domingo, 20 de noviembre de 2011

La revolución de 1910 y 2011, en comparación

Lo común en los escenarios

Sería indecente no tener la capacidad de reconocer que el crecimiento de la economía mexicana durante la era de Porfirio Díaz fue adecuado. El problema es la distribución de los bienes y servicios. A muchos les molesta o desagrada ver pobres en las calles. Escribir estas líneas para mí es peligroso porque corro el riesgo de ser tachado de "maldito" fundamentalista de derecha y cosas de ese tipo.

Sé que los que hablarían en ese sentido, lo estarían haciendo como el que critica a la naturaleza porque esta tiene la increíble actitud de total "injusticia" con 249 millones 999 mil 999 espermatozoides que jamás llegarán al óvulo, en tanto que uno de ellos sí lo hará. ¡Injusticia para las grandes masas de espermatozoides! "Nosotros no somos espermatozoides, somos seres humanos." Esa respuesta es automática y la lanzan en tono pontifical, como si se tratara de una verdad absoluta sobre la cual continuarán una serie de argumentos, todos ellos increíblemente faltos de realismo y demostrativos de un profundo, triste e inmisericorde desconocimiento de la historia humana.

La especie humana solo tuvo un brillante momento —por cierto, bastante largo en relación a su tiempo de existir— de igualdad grupal en toda su existencia como homo sapiens sapiens: cuando no se habían dedicado a la agricultura. En tanto los individuos humanos cazaron y recolectaron frutos y raíces, jamás midieron la aportación de cada individuo, así como tampoco tuvieron interés alguno en saber cuál era el crío engendrado por cuál varón. La promiscuidad total fue de la mano con la igualdad entre los individuos. Efectivamente se aplicó la visión aquella de Marx: Que cada quien aporte según su capacidad, y que cada quien reciba según su necesidad y —le agrego yo— lo que el grupo como grupo tuviera en un momento dado.

Madero ayer, el panismo hoy

El movimiento es algo que empieza Francisco I. Madero, un ingenuo que, al igual que Fox —no que Calderón— pensó que México estaba poblado por demócratas, hambrientos por respetar las leyes y los derechos de los demás. Porfirio Díaz no fue perseguido y fusilado: se le expulsó del país, con todo y su piano. Tranquila, la cosa.

Pero Madero sí fue traicionado cruelmente por un clásico de la —discúlpenme, pero esa es la realidad— mexicanidad política. La única forma de acabar con el proceso hacia un país con habitantes que no existían, era matando a Madero. "¡Imposible soportar al pobre idiota ese que quiere que creamos en elecciones, democracia y respeto a la ley! ¡Gran cantidad de pendejadas!", habrán declarado los asesinos intelectuales y materiales de Madero. No hace mucho, cuando en San Luis Potosí un señor de apellido Nava levantó un movimiento pro democracia, Emilio Gamboa Patrón —un clásico priista— pronunció estas palabras en una reunión: "Es un pobre pendejo haciendo pendejadas". Entre Madero, fusilado, y el priismo de finales de siglo y del tercer milenio ¿notamos alguna diferencia?

El narrador académico de la historia de Zapata —los campesinos que no querían cambiar— reconoce en forma tácita y explícita esa tendencia nacional a tener una forma de gobierno con turnos favorables para los aledaños a los que ascienden. "Ahora me toca a mí." ¿Qué "te toca"?

¿Cómo podemos erradicar esa actitud en México? ¿Necesitamos una revolución cultural? ¿Podrá esta ser tranquila, pacífica o necesitará ser autoritaria como la que se llevó a cabo en China?

Eso que he llamado el panismo de hoy es, a fin de cuentas, tan "priista" cuál más en una gran cantidad de mexicanos que dicen ayer te tocó a ti, ahora me toca a mí. ¿De verdad eso creen? Hay excepciones democráticas como Patricio Patrón Laviada, cuyos "amigos" lo tildan de ingenuo pero bueno, y cuyos enemigos le inventan la más prolongada sarta de estupideces, amén de acusarlo de retrasado mental, exactamente lo mismo que se dice de Vicente Fox —quizás por prestarse con tanta frecuencia a emitir opiniones sin integrarlas a un contexto completo.

El esfuerