domingo, 26 de agosto de 2012

¿Policía Federal disparando sobre vehículo con placas diplomáticas?

En uso de la libertad de expresión de que gozo junto contigo, lector o lectora, escribo las líneas que a continuación podrás leer. Podrás estar de acuerdo o no, así es la era moderna. Pero nadie podrá negar que lo que está pasando en México requiere, exige, una acción radical para detener, de tajo, la escalada de violencia que parece no tener fin y que parece haberse recrudecido a partir de conocerse los resultados electorales del 1 de julio de 2012.

A veces los países —en consonancia con sus sociedades— deben tomar medidas radicales. México parece ser uno de esos lugares en el mundo en que es necesario cambiar las cosas en forma radical.


¿Son confiables el Ejército y La Armada? Muchos indicadores apuntan a que sí son confiables. ¿Es confiable el nuevo cuerpo de Policía Federal que se ha ido formando? Todo apunta a que no son confiables.

Así como ese cuerpo no es confiable, tampoco lo es la Policía de Yucatán: ellos ultimaron con metralleta hasta matarlo, a un empresario que no tenía ni siquiera por qué ser perseguido por la “fuerza pública”. ¿Qué pasó con ese crimen? ¿Entonces, cuando gente al mando de “autoridades” comete crímenes, todo se debe quedar así, nada más?

Es urgente tomar medidas radicales. ¿No nos hemos dado cuenta?

  1. Es necesario restablecer la pena de muerte para quien porte un arma y no pertenezca al Ejército y/o La Armada. Esto no debe quedar sujeto a mayor debate que el que apruebe la moción en un santiamén.
  2. Como colofón, las policías de todo el país deben entregar sus armas de fuego ipso facto, sin discusión, sin miramientos.
  3. Todo particular al que se le encuentre un arma de fuego será condenado a 25 años de prisión por el solo hecho de tenerla. Listo. No hay más discusión al respecto. Queda estrictamente prohibida la posesión de cualquier arma de fuego, de cualquier calibre.
  4. Todo particular o policía, político o cualquier persona, de cualquier edad, a la cual se le sorprenda practicando con armas de fuego y disparándolas, será condenado a 40 años de prisión. Esto no es un juego.
  5. Al momento de entrar en vigor esa ley, se establece también que todo extranjero que efectúe una acción cuyo objetivo sea meter de contrabando armas de fuego a México, deberá ser extraditado a México y juzgado. Las penas que se aplicarán oscilarán entre 100 y 200 años de prisión.
  6. Los elementos del Ejército y La Armada no podrán tocar físicamente a las personas que detengan. Se les ordenará colocar las manos para que sean esposados por atrás y se les ordenará, con la voz, que se muevan en la dirección requerida. De no moverse, entonces, será llamado un juez y bajo las órdenes de este juez, se le podrá someter físicamente, cuidando de que en ningún momento sean tocados piel-a-piel, sino solo mediante herramientas acolchonadas. No actuar en esta forma se considerará un delito ipso facto.
  7. Se les darán 30 días a todos los grupos armados escondidos para que entreguen las armas de fuego, granadas, bazucas y cualquier cosa similar, a reserva de que al pasar los 30 días, se comenzará una acción masiva para encontrar grupos armados.
  8. Definitivamente, tanto Ejército como Armada deberán tener la libertad absoluta de disparar a herir e inutilizar a personas que se encuentren armadas. Si estas repelen con disparos, entonces Ejército y Armada estarán autorizados a tirar hasta calmar la agresión.
  9. En todos los casos, Ejército y Armada deberán grabar en video y en audio los procesos y las acciones. En ellos se deberá ver y oír que elementos de Ejército y Armada, previamente avisaron y advirtieron, verbalmente, con toda claridad, que deberían entregar las armas y entregarse pacíficamente para su detención y juicio. Ni Ejército ni Armada podrán ejercer acción alguna sin antes advertir verbalmente las consecuencias de no proceder a entregar armas y dejarse detener.
  10. Se promoverá en todos los ciudadanos de México la costumbre y su uso constante de Denunciar todo lo que observen que pueda conducir a dar con gente que esté violando la ley de las armas.

Está claro que los cuerpos armados nuevos no están dando resultado. El ataque de la Policía Federal a un vehículo que porta Placas Diplomáticas, no tiene sentido aceptable. Es algo que jamás debió haber sucedido. Si un cuerpo de “policía” mexicana, de reciente creación, no puede demostrar ese mínimo de capacidad de discernimiento, el asunto está muy grave y debe terminarse con lo que sea que se haya comenzado.

Para que este tipo de cosas sucedan, todos los mexicanos debemos clamar en voz alta y hacernos escuchar por los legisladores para que procedan, de inmediato, a parar radicalmente lo que estamos viviendo en México.

En alguna forma, cada mexicano debe quedar plenamente convencido, y apasionado, que ante la visión de una persona que porte un arma, deberá llamar a vecinos, autoridades, jueces, Ejército y/o Armada para detener al sujeto o a los sujetos que las porten. Debe convertirse, esta actitud de persecución de gente armada, en una forma “natural mexicana”. Las armas de fuego han engendrado una violencia brutal en el país. El tema para usar las armas, ya es irrelevante, porque se han usado para cometer todo tipo de crímenes.

Es factible, sin embargo, continuar el debate científico —debe ser lo que tenga bases científicas lo único que se acepte— para determinar el asunto de la tolerancia legal de las drogas, esto es, su producción, distribución a mayoreo y menudeo. Obvio, de convertirse en procesos que generarán lucro, ¡pagarán impuestos! Puede ser que, a final de cuentas, reconozcamos que quien recurre al uso de drogas o estupefacientes para “soportar la vida”, es un enfermo que necesita paliativos o medicamentos. Si su enfermedad —incapacidad de tolerar el estrés de la existencia humana moderna— se ha ido atendiendo con alguna sustancia que le afecta el cerebro y le suaviza la percepción de la realidad, ¡pues serán esas drotas sus “medicamentos”!

Es obvio, sin embargo, que la solución final es el cambio radical de nuestra forma de existencia, de la forma de relacionarnos sexual, comercial y laboralmente. En tanto no cambie de raíz nuestra definición de “relación entre humanos”, continuarán aumentando los individuos de ambos sexos que no soportan la existencia y la evaden con el uso de drogas y alcohol, por lo menos.

lunes, 13 de agosto de 2012

Paragraphs, please!

Paragraph, a simple concept has become a giant issue all over the Internet. Why was it such a difficult concept to understand? <p> was — and still is today — the HTML tag to indicate that a new regular text paragraph was starting. Initially, it wasn’t necessary to indicate the end of the paragraph with </p>. The beginning of the next one with <p> was enough.

However, all of that has remained in the past, because Microsoft® decided to ignore it. Then people started writing their e-mails with double enters. Today, believe it or not, Microsoft® has changed the way their programs work: they all generate an automatic empty paragraph with just one enter. That is, internally, they’re generating one simple <p> tag.

Too late! The incredible generalized public ignorance about the concept of paragraph has driven more than one code programmer crazy. Just take a look at the blogger.com site. The regular HTML language would simply ignore empty space. In other words, if you typed inside an HTML page two or three or four empty lines, they would all be ignored. If you wanted an empty line, you needed to write <br> — which later on became <br /> — and then you would get one empty line, even if you were within a <p> paragraph. That makes a lot of sense!

Back to blogger.com… Today, if you write inside the HTML section, and you enter empty space, the most horrible thing happens: it prints the empty space! That’s what I would call a total aberration! I would like to punish whoever made that decision.

Also, if you type from the rich edit editor, instead of generating <p> tagged paragraphs after an Enter, you generate empty lines! The aberration completed and rounded up.

It all comes from the error that Microsoft® started several decades ago. And they have corrected the mistake, but now others are actively resuscitating it, making of it even a more aberrant issue. Back to blogger.com, the aberration goes as far as forcing the HTML page to behave — and for this they must do something special — in such a way that you need to write without empty spaces!

What a way to rewrite the world upside-down!

It’s time for us to ask them to get their act together. All rich text editors should generate simple HTML formatting text, so that a style sheet can easily define the personality of the <p> paragraph, the <li> personality, and other very simple and useful stuff.

jueves, 2 de agosto de 2012

¿Cambió o no el PRI?

La máquina de la represión —la cancelación paulatina de la LIBERTAD DE EXPRESIÓN— ya comenzó a funcionar. Pedro Ferriz de Con comentó públicamente que Enrique Peña Nieto sería un ignorante. Eso fue suficiente para que algo sucediera. El caso es que ya le cortaron la lengua. Ahora está fuera del medio que estuvo.

No dijo algo que el pueblo informado de México no conozca o piense. 62% de los mexicanos no tienen interés en que Peña Nieto sea presidente. Solo 38% lo pidió en las urnas. Y muchos de ese 38% lo «pidieron» gracias a que el partido político de Peña les pagó en alguna forma. Eso, ellos lo saben. Pero se ponen como perros rabiosos cuando alguien les dice que hicieron uso de ese procedimiento.

Los mexicanos tienen razón: 62% no desean que regrese el PRI a Los Pinos. Lástima que ese 62% está dividido en 3 partes —dos grandes y una chiquita. Y lástima que la chiquita sea un roba-votos, es decir, una especie de imán canalizador de votos que se irían al PRD o al PAN —pero no al PRI. Digamos que, 32% quieren que sea el del PRD el presidente —pero nadie les paga— y 26% quieren que sea el PAN el partido en la presidencia —con cero votos pagados. Ese 38% que «desea» ver al PRI en la presidencia, ¿ya sabe cómo gobernó el PRI 71 años? Es seguro que si lo entendiera, jamás le daría su voto.

Estamos viendo el modito de gobernar del PRI: se va a repetir de nuevo. En Yucatán, con Ivonne Ortega, ya vivimos esto. La gente se moría de miedo de participar con los que no estábamos directamente a favor de su gobierno. Y, mira lector, de una vez te digo lo siguiente: en este asunto, por lo menos de nuestra parte, no hay intereses económicos de ninguna clase. Pero sí, tenemos que sobrevivir. Y para sobrevivir necesitamos, como medio —como entidad económica que tiene empleados, costos y gastos— el apoyo de la comunidad. Este se puede y debe darse con anuncios. Pero, ¿qué sucede cuando una empresa se anuncia con nosotros y el gobierno estatal —antes— y el federal también —a partir de ahora— comienzan a ejercer presión sobre ellos?

Esa es ¡una forma asquerosa de acabar con la LIBERTAD DE EXPRESIÓN! ¿Te das cuenta como ciudadano, lector? Nosotros hemos sufrido el escarnio de dos apócrifos. Hay gente que en forma temeraria ha tratado de hacerle creer a alguien que nosotros mismos hicimos esos apócrifos. Por favor, revisen la forma en que hacemos las cosas. Desde luego, creo que cabe aquí eso de que nadie es perfecto. Seguramente hay fallas, algunas ya las conocemos y tratamos de enmendarlas y otras son cuestiones de enfoque o de opinión, lo cual las quita del ámbito de fallas como tales.

¿Estás con la línea editorial de Artículo 7? ¿Sí? Entonces, ¿cómo crees que podemos continuar subsistiendo? ¡Necesitamos de tu apoyo directo! Sí, de tu contribución a nuestra existencia. Revisa tu vida personal: ¿es más valioso para el futuro lo que vas a hacer con esos $100 pesos en 30 días, o es más importante que nuestra comunidad cuente con un medio que efectivamente no tenga que pedirle permiso a nadie para decir las cosas que deben decirse?

Te remitimos a la lectura puntual de este artículo por Pablo Mier y Terán. No solamente nosotros estamos hablando del problema del regreso del PRI a Los Pinos y el asunto de la LIBERTAD DE EXPRESIÓN. Éste es un asunto muy serio. Recapacita. Razona. Piensa. Siente. Razona otra vez. Entonces, compromete algo que, de verdad, lo desperdicias. Ahora no: lo invertirás para el bien común. Gracias.

Ahora bien, si don Rolando Zapata y don Enrique Peña demuestran que ya cambió el PRI, eso sería otra cosa. De todas maneras, ellos necesitan que nosotros, la sociedad, los ciudadanos, estemos constantemente en alerta. De lo contrario, pueden «distraerse».