viernes, 23 de diciembre de 2011

«Me da la gana de ser apolítico»

Pueden imaginarse que no fue un diálogo fácil.

—No me interesa la política y tengo derecho a que no me interese. Y no voto nunca. No voy a votar jamás. Todo me parece una farsa. Todos esos que se llaman políticos, sean mujeres u hombres, son farsantes, mentirosos y megalómanos. Se meten a politiquear porque añoran poder, mandar, tener fuerza bajo sus órdenes. No confío en ellos.

Me es difícil combatir alguna parte de ese discurso. Quien habla ha generalizado: todos son megalómanos; persiguen poder por deseos de dominar a sus congéneres, de sacar provecho de sus puestos.

—Realmente, ¿te parece que son iguales todos? ¿Te parece que han obtenido resultados idénticos? ¿No ves grandes y marcadas diferencias entre cómo administran estos y cómo lo hacen aquellos? ¿De verdad estás diciendo que "son iguales"? —mi afán era solo hacerle ver que estaba generalizando y siendo injusto.

—Basura, todos. Me da igual. Toma a cualquiera: son mentirosos, son porquería. Estos, aquellos, son iguales. Si encajan dentro de quienes buscan vivir de ser políticos, solo buscan engañar y sacar provecho.

Mi amigo Eladio se ha vuelto negativo. No confía en nadie. ¿Cuántos Eladios hay por allí? Me propuse examinarlo, para ver de dónde sacaba esas conclusiones.

—A ver, dime, cuando aquellos gobernaron Yucatán, ¿recuerdas endeudamiento? ¿Sabes a qué nivel han subido deudas estos que están ahora? A ver, dime, a nivel federal, ¿recuerdas esos gobiernos que cada 6 años hacían quebrar nuestro país? ¿Se te han olvidado esas recurrentes crisis? ¿De qué partido político eran?

—No sé de qué estás hablando. Siempre vivimos en crisis.

Es obvio que su visión adolecía de claridad. Era evidente su ignorancia con respecto a esos ciclos de crisis que vivimos constantemente.

—Pero ahora todo está mal. Está peor que nunca.

Es obvio que Eladio habla sin conocimiento, sin fundamento. Pero, ¿qué se puede hacer? Es tan profunda esa penetración de información falsa, tergiversada, negativa sin fundamento, que es casi imposible modificar actitudes basadas en figuras falsas exaltadas por medios con agendas misteriosas o, de plano, estúpidas.

—A ella le robaron la elección en 2006. Impusieron a quien era amigo de poderosos.

—Eso es falso, Eladio. De nada sirve si no somos tan siquiera capaces de contar votos. Ganó quien ganó. Pero convino a alguien con intereses muy concretos, modificar información para dejarte esa imagen exactamente falsa, esa que mueve muchas opiniones, exitosamente oscurecidas.

Algunos buscan activamente mentir, tergiversar hechos, esconder realidades. Otros activamente creen mentiras y actúan, de buena fe, proliferando falsedades. Muy pocos entienden y conocen exactamente eso que realmente sucedió; por ello, muy pocos entienden qué es conveniente. Así, en ese mar de confusión, ¿cómo podemos salvarnos?

viernes, 16 de diciembre de 2011

Democracia sin información, ¡imposible!

Nuestra sociedad es fuertemente afectada por personas empleadas como políticos en puestos como gobernador de Yucatán, alcalde de Mérida, diputado local, diputado federal, senador, y todos esos puestos que dependen de estos. Son individuos que, por sí solos, adquieren gran cantidad de poder. Nosotros entregamos ese poder.

Esos puestos son, todos de elección. Para que esas personas puedan ocupar esos puestos, deben ganar votos a su favor. Cada ciudadano con credencial, tiene derecho a votar. Vemos problema grave en esto: ¿tiene información de calidad ese ciudadano que votará? Estamos obligados a responder, de entrada, a "ojo de buen cubero", que no. Son responsables, de esa falta de calidad informativa, precisamente esas entidades encargadas de capturar, editar y publicar información exacta, no especulativa o fuertemente adjetivada (favoreciendo posturas personales o de grupo).

Se han aplicado encuestas para medir qué nivel de conocimiento existe entre quienes votarían. ¿Están enterados de qué cosas importantes, se han hecho? ¿Saben quiénes dejan de cumplir sus responsabilidades? ¿Saben quiénes cumplen a cabalidad su trabajo? ¿Conoce cada votante estos datos?

¿Qué valor real puede tener cualquier voto emitido por ciudadano que ignora eso que es importante?

En alguna época, no muy lejana, Yucatán, Mérida —esta zona sureste de México— tuvo grandes privilegios con información de calidad siempre a disposición pública. Era posible, en esos tiempos, homogeneizar eso que una gran proporción de votantes debería conocer para votar con sustento. Hoy existe ese mismo medio, pero su alcance es, proporcionalmente, mucho menor que ayer. ¿Cuantos ciudadanos de Yucatán —jóvenes que en julio de 2012 votarán— conocen esos importantes antecedentes, negativos o positivos, de quienes irán a solicitar sus votos?

Cualquier ciudadano responsable está obligado a comparar fría y objetivamente, resultados obtenidos en unas y otras formas de gobernar. ¿No "puede" encontrar diferencias? ¡Es señal de falta de información! ¿Dice francos y abiertos disparates? ¡Ignora eso que es importante! ¿Vamos a permitir que seamos gobernados por personas que recibieron votos gracias a esa ignorancia de quien votará? Es que, ¡todos seremos afectados! ¿Cómo evitamos que nuestra obvia tragedia política de hoy, se prolongue mañana, y pasado, o indefinidamente? ¡Participando! Debemos ayudar a diseminar información de calidad; debemos estar activos en procesos de formar criterio inteligente en nuestros conciudadanos votantes. Para eso es ese tiempo de campaña política.

Debemos hacer muchas cosas que, por desgracia, ¡no hacemos! Esas faltas generan consecuencias. Somos responsables por nosotros, cosa grave; pero aún más grave es dejar a descendientes esas consecuencias de nuestra falta de cooperación y de interés responsable.

Puede haber partidos políticos buenos, regulares o malos, pero nada puede ser peor que mantenerse "apolítico".

lunes, 12 de diciembre de 2011

Jerarquizando materia y consciencia

Vivir es un fenómeno de minorías entre materiales que forman nuestro universo. Personas hay que se molestan porque oyen que nada está planeado, que todo es fortuito, que todo es casi azaroso. Se molestan mucho cuando se argumenta en esa forma. Prefieren oír que somos plan. Como es algo que aún científicamente no se puede probar en forma contundente, vamos a tener que aceptar que no sabemos exactamente cómo es que existimos.

Si vivimos es porque existimos. Somos materia que fue formada cuando soles estallaron y lanzaron grandes trozos de materiales de muchos elementos. Eso no es discutible, afortunadamente. Cada átomo que tenemos, de cualquier elemento, fue formado así, en un momento violento cuando un sol estalló por haber llegado a viejo. Se hizo un gigante rojo y en su interior comenzaron a chocar átomos que formaron hierro. Entonces todo cambió en unos cuantos segundos. Y así comenzaron a formarse cuerpos que flotaron en espacio abierto y chocaron entre sí, formando asteroides y luego planetas.

Hubo muchos planetas en cada sistema solar; hoy solo podemos ver pocos de ellos. Chocaron entre sí y se hicieron más grandes. Cuando ese sol padre explotó, sin embargo, formó materiales en cantidades que ahora están siendo usados por planetas, lunas y asteroides. No hay más que eso, formado durante segundos después de aparecer átomos de hierro.

Y nosotros, seres vivientes, conscientes de que estamos, somos, existimos, tenemos también de esos mismos átomos, ¡porque no hay de otros! Cuando se nombra nuestro sol como "padre", es correcto, pero para generaciones que vendrán más tarde. Nuestro padre atómico también fue sol, pero no este que hoy vemos, sino su antecesor.

Nuestros cuerpos están formados por átomos organizados en forma de moléculas. Estas son consecuencia de programas escritos en ácidos que llamamos DNA. Estos programas tienen cada instrucción necesaria para que átomos se asocien en moléculas y estas se asocien y formen tejidos y estos se asocien y formen sistemas y estos se asocien y formen cuerpos. Entre todo cuerpo existen sistemas concentrados en hacer posible pensar, tener consciencia de que se existe. Personas hay que se sienten obligadas a pensar o concluir que ser consciente solo es posible porque somos parte de consciencia universal mayor, que nos transciende a todos desde planos superiores, porque consideran inferior todo plano de materia.

Jerarquizar planos existenciales en escalas de superioridad a inferioridad es antropomorfizar todo eso que nos encontramos cuando aplicamos consciencia sobre existir. A pesar de que sabemos con detalles cómo nos formamos, queremos pensar que somos parte de algo superior. No nos gusta ser solo materia. No es algo agradable para algunos, al menos, no para todos. Algunos estamos contentos con ser materia. No vemos problema en ello. ¿Por qué habría de ser? Universo equivale a espacio y partículas, que se convierten en átomos, que se convierten en materiales, que se convierten soles, en planetas, en ligas de moléculas que forman vida. ¿Qué no es aceptable? ¿En dónde falta valor? Más bien, ¡es valor exacto!

Discutir si todo ello se origina por sí mismo o es producto de entidades que están más allá de todo, no es algo que podamos considerar que aporta valor a vivir. Estamos, somos, pensamos, tenemos consciencia de ser y estar, sentimos. ¿Qué falta?

Falta aceptar. Nuestra capacidad de investigar nos ha ayudado en forma determinante a entender ese todo en que aparecemos con una consciencia que hasta se rebela y dice: "a mí no me pidieron permiso de colocarme aquí". No hay entidad que otorgue permisos, no hay entidad que escuche peticiones: somos nosotros, esos seres conscientes de ser, responsables únicos de eso que encontramos ya siendo

viernes, 9 de diciembre de 2011

De 1994 a 2011, grandes diferencias

Debo admitir que al final del sexenio de Salinas de Gortari el tipo me convenció. Es más, creí que el país tenía la fortaleza financiera que habría permitido la recuperación del peso ante el dólar unos meses después del "error de diciembre". Un cardiólogo —con el cual el destino me ha hecho tener tratos cuando algún ser querido mío fallece— me comentó en apropiado tono irónico que él aún se encontraba esperando que el dólar bajara de precio, como pensé en diciembre de 1994 que sucedería. Pero estaba bien equivocado; había sido víctima del engaño de Salinas. Pero yo no estaba solo en la estupidez, me acompañaron todos los banqueros y proveedores de créditos que acabaron después «cobijados» bajo el extinto Fobaproa.

