cerebro para ver las cosas con mayor objetividad, dejarnos de fronteras estúpidas, de nacionalismos retrógradas, de creencias sin sustento de la ciencia con que contamos, que deberíamos aprender a respetar y apegarnos a su método.

En la medida en que no abramos la mente, todos, en masa, no dejaremos de ser, cuando estamos en masa, ciertamente bastante estúpidos. No es correcto que si les dejas a las masas una decisión, invariablemente la van a tomar equivocada. Son minorías, de verdad, 1 de cada 10,000 o más, los que rompen con los atavismos y las creencias falsas; los que de verdad mueven a la humanidad desde la estupidez hasta la visión de mente abierta.

Y a esas minorías, ciertamente Trump no pertenece.

La pesadilla Trump (3-...)

Los acontecimientos se van desarrollando a gran velocidad en el tema Trump-México. Hoy aparece un vídeo de Peña Nieto advirtiendo que México no pagará el muro.

Pero las cosas se ponen difíciles para los mexicanos que viven allí y que envían remesas de unos 26 mil millones de dólares al año —esa fue la cifra de 2016.

Ahora el Sr. Trump dice que eso es lo que servirá para pagar el muro. Que si éste tiene un costo de 10 mil millones, se recuperará ese dinero reteniendo parte de lo que los mexicanos estarán enviando de los EEUU a México; se retendrá de las sagradas remesas, que nadie se ha atrevido a tocar, jamás.

La medida sería a todas luces, a nivel internacional, en las cortes internacionales y universales, en cualquier parte, completamente un atentado a los derechos humanos básicos y al capitalismo en sí. Pero, ¿lo puede hacer? ¡Claro que sí! Lo puede convertir en ley, porque tiene a todo el aparato legislativo a su favor.

Peña Nieto, en su vídeo, vuelve a afirmar que solo se aceptarán las condiciones del TLC revisadas si estas también favorecen a México.

Me gustaría leer, de ambas partes, algo así como un TLC que esté a favor de todas las partes. Un tratado comercial que pueda beneficiar a todos. No es tan difícil; es cuestión de voluntad, de imaginación y de hacer las cosas justas o dejar que se acomoden progresivamente.

Unos países, por sus territorios, sus tradiciones y costumbres, pueden producir mejor y a menor costo algunos productos o proveer algunos servicios, que otros países. Si dejamos que las fuerzas de la producción sean las que determinen ese tipo de comercio, es muy probable que el resultado sea efectivamente favorable a todas las partes.

Lo que descompone las relaciones del buen comercio es la introducción de factores artificiales, llamados medidas proteccionistas. Durante muchos años, México se mantuvo en una situación de ciclos de crísis monetaria —de divisas— sufriendo constantes devaluaciones.

El tipo de devaluación que el país sufre ahora (2017, enero) no tiene nada qué ver con las devaluaciones que lo fueron por falta de divisas. El peso flota frente a todas las monedas del mundo. El valor del peso frente a todas las monedas está determinado por la ley de la oferta y la demanda.

El Banco de México, a veces interviene para evitar subidas demasiados abruptas, pero detiene su intervención cuando nota que las fuerzas del mercado son demasiado fuertes. Esas intervenciones consisten básicamente en lanzar al mercado libre divisas de la reserva.

Fueron los sexenios de Fox y Calderón los que aumentaron las divisas en la forma más fuerte que jamás sucedió en la historia del país. Fox recibió un fondo de 22,000 mdd; Calderón recibió un fondo de 65,000 mdd; Peña Nieto recibió arriba de 175,000 mdd y, a 4 años y fracción, está en alrededor de 195,000 mdd. Las proporciones de devaluación están más o menos en esos niveles.

Esas divisas se forman porque las leyes mexicanas empujan a que todo pago que se haga del extranjero a un mexicano, sea transformado en pesos mexicanos; el Banco de México entrega pesos (vende pesos y compra los dólares). Las divisas que los mexicanos que están en EEUU envían son parte de las que finalmente van aumentan las reservas. Si solo en un año (2016) se enviaron 26,000 mdd, es obvio que durante el tiempo que ha estado Peña Nieto en el gobierno, muchas cosas han sucedido que han impedido el crecimiento de la reserva. Es exactamente la misma base que ha provocado la devaluación.

Muchos factores influirían en contra de la divisa mexicana:

  1. El precio del petróleo
  2. Impedir inversiones por Trump (Ford, Carrier, etc.)
  3. Retención de divisas por Trump (para el pago del muro)
  4. Disminución de mercado libre para México por Trump (revisión del TLC)
  5. Encarecimiento de la producción en México por Trump (revisión del TLC provoca que se pongan aranceles a productos para la industria)

El resultado es un futuro desastroso para el consumidor medio en México. Cada vez tendrá que pagar más por productos que ya estaban a precios competitivos en las cadenas distribuidoras (Chedraui, Soriana, Comercial, Costco, Sam’s Club, Walmart, Superama).

Esperemos que los años en el TLC haya provocado la producción de alimentos saludables (soya, frijol, maíz, legumbres, frutas, etc.) en México. Supuestamente el TLC exigió ciertos procesos para perfeccionar la calidad de los productos y competir, así, en el mercado de EEUU. ¿Sucedió? Todo parece indicar que sí.

Pero, ¿cuál era el mejor camino? ¡el que estábamos siguiendo! Ese era el mejor camino. Los ajustes que se van a provocar resultarán en más lento crecimiento en México; la falta de crecimiento se traduce en oferta baja de empleos o reducción de paga por los empleos que se ofrezcan.

Las cuentas alegres son las que hacen algunos buscando en los robos de los políticos la “causa” de los males del país. Es cierto que los políticos encuentran maneras de hacer que más riqueza les llegue a los bolsillos; no les basta con los elevados sueldos que ellos mismos se dan. Pero esa no es ni remotamente la causa de los males. Un mexicano, en promedio, “paga” por todos los diputados, una “cuota anual” de $9.63 (nueve pesos con sesenta y tres centavos), al año. Sí, es cierto, ya multiplicado por todos es una gran cantidad; pero es como una “lotería” que el político “gana” a través del proceso de llegar a la elección y luego de “ganarla”.

Pero allí no está el problema, sino en la baja productividad mexicana en total. El costo país es demasiado elevado; casi la mitad de lo que las empresas pagan en el concepto de salarios, se va en impuestos que se retienen y en cuotas para el seguro social. Pero en esto, México no es diferente a la mayor parte de los países del mundo, excepto que el servicio que en otros países —sobre todo los de primer mundo— se da por la medicina pública es en varios órdenes de magnitud superior al que se da en México, en donde muchos mexicanos acaban pagando doble cuota: la que por ley deben dar al Seguro Social y la que erogan para pagar los gastos médicos particulares por falta de confianza en lo que ofrece el Seguro Social.

Sí, no hay duda, tenemos muchos problemas y la Trump-adas no nos ayudan en nada. Ya veníamos con dificultades; ahora estas serán aún mayores.

Todo depende de lo que se pueda negociar para salvar dos cosas:

  1. Respeto a los envíos de mexicanos
  2. Beneficio mutuo justo en el TLC

¿Va a suceder? Viendo la forma de actuar de Trump, es difícil.

Caso Rosas Moya-Trump.- Puede tratarse —no lo sabemos— de un intento más de Trump —ha tenido muchos a lo largo de su vida— de aprovecharse de algo para ganar más en alguna operación. Los 26 terrenos de Playa del Carmen son bastante atractivos. Ojalá nos explique con cuidado el empresario Rodolfo Rosas Moya los detalles del asunto y, desde luego, que al hacerlo, sea con estricto apego a la verdad del asunto.

La pesadilla Trump (2-…)

Hay una nota positiva, hoy, día 25 de enero. Por lo menos para México.

“Yo quiero un México fuerte económicamente; es un pueblo maravilloso…”

Eso dijo el Sr. Trump.

No le gusta a quien esto escribe andar buscando las palabras exactas, pero sí se precia de recordar las palabras que darían una idea casi exacta de lo que dijo alguien. Y eso es lo que siento que significa lo que declaró el Sr. Trump.

También supimos hoy que algo va a suceder con una decisión —un arbitraje— dictaminado de tal manera que Trump, en un pleito contra el empresario Rodolfo Rosas Moya, recibió las de ganar, pero que las cosas no se revirtieron para que así sucede.

Trump está convencido de que merece 26 terrenos ubicados en Playa del Carmen, Q.Roo. Rosas Moya dice que 3 años después de que todo lo que por celebrarse el concurso Miss Universo en Cancún se le pagó a Trump o la empresa del dichoso concurso, Trump decidió, de todas maneras, proceder para ver si se quedaba con los 26 terrenos.

El asunto está complicado. Rosas Moya dice que Trump o la empresa recibió la paga que se le debió haber dado. Pero Trump pide que, legalmente, se le deben entregar esos 26 terrenos, de los cuales solo unos cuantos ya han sido vendidos.

Ese fue el pleito que enfureción a Trump; eso fue, al parecer, lo que le dio un gran enojo contra los mexicanos. Quizás solo la gota que derramó el jarro de la furia. A lo largo de su vida, Trump parece haber vivido varias experiencias parecidas. 26 terrenos por un dinero de un concurso en caso de que no se pagara. Pero, ¡se pagó! Es decir, el uso del nombre “Miss Universo” tenía un costo, y el costó ¡se pagó! Entonces, ¿por qué Trump cree que merece los 26 terrenos?

O que diga la verdad quien la esté guardando. No estamos para este tipo de cosas a estas alturas. ¿Quién fue más presa de engaño, Trump por el empresario Rosas Moya, o este por los políticos de Quintana Roo? Realmente, vale la pena que el resto de los mexicanos conozca lo que causó la furia del que hizo todo lo posible para que ya no se invierta en este país. Evitó ya que la Ford ponga 1.6 mil millones de dólares, la Carrier se fue e intentó convencer a la BMW en Alemania de no venir a México.

Además va a invertir en un súper muro para evitar que la gente cruce en forma ilegal en cualquier parte de las 3.5 km de frontera entre México y EEUU, pero, nada más y nada menos que ¡buscando que sea México la parte que pague por el muro! ¿No son los EEUU los interesados en que no llegue a ese país la droga y los buscadores de empleo? Claro, los mexicanos estamos muy interesados en que dejen de entrar armas a través de esa frontera; armas que acaban matando a mexicanos inocentes en rencillas callejeras entre grupos gangsteriles movidos por defender el negocio que los EEUU han generado al demandar las sustancias prohibidas —siempre y cuando no sean los de allí los que las produzcan.

¿De dónde tendría que pagar el muro la nación mexicana? Es parte de la imperdonable demagogia del Sr. Trump.

Pero no se nos olvide que hoy dijo —ahora sí, yo cito exactamente las palabras del medio en que lo he leído— esto:

Queremos un México sólido y estable. Entendemos que una economía fuerte y saludable en México es muy buena para los Estados Unidos… Queremos que eso pase trabajando juntos en un comercio positivo, fronteras seguras y cooperación económica.

Donald Trump

La presión de la gente a su alrededor llegó al máximo, además de que Videgaray declaró esta mañana que si las condiciones del TLC no le son favorables a México, se abandona el tratado… ¡Uy, qué miedo! Pero coincidentemente, hoy dijo la primera secuencia de palabras positivas coherentes, lógicas y creíbles acerca de la relación con México.

Cada día, entre México y Estados Unidos —a través de aire, mar y tierra— hay un intercambio comercial con valor de USD$1.4 mil millones; sí, diariamente, cada ciclo de 24 horas. Se dice que lo que México consume de producto americano hace posible la existencia de 14 millones de empleos. De este lado de la frontera, algo similar debe suceder. Sí, es cierto, ellos nos compran a nosotros bastante más que nosotros a ellos. Pero, a fin de cuentas, el negocio es bueno para ambos.

¿Por qué dañar una relación que genera beneficios para los ciudadanos de ambos países?

También declaró Trump que las relaciones entre México y Estados Unidos, con él, iban a ser las mejores que jamás se dieron en la historia.

No hay duda, antes de que aquí cruce la línea del tiempo del 25 al 26 de enero de 2017, lanzo yo estos pensamientos, más que nada para ver, posteriormente, qué pude vislumbrar del futuro.

La pesadilla Trump (1-...)

Realmente sucedió algo que no era esperado por muchos de nosotros. La elección de noviembre de 2016 resultó el principio de una pesadilla que no nos imaginábamos que el mundo volvería a vivir.

El 20 fue la gran fiesta. Hoy, 25, ya firmó la orden ejecutiva para que se construya el muro en la frontera de EE.UU. con México. Esta no es una idea nueva, pero fue una promesa de campaña. Dada la orden ejecutiva, prosigue el proyecto, que deberá tomar en cuenta adaptaciones según el terreno, etc.

Pero la maquinaria ya comenzó a funcionar.

Ya confirmó la prohibición del flujo de dinero hacia entidades de otros países que en alguna forma ayuden a las mujeres a abortar.

Ordenó que se baje todo lo que tenía que ver con cambio climático del sitio de la presidencia.

Hoy, día 25, podemos asegurar que va demasiado rápido.

Ya habló ayer de la orden ejecutiva para impedir el paso de personas que provienen de países supuestamente productores de terroristas. También ya está en camino la prohibición de que entren a los EE.UU. personas de afiliación a la religión musulmana.

Cada una de las cosas que prometió en campaña —que muchos pensamos que solo fueron para ganar ciertos votos— ¡las está cumpliendo con órdenes ejecutivas!

Y tiene el poder que le otorgan los patriotas; son personas que creen que los EE.UU., para ser grandes, deben ser explotadores de otros pueblos cuyas condiciones de debilidad lo permitan. Es el mismo criterio que se usó cuando la esclavitud fue un negocio.

El camino que habían seguido los Estados Unidos, aprendiendo un poco de las experiencias europeas, fue de respetar y de abstenerse de explotar sin escrúpulos —vaya, evitar tratar a los de países no poderosos como esclavos— a las poblaciones desamparadas.

El departamento de migración tiene la capacidad de hacerse al desentendido cuando el sujeto de persecución pertenece étnicamente a grupos humanos con cierto tinte en la piel, cierto tipo de ojos o color de pelo. Si los rasgos corporales del individuo son parecidos a los que descienden de los pueblos autóctonos de América —como aztecas, mayas, olmecas, tehotihuacanos, incas, quechúas, etc.— entonces el empleado del servicio de inmigración y naturalización pondrá más atención.

Todos sabemos que muchos empleos solo se llenan por personas con esos rasgos corporales que sí causan la atención del empleado del INS (siglas en inglés del “Servicio de Inmigración y Naturalización”).

Trump se ha referido a los rasgos regordetes de algunas mujeres latinas en forma despectiva. Fue todo un tema durante la campaña; uno de los temas que fueron ignorados por esos que contribuyeron a los votos electorales que le dieron la presidencia, o sea, un punto claro en el que podemos deducir fácilmente que es gente que necesitaba un líder para hacer sonar válidas sus actitudes llenas de prejuicios por los rasgos corporales de las personas.

Ellos quisieran ver el territorio de EE.UU., sus ciudades, sus escuelas, poblados solo por personas con rasgos corporales que en secreto son los únicos que realmente aceptan y desean. Se trataría de personas que cantarían ese sistema de valores que rompen (los valores) todos los días: monogamia, familia, religión, amor a la patria.

Los de rasgos corporales diferentes sirven como chivos expiatorios para liberar de culpas a los de los rasgos preferidos cuando es alguno de ellos el que comete un delito grave (o no tanto, da igual). Si un jurando ha de escoger como culpable a alguien, le es mucho más fácil hacerlo si la persona exhibe rasgos progresivamente más lejanos a lo que los electores de Trump conciben como deseables: altos, complexión media, tez blanca, pelo claro, ojos claros, teístas, amantes de las armas de fuego, promotores de banderas americanas a las puertas de sus casas, muy carnistas, etc.

Entre los colonizadores del territorio de los EEUU, vemos 2 tendencias:

  1. Los Aceptantes. Son los que progresivamente vieron con buenos ojos la proliferación de poblaciones de rasgos corporales variados; los consideraron a todos seres humanos potencialmente valiosos; concibieron que el sistema educativo es en el que todos tendrían las mismas oportunidades. La gente de este grupo es más tolerante con los católicos y los judíos.
  2. Los Intolerantes. Claro, guardaron su actitud intolerante muy en secreto; tanto como las capuchas que el KKK usó. Son personas que habían estado viendo con malos ojos el aumento progresivo de gente que no tenía los rasgos corporales que ellos veían como los únicos realmente aceptables para ese país. Todos ellos gozan del prejuicio contra los rasgos corporales tales como oscuridad de la piel, del pelo, regular a baja estatura, peso corporal, color oscuro de los ojos, tendencia de la piel a soltar grasa. Juzgan que si tienen esos rasgos, van a ser menos capaces de entender las cosas académicas. En el fondo odian a los católicos y a los judíos.

A las 14:22, hora del centro de los EEUU, CNN ha anunciado que Trump ha firmado la Orden Ejecutiva Presidencial para dé comienzo el levantamiento del muro fronterizo con México.

Realmente, sí, han sido millones los que han cruzado la frontera en forma clandestina y piensan que ese muro va a impedir que más lo hagan.

Sin embargo, al mismo tiempo que orden el levantamiento del muro, invita a los que invierten en fábricas en México —creando empleos— que dejen de hacerlo y que inviertan dentro de EEUU o, de lo contrarios, los productos fabricados fuera de EEUU que intenten importar a ese país, serán gravados con altos aranceles (de más de 30%).

Quita una posibilidad de creación de empleos que convenía a todos —algunos mexicanos tendrían empleo y muchos norteamericanos podrían comprar los vehículos a precios más competitivos— y aumenta la necesidad de mexicanos de buscar la manera de encontrar empleo.

Vemos claramente que el individuo tiene un claro mensaje:

  1. Yo produzco
  2. Tú compras
  3. Yo no te compro
  4. Yo te aplasto lo más que pueda
  5. Yo te destruyo militarmente si te alborotas
  6. Tú no me importas, no tienes mis rasgos corporales deseables
  7. Yo haré lo posible por provocar tu desaparición

Esas son las frases que realmente se encuentran detrás de las acciones de Trump.

El TLC fue algo que hizo crecer a las dos naciones:

  1. Creó empleos en EEUU
  2. Creó empleos en México
  3. Creó consumidores en México
  4. Bajó precios para consumidores en ambos lados
  5. Promovió que se exporten los productos que mejor hacen

Pero todo eso, por razones que solo pueden tener que ver con desprecio a rasgos corporales, a Trump no le parece y quiere destruirlo.

Trump ve, en los caminos de solución que se han dado en el mundo, como caminos contra los EEUU. Esperemos que los países del mundo, todos ellos, tengan la capacidad de unirse para combatir la pesadilla Trump, que apenas está comenzando.