miércoles, 6 de junio de 2012

Inversión y crecimiento: de la mano con buenos gobiernos

Se molestan los de la izquierda cuando se les dicen las verdades que ellos mismos deben saber para no perjudicar al país. Les remitiré, dentro de este artículo, a otro que escribí hace unos días. En ese artículo me refería a la terrible situación que vamos a volver a vivir los mexicanos si cualquier gobierno que llegue al poder, dejara de hacer lo que debe hacerse para atraer el máximo de inversión. Me insultó la mujer, una que tiene cuenta en Facebook, cuyo nombre pondré al final de este artículo. Pero antes de esa parte, que no es sino chisme, vamos a hablar del tema crecimiento económico.


¿Qué significa que un país crezca económicamente? Empleos. Si no hay crecimiento, no hay empleos buenos. La gente en general vive de los empleos que se ofrezcan. En la medida en que el empleo ofrecido es mayor que la oferta de trabajo, el precio que se pagará por cada empleado que se encuentra será mayor. En la medida en que hay poca oferta de empleo, el valor de los que se contratan es menor. Esto no se puede resolver con política: es un asunto de mercado.

Existe una correlación de 93% entre el crecimiento de la inversión y el crecimiento de la economía. El PIB o producto interno bruto, es el tamaño de una economía. La inversión —que puede provenir de los particulares o de los gobiernos— debe representar más de 20% del PIB. En la medida en que la proporción entre la inversión y el PIB sea mayor, será aún mayor el crecimiento de la economía.

Todos los actos políticos, sociales, religiosos o de cualquier tipo que estorban a la inversión, estorban al crecimiento económico. Todos. No hay excepción. El crecimiento económico o aumento del PIB de una nación, no puede darse por decreto o porque alguien digan que los "culpables" son "los otros". Echar culpas sin razón, no ayuda en nada. Es más, perjudica en forma directa la posibilidad de crecimiento que se habría dado.

Durante los gobiernos humanistas o del PAN en el poder federal, a pesar de todos los problemas internos no naturales —o sea, problemas provocados políticamente, como la falta de aprobación de reformas necesarias— se puede ver claramente que el crecimiento del PIB ha ido exactamente siguiendo la línea de la inversión. A mayor inversión, mayor crecimiento; se estanca o baja la inversión, baja o se desploma el crecimiento.

¿Por qué no hemos tenido crisis mayores? Porque, para empezar, el gobierno federal ha mantenido una postura de utilizar una gran parte de los recursos como inversión, sobre todo en la construcción (63% de su inversión). Esto hace posible que, la parte puesta por los particulares sume un total de arriba de 20%, a pesar de la ausencia de reformas constitucionales.

¿Para qué se quieren las reformas que han negado el PRI y el PRD? Sencillo y directo: las reformas harían mucho más atractiva la inversión. Y si hay más inversión —arriba del 20% o 25% del PIB, o sea, cerca de 30%— entonces el crecimiento será mucho mayor de 6% anual.

Lo maravilloso durante los años del panismo —totalmente mal entendidos por la gran mayoría de la población y de los mismos articulistas y editorialistas— es que a pesar de la negativa legislativa de la oposición, el país ha continuado firme en su crecimiento.

Hoy, la reserva en divisas con que cuenta México es la mayor en toda su historia. Jamás estuvo ni cercana a esos niveles. Es esta reserva la que le da la fortaleza para que, sumada a las reformas legislativas, México se convierta en un imán de inversionista, con el consecuente beneficio de crecimiento.

Esto no se va a dar cuando quien gobierna cree y hace creer a los demás que los inversionistas son los "enemigos" de la nación. Ya es hora de cancelar esa manera de hablar, de pensar y de confundir. Peña Nieto representa ese tipo de gobierno que tiende a tener que pagar muchos favores electorales, cosa que se atiende y provoca distracción en lo realmente importante: mantener disciplina férrea en las finanzas federales y mantener, en todo momento, un déficit muy bajo y un nivel de endeudamiento solo dentro de los límites de lo que la economía puede soportar para provocar mayor crecimiento.

El panismo debe continuar gobernando México en tanto los demás partidos políticos no hayan logrado la madurez de entender cómo realmente funciona la economía. Hasta hoy, el discurso político populista refleja un total desconocimiento. Las críticas calumniosas y mentirosas que se le hacen al panismo solo son para anunciar que ellos sí saben cómo hacerlo, cuando en realidad, si hay gobiernos que han logrado convertir a México en un país de verdad, son los humanistas de los últimos 11 o 12 años. Por ello, es sencillamente incomprensible para cualquier observador externo, lo que reflejan las encuestas.

El artículo que escribí está aquí. Allá podrán ver, en la parte de abajo, los fuertes insultos que me lanza la persona muy molesta. ¿Cómo se les hace ver a estas personas la REALIDAD? ¿Cómo se les saca de la fantasía en la que están cayendo?

Muchas buenas gráficas y otra explicación en el mismo sentido que he tratado de exponer aquí, se da en el artículo que pueden leer en este vínculo.

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