Pero hoy las cosas son muy diferentes a aquel diciembre de 1994. El país ha soportado, sin inmutarse, dos implacables crisis internacionales que dieron al traste con varias economías europeas. A México «le dio un catarrito» como dijo el voluminoso Carstens —siendo blanco de decenas de diatribas editoriales, que hoy deben ser indigestión de letras de sus autores.

Coldwell, el sustituto del extractor de recursos de Coahuila —el tal Moreira— llenó el recinto tricolor con elegantes y falsos emitidos verborreicos en contra de Calderón. Le exigió a Calderón que no se meta en asuntos electorales y menos use el combate contra el narco como tema. El cinismo de este sector de mexicanos es ultrajante, agresivo, insultante para los mexicanos que entienden la dignidad. Realmente, nos ofende.

Lo que no menciona Coldewell en su discurso, es la ingerencia abierta del crimen michoacano organizado en desplegados impresos y colgantes distribuidos por todo Michoacán, amenazando abiertamente a la ciudadanía de abstenerse de votar por los blanquiazules. Uno de los comunicados dice que se abstengan de usar camisas con leyendas favorables a Acción Nacional, pues «podrían se confundidos con sus bandas enemigas y ser sujetos de sus disparos». ¿A quién benefician esas mantas y desplegados? Es obvio de toda obviedad que el único beneficiario es el partido de Coldwell.

Casi en un gesto de desesperación, Calderón pide a la sociedad civil despertar y observar lo que está pasando. Es una petición de Calderón, el presidente de México, el que ha llevado al país a la reserva más sólida de toda su historia, el que ha logrado mantener la economía mexicana como si tuviera «un catarrito» en tanto que otras economías caen en pedazos (como la de México caía bajo el partido del Coldwell); Calderón, el que ha logrado mantener crecimiento modesto a pesar de lo poco atractivo que es México para la inversión internacional debido a leyes que el partido de Coldwell no ha querido aprobar —energéticos, laboral, educación, justicia, fiscal—; Calderón, el primero en cumplir con el combate al crimen organizado sin componendas y simulaciones; Calderón, el régimen que en forma escrupulosa ha respetado todos los resultados electorales, sin distinción o favoritismos.

Todos los errores de Calderón, sin excepción, han sido «políticos» o «de forma». Los mexicanos tenemos una suerte fatal, que solo favorece a un partido político; ese mismo que nos llevó a la ruina puntualmente cada sexenio durante el siglo 20 y que hoy «repunta» en las encuestas por la triste ignorancia de nuestro engañado pueblo. ¿Nos abandonó la «Virgen Morena»?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La esposa del presidenciable del PRI y los mexicanos

"Indios" es la palabra que usa Angélica de Peña Nieto para referirse a los mexicanos que "no trabajan" y que "hacen revueltas" que solo molestan a los que "sí quieren trabajar".

Además, los mexicanos debemos ya "superar" el hecho de que el PRI "en el pasado" fue corrupto. "¡Ya, supérenlo!" Nos ordena... ¿o sugiere?

En los 70, la esposa de Echeverría era una dama que jamás habría usado en público la palabra "indio". Ella promovió la bebida de las aguas típicas mexicanas para los eventos del gobierno. En Yucatán debería tomarse horchata en los actos organizados con la compañía de aquel Loret de Mola, el abuelo del conductor de "Primero Noticias". Loret de Mola específicamente se refiere al hecho de que no le hizo caso y sirvió buen vino y champagne para recibir a la reina de Inglaterra.

Pero hoy las cosas han cambiado mucho. Es obvio que poder saber lo que piensa en privado la esposa de quien pretende ser presidente de México es producto de la tecnología. ¡Gracias, oh, tecnología!

¿Es esto grave? Si se trata de razas, es fácil reconocer por lo menos 3 tipos de razas en el país: 1) los que tienen DNA que no se ha mezclado con otras razas del otro lado del Atlántico; a estos se les llama "indios" porque Colón creyó que llegaba a la India cuando los vio; pero eso ya quedó muy atrás. 2) Los que tienen ya un DNA producto de la mezcla entre los locales que Colón llamó "indios" y los europeos. La mayor parte de todos los que habitamos este país tenemos genes de acá y de acullá. Los criollos nos llamaban "mestizos". 3) Finalmente están los que solo tienen genes de los que provienen del continente europeo; en la Nueva España se les llamaba "criollos".

Durante alguna época, México era un país en el que los europeos se hacían ricos haciendo que trabajaran para ellos los locales y los hijos de los locales con ellos. Generalmente no eran engendros legales, sino "naturales". Así se formó la población que hoy es México. ¿Habrá alguien que le explique a la señora de Peña Nieto esto, para que veamos si lo entiende? El día de hoy sabemos que las razas no tienden a ser más o menos inteligentes o trabajadoras. Sabemos que, de hecho, si un gene habría de ser portador de la flojera, este no sería el que tenían los locales, sino más bien el trajeron los de Europa. Pero esto, ¡no es así! Ahora lo veremos.

A ver, ¿a qué vinieron a este continente? ¡Vinieron a enriquecerse trabajando lo menos posible! En México ellos no tendrían que ser los que trabajen la tierra, sino que los locales eran usados para el trabajo físico.

Se sabe, además, que los mexicanos que se instalan en los Estados Unidos, se integran con gran éxito al sistema de ese país. Es decir, allá trabajan y con gran intensidad.

Entonces, ¿cuál es el problema en México? La señora debe saber que la respuesta más apropiada según todo lo que podemos ver en los últimos años de historia, el problema es ¡el PRI! Así es: ese PRI, el mismo, que ella dice que debemos abrazar y amar, olvidando que fue corrupto "en el pasado" (¿sabrá algo del presente en Yucatán, Veracruz, Coahuila...?) pero que seguro en el futuro ya no lo será.

La clientela política del PRI es la pobreza. La fuente está prohibida, pero un priista de renombre nacional, originario de Yucatán, dijo en alguna ocasión, con todo cinismo, pero gran conocimiento: "Cada vez que estos indios se convierten en personas independientes, se van al PAN... los perdemos."

Y ¡dale con lo de los "indios"! Unos en privado, otros en medio público: pero todos, priistas o en torno al PRI se niegan a entender que de lo que se trata —y es lo que el PAN, les guste o no, lo entiendan o no, ha estado haciendo en todos los lugares en donde gobierna— es que la competencia evite que algunos deban ser tratado como gente que hay que "proteger" de los más fuertes. ¡No, señores, no! El gobierno de México no puede ser para "proteger", pero sí, para educar, dar seguridad, crear infraestructura, permitir justicia y libre competencia.

Lo entiendan o no, eso es lo que se promueve desde las filas del PAN. Son dos proyectos de nación, de pueblo, de historia hacia el futuro muy diferentes y, lo más grave para cualquier mexicano de 2011 es no entender este asunto. Estoy escribiendo esto tratando de ser descriptivo y no apologético de algún partido político en contra de otros.

La falta de lectura de su marido la afecta a ella también. Es grave lo que podría sucederle a México, muy grave. ¿Qué pensará Carlos Salinas de Gortari de todo esto? El tipo debe estar erizado, enmudecido. ¿Cómo puede explicar esto? En conclusión, ¿por qué está con el PRI que él mismo combatió en su sexenio? Hay algo raro en ese tema. Lo veremos en otra entrega.

La esposa de Peña Nieto y los impuestos

¿Qué sabe la esposa de Peña Nieto que nosotros, los ciudadanos regulares, no sabemos? Ella habló de que "sí, sería necesario subir los impuestos". ¿Por qué dijo eso? Debe ser el resultado de alguna plática entre ella y su marido. También pudo haber escuchado algo que su marido habló con otros políticos en relación al tema.

Pero, ¿recuerdan los mexicano que Vicente Fox, recién entrado al poder en 2001, lo primero que hizo fue proponer el IVA generalizado a todos los productos, incluyendo libros, medicina y colegiaturas? ¿Quién se opuso en forma rotunda a que esto se hiciera? ¡Los priistas!

Dulce Sauri Riancho, la ex- gobernadora de Yucatán, nos lo ha explicado públicamente con gran detalle: ella habló con Vicente Fox y le espetó en la cara lo mismo que Fox había expresado en alguna campaña en 1995 en Guanajuato: "Nada de impuestos". Dulce Sauri y los priistas no quisieron entender que el México de Vicente Fox, para crecer, necesitaba que el gobierno se liberara del Fobaproa. Se lo negaron los priistas, los mismos que, mediante Salinas y los errores de Salinas y de todos en masse cometieron en el penúltimo gobierno que la nación les confió.

Negaron ese aumento generalizado de IVA para evitar que el país progresara. Habrían sido algunos años difíciles, durante los cuales se habría sentido lo que el verdadero cambio exigía de los mexicanos. Vicente Fox estaba dispuesto a perder su popularidad a cambio de que, a la larga, el país ganara la recuperación que necesitábamos. Esta solo se podía lograr con el ahorro de todos los mexicanos.

Es muy probable que eso ya se esté cocinando y Peña Nieto lo haya comentado con su esposa. Pero ya sabemos que hay un plan para aumentar impuestos "porque todos los necesitamos". De eso hoy, la señora Angélica de Peña Nieto, ya está convencida.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Just a physical body ... "just"?

It's extremely difficult for me to believe that when I think of myself as being "just a physical body" I'm missing something. I am "just" a physical body, but ... what a fantastic entity this physical body is! If we think only for 10 seconds about the incredible number of events that needed to take place in the "right direction" for this "inferior" physical body to exist, then we are no longer going to to say, ever, that "just being a physical body" is not something extremely special in the Universe.

Yes, I am very proud to be a physical body, and a great one at that. I don't have to imagine a supreme being with whom to connect in order to transcend my physical body. And there is no way that I will ever accept that the being inside this body is anything else but one of the functionalities of the body itself. Do you want to call this inner formation "a soul"? Go ahead! Call it anything you wish! However, it won't change what it really is: a physical body with incredible intellectual capabilities.

Our body is a mixture of atoms, fixed into molecules. As an entity, it is simply marvelous. It takes longer for a Sun to form itself and start generating energy to supply to surrounding planets, than it takes, once the proper planet is formed, to generate living creatures. The rare thing here is the planet appropriate for life.

Once the proper planet exists, then the level to which these living entities can evolve depends on time and lots of different and complex conditions. In our case, our species, homo sapiens sapiens, is an extreme amongst the extremes. It's so special! If you conceived for a moment the degree of value that our body has, you would never think that believing of ourselves to be "just physical bodies" is something that needs to be fixed with connecting with "supreme beings". We are supreme beings!

The simple fact that we can conceive our existence, that is, to be conscious of the fact that we exist as aware entities, is already a great marvel in itself. We are aware that we exist, we are aware that we evolve, we are aware of the Universe in which we exist. We have made up a large number of expressions to call our essence and that which surrounds us. We are now aware—if we don't get ourselves lost in the "supreme being" attractive idea—that the simple event of our existence is an incredibly improbable happening in the Universe. And yet, we also know now that, after all, the Universe itself has a tendency to create places where beings similar to us can exist.

We are—something difficult to understand—just one form of life. And life is the concept we have developed so we can name entities that evolve according to a program embedded in helical molecules, perfectly bound together, that we call DNA. We get to become whatever we become—as living organisms—because during millions and millions of years—"year" being just one unit of time, so we can get the idea—molecules of certain elements get together, bind themselves using the free orbits of their atoms and determine to register the bindings into DNA, so the same variations of molecule bindings can take place in almost exactly the same way, time after time after time.

Why do we need the concept of "soul"? Even if the soul, spirit, supreme being hypothesis were true, things would not change for our living condition. We would still need to forego the living paths programmed in our cells and then in our particular creations as a different species. So, what do the souls or spirits need to "come down" to matter—the inferior element—and invade bodies that are already equipped with every single element they need in order be conscious of their existence? If the souls are real, then do they duplicate the capabilities of the physical body?

Everything that traditionally has been intended to be explained as possible only because of the soul, we know now that happens inside the brain. It's the brain and the way its neurons are connected, and they were they interact, that what we call "thinking" happens. Our memories are nothing but active connections amongst neurons. Our feelings and what we call consciousness exist within the brain functions, and the brain itself is only one more organ of the "physical body" they are always under valuing in the name of the superiority of the soul.

I don't even need to ask the question of where the idea of the soul came from. It's useless and we all know the answer. We have learned that different human conglomerates throughout their histories developed different theories to explain what they didn't understand. They created hypothesis and tried to improve them as some deeds were impossible to explain. The soul is the most logical concept to design, since our thought and our imagination almost depict ourselves as separate entities from our bodies. But the fact is that we aren't! Our consciousness, no matter how "superior" it might look to you, is something that exists within the confines of your working organism.

Yes, sadly, when the body stops working, it all ceases to exist. So, the soul doesn't go anywhere? Is there no soul? Then, what is the meaning of life?

Who said that life needed a meaning? Does the Universe need a meaning? Things need meanings only because we abstract them from the flow of events in which they are all embedded. We become real slaves of our beliefs, false beliefs. Why don't we try to concentrate in appreciating the real value of what we are? We are great bodies in an incredible Universe and we know we are! And this is the most fantastic element of it all.

Responsabilidad fiscal de Calderón

La Constitución fue modificada —a petición del PRD y de los que no aceptaron la victoria electoral de Calderón— porque el Consejo Coordinador Empresarial pagó cortos publicitarios en periodo electoral (2006) a favor de la responsabilidad fiscal. ¿Recuerdan a aquel niño con un billete de $20? Se lo dan después de hacer un trabajo y le dicen que, por lo menos, "hoy tiene la garantía de que ese billete tiene un valor que no cambiará de un día para otro", que es lo que sucede con el dinero de cualquier persona cuando el gobierno del país es fiscalmente irresponsable.

La irresponsabilidad fiscal consistía —en el México exclusivo del PRI del siglo 20— en dos aspectos: 1) la impresión de billetes sin respaldo en producción (lo cual generaba una galopante inflación) y 2) la adquisición de deuda pública, interna o externa, para cubrir un gasto incesante, usado para mantenerse popular. Todo esto comienza a cambiar con Zedillo pero, se solidifica con Vicente Fox y con Calderón. Por eso hoy —2011/Dic/2— la reserva mexicana de divisas está cerca de US$140 mil millones.

La directora-gerente del Fondo Monetario Internacional, la francesa Christine Lagard —quien le ganó el puesto a Carstens— felicitó a Felipe Calderón y a México por la fortaleza económica que tiene el país, gracias al manejo responsable de las finanzas públicas. Christine Lagard menionó, en forma especial, que México ha sido un ejemplo mundial por el manejo responsable de la economía.

El Consejo Coordinador Empresarial está impedido —por las reformas a la Constitución, provocadas por el berrinche de AMLO en contra de la victoria estrecha de Calderón en 2006— de volver a pagar cortos publicitarios en TV o cine o radio para resaltar cómo funciona un país cuando es manejado responsablemente por su gobierno.

La política que el Fondo Monetario Internacional sugiere que se aplique es muy sencilla: no provoques que exista más circulante que el respaldado por producción y servicios. La riqueza, pues, no es el billete o dinero, sino el nivel de producción que logre un país. De nada sirve tener billetes en la mano si no hay algo que se pueda comprar con ellos.

Tradicionalmente, los gobiernos del PRI han sido —con la excepción del sexenio de Ernesto Zedillo— estruendosamente irresponsables en el manejo de las finanzas públicas. Lo de Coahuila, Yucatán, Veracruz son solo ejemplos recientes de ese endeudamiento injustificado y sin resultados para quienes, a la larga, lo deberán pagar.

Durante el siglo 20 el PRI se financió con dinero del erario. El PAN rifaba vehículos vendiendo boletos en las esquinas. En 1997 entró a funcionar el IFE. Las condiciones de los contendientes comenzaron a balancearse. Pero la gente del PRI solo sabe, hasta hoy, una forma de financiar sus procesos electorales: usando dinero público. Como no han tenido el gobierno federal en sus manos, están usando dinero de los gobiernos estatales para ir acumulando lo necesario para su candidato construido.

Son dos formas de gobernarn muy diferentes. ¿Cuál le conviene realmente a México?

viernes, 2 de diciembre de 2011

Manuel Bartlett Díaz, una pesadilla a la mexicana

No está solo. Por desgracia hay muchos que lo acompañan en esa posición que algunos no logramos entender sino como "ruido" para impedir que los que democráticamente —y con mucho trabajo— han logrado el poder ejecutivo, salgan adelante haciendo posible para esta nación lo que debería ser.

Bartlett es, de los "trasnochados", el cual más. Bartlett Díaz incita a un mal humor con ansiedad. Claro, estos son estados personales. Algunos no verán tan terriblemente desesperante la actitud del tipo, otros sí.

Bartlett Díaz habla de rescatar a México. Y eso exactamente lo que se hizo durante estos últimos 13 años: rescatarlo de las garras de la ineficiencia populista. México fue trabajosamente rescatado. Y el rescate, hasta este momento, solo ha podido ser parcial. Y ahora, en este preciso instante —diciembre 2 de 2011— nos encontramos en el inminente peligro de que el rescate se vaya para atrás. Es exactamente eso lo que sucedería si gente como Bartlett Díaz volvieran a tener el poder en México.

Dice Bartlett que el PRI se ha derechizado. Esa fue la palabra exacta que usó. Es decir, según Bartlett, el PRI se ha ido a la derecha. Y lo afirma el tipo porque el PRI —Peña Nieto y los altos de hoy— decidieron que no demandarían en La Haya al presidente Calderón porque consideran que es correcto lo que está haciendo, además de que está dentro de sus "atribuciones". Y esto no es exacto: no sólo está dentro de sus atribuciones, sino que es una obligación absoluta la que tiene Calderón de obedecer la ley. En este caso, la acción determinada de combatir frontalmente a las bandas del crimen organizado es una obligación que tendría cualquier persona que ocupe algún puesto ejecutivo, con policía bajo su mando. En el caso de Calderón, él es, como presidente, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de la nación mexicana. Y como tal está obligado a usar toda la fuerza del estado para evitar que la sociedad se convierta en una putrefacción completa con la corrupción física y mental que la promoción obligada de drogas de fuerte adicción continúe proliferando.

Dicen que "ha sido un fracaso". ¿Por qué lo dicen? Porque solo decirlo, se convierte en cita mediática. Se le llena la boca al poeta de la protesta cuando lanza su diatriba contra la autoridad que combate al delincuente, en vez de atacar verbal e inteligentemente al delincuente que mata a hijos e hijas como el suyo. La gente parece a veces ser bastante estúpida. Me propuse no encabronarme demasiado al escribir esto. Pero es difícil: es demasiado idiota la tendencia que, en vez de cooperar con la autoridad que cumple con la ley combatiendo la delincuencia, levanten ruido contra esa autoridad para, efectivamente, confundir a la ciudadanía. ¿Qué es lo bueno? ¿Qué es lo malo? Entonces, ¿está correcto infringir la ley? ¿Por qué yo no puedo infringir la ley? ¡Ah, entonces sí puedo infringir la ley! En fin que, si lo hago, ¡saldrán poetas a defender que no se me aplique castigo alguno!

Y allí está Bartlett, pidiendo que se engrandezca la demanda contra Calderón en La Haya. La realidad es que el Ejército Mexicano, considerando la cantidad de acciones que he emprendido con la cantidad de veces que se pudo haber equivocado, la conclusión es que ha hecho las cosas bastante bien. Ellos no se refieren casi jamás al Ejército. Tratan cuidadosamente de echarle toda la culpa a Felipe Calderón. Si el Ejército a veces ha violado derechos humanos, ¡es por culpa de Calderón! Eso dicen los Bartlett y sus compañías.

A Bartlett Díaz se le llena la boca cuando pronuncia "lucha social". A pesar de que en el Senado y en el Congreso no se han aprobado las leyes que debieron haberse aprobado, Bartlett insiste en que ni las pocas aprobadas debieron haberse aprobado. Que solo se aprobaron porque "las cúpulas del tricolor" se impusieron y obligaron a los demás miembros a votar en el sentido que lo hicieron, "en contra de los principios de las luchas sociales".

Hoy los mexicanos estamos sufriendo las consecuencias, como nación, de esas "Luchas Sociales" del priismo a ultranza del siglo 20. La estructura de costos de la CFE es producto de esas "luchas sociales". El sindicato tiene privilegios y la sociedad mexicana debe pagar por esos privilegios. Por eso tenemos uno de los costos de energía eléctrica más altos de planeta. Y los tenemos con energéticos abundantes en el país. Una gran parte del costo de producción de la energía eléctrica la pone el gobierno federal. Eso, ¿nos conviene como nación? Claro que no: pero es una "lucha social" más, según lo diría Bartlett.

PEMEX es el otro "Frankenstein" que los mexicanos hemos heredado del "centro izquierda" al cual Bartlett y los suyos quieren "rescatar" a México.

Según Bartlett, el país "se está hundiendo", cuando la realidad es que México jamás en toda su historia había tenido más fortaleza en todos los indicadores fuertes de la economía, finanzas y solidez del gobierno en materia de responsabilidad fiscal que como está hoy. Todo lo que se había fraguado y que no había funcionado bajo los gobiernos populistas y corruptos del PRI, ahora está funcionando y dando excelentes frutos. Un ejemplo es el Infonavit: jamás, en toda su historia desde su creación, se habían hecho en México más viviendas que las que se lograron en los últimos 10 años. De hecho, 1 de cada 4 casas existentes en el país entero, en toda su historia, se hicieron durante los últimos 10 años.

Es muy difícil entender lo que Bartlett Díaz quiere significar con el término "rescatar a México". ¿Quiere regresarnos al México de las crisis de cada 6 años? ¿Quiere que los mexicanos seamos cada vez más pobres, pagando una deuda nacional adquirida por gobiernos corruptos para pagar su "oportunidad" revolucionaria? ¡Qué difícil es, de verdad, este país nuestro! Es el lugar del mundo en donde más abundan los expertos en la conversión de las mentiras en verdades y viceversa.

Cambios en la vida y tecnología

Las cosas han mejorado en forma sustancial. ¿A qué me refiero? Válida pregunta. Estoy hablando del proceso para conectar a toda la humanidad a través de La Red de tal manera que el mundo entero sea una verdadera aldea virtual. Todos estaríamos al alcance de tocar un botón o escribir 3 o 4 letras y ¡listo! Estaríamos entrando en contacto con cualquiera de nuestros contactos sin importar en qué parte del mundo se encontrara.

Mucho de esto ya es posible hoy. Falso, no mucho, todo esto ya es posible. Y solo 5% del total de habitantes del planeta está conectado. Por lo tanto, si tú estás leyendo esto en Internet, tú perteneces a ese 5%. Eres uno de esos, eres un privilegiado. ¿Podrán algún día generalizarse estos beneficios para toda la humanidad?

Sin embargo, ¿qué sucedería con el mundo de hoy si la Internet no existiera? La Internet le ha dado al individuo de cualquier género la posibilidad de conocer y tratar personas que viven en lugares muy alejados del suyo. La nueva tecnología ha hecho eso posible. Pero, por otro lado, también ha facilitado comunicación entre personas que, quizás, se habría extendido más de haber requerido, esas personas, el haberse visto "en persona", como ahora muy pocas reuniones se realizan.

La tecnología de cualquier tipo provoca cambios importantes en la vida de la gente. Una vez que un nuevo invento se ha convertido en parte de la vida de la gente, dependiendo del éxito o grado de aceptación que tenga, determinará un cambio significativo en la vida de las personas. Por ello no es difícil concluir que, a final de cuentas, solo la introducción de nuevas tecnologías es capaz de transformar con gran velocidad la forma en que la gente interactúa.

Carlos Marx tiene una frase muy importante. Más que frase, es una sentencia, una declaración:

No es la consciencia la que determina la existencia del ser, sino que son las condiciones materiales de la existencia las que determinan la consciencia.

Si hay algo que cambia en forma importante, significativa, visible, las "condicioines materiales de la existencia", son los factores tecnológicos que se introducen en la vida de los seres humanos.

Es el platonismo lo que hace que las cosas se vean efectivamente "al revés". Mucha gente cree que la tecnología es obra de la voluntad activa de las personas. La mayor parte de las innovaciones tecnológicas que se han dado a lo largo de la historia de la humanidad, han sido producto de lo que llaman serendipidad o "serendipity", en inglés, los sociólogos. El término se refiere a sucesos que se dan porque, súbitamente varias condiciones aparecen juntas y, entre todas ellas, se forman los elementos para que surja o se perfeccione un nuevo invento.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cuando nos mienten para vendernos o pedir nuestro voto

Todos los sistemas parecen contener en su esencia algo que finalmente los destruirá. La democracia política se mezcló bien con la economía liberal. En la democracia política, los ciudadanos votan por las personas que aceptarían para que gobiernen; en la economía liberal, el consumidor vota, comprando, por aquello que acepta como producto mejor.

Ambos sistemas se basan en la libertad de elección. Aparentemente el individuo, como ciudadano y como consumidor, tiene plena libertad de elección entre quiénes lo representarán para los asuntos públicos —la política— y cuáles son los productos que deberían producirse más —la economía. Todos los individuos en conjunto forman el electorado; y todos en conjunto generan la oferta y la demanda.

Pero ¿qué ha pasado hoy, en 2011? Y no es algo nuevo. Realmente se trata de algo que viene sucediendo desde bastante tiempo atrás.

Lo que sucede es que tanto en las cuestiones políticas como en las económicas, se solicita la elección del individuo en base a "información" que se le transmite acerca de la persona por la cual votará o acerca del producto que elegirá. Y en ambos —tanto a los políticos como a los productos— casos, los "objetos" de elección —políticos y productos o servicios— se les incluye dentro de "marcas": en la política se les llama partidos y en la economía se les llama marcas registradas.

De la misma manera que en la política el individuo escoge al político que está dentro de un determinado partido, entre todos los productos semejantes escogerá probablemente según una determinada marca. El partido es la "fábrica" del político; la empresa es la fábrica, efectivamente, de los productos y servicios. Todos los requerimientos de las personas quedan sujetas a oferta, selección y demanda. En el caso de las cuestiones políticas, la demanda es el voto. En el caso de las cuestiones económicas, la demanda es la compra. Lo que se compra tiene demanda, por lo tanto, se trata de agregar la oferta. Si no es posible, sube el precio para disminuir la demanda.

De la misma manera que suben los precios de los productos muy demandados, también "suben" los precios de los políticos que ganan con muchos votos a su favor. Quien compra un producto a un precio elevado, siente que debe recibir de ese producto una cantidad de satisfacción semejante a la cantidad de unidades monetarias que pagó por él. Lo mismo sucede con un político por el cual hubo una copiosa votación a su favor: las expectativas crecen; mucha gente espera mucho del político electo. Muchos votos a favor de un político representan mucho poder real a favor de ese político.

El tema se reduce al concepto de expectativas. El precio alto pagado por un producto, eleva el nivel de satisfacción que se espera de ese producto. Un político que recibe grandes apoyos de los ciudadanos vía copiosas votaciones a su favor, cuenta con poder pero, al mismo tiempo, tiene ante sí a ciudadanos con expectativas muy altas con respecto a lo que el político podrá hacer. En ambos casos el tema es expectativa. Estamos hablando de lo que se espera del político y del producto.

La publicidad no es sino información sesgada a favor de lo que se anuncia: si se anuncia un político, se dirán muchas cosas muy buenas de él o ella; si se anuncia un producto o un servicio, se le tratará de convencer al potencial consumidor que se trata de lo que más satisfacción le dará después de haberlo comprado. La publicidad, pues, es información para levantar las expectativas de los potenciales votantes o compradores.

Finalmente hemos llegado al punto más grave de la vida hoy, diciembre de 2011: información, realidad y expectativas. El sistema se ha ido torciendo progresivamente hasta el punto de transferir información que no concuerda con la realidad, generando expectativas que no se podrán cumplir.

Y es precisamente en este momento que surge la tecnología de las redes sociales. Representan una gran oportunidad para que la información que le llegue al individuo ciudadano y consumidor, no esté sesgada por quienes tienen intereses en que algo se elija vía voto o compra, sino por quienes tienen experiencia previa y en base a la cual pueden hablar con los que no han tenido esa experiencia, para que sobre bases reales los potenciales votantes o compradores, tomen decisiones más acertadas para ellos en lo personal o para la colectividad que afectarán con su voto electoral o monetario.

El problema con la tecnología de las redes sociales es la invasión de los sistemas de personas que no están genuinamente diciendo lo que se les oirá, sino que han recibido una paga o tienen intereses muy concretos, a favor de eso que pregonan como bueno o valioso.

¿Nos damos cuenta del predicamento generalizado? ¿En quién puede el individuo confiar?

¡En nadie! Este es el punto clave: las decisiones que cada uno tomará deberán estar basadas en investigación de primera mano que cada uno realice. El elemento de destrucción del sistema de "libertad de elección" es la grave situación en que llegan a caer todos cuando para tomar una decisión —política o económica— ya no tenemos la posibilidad de confiar en lo que otros nos digan, sino que tendremos que hacer nuestra propia investigación.

Hemos llegado al punto en que tenemos que comprobar en forma directa todo aquello que nos quieren ofrecer. La cosa, ¡está bien complicada! ¿No es así? ¿Qué puede aliviar este alto grado de complejidad? El regreso de la confianza. Y para que esto suceda tiene que proliferar la verdad sobre la realidad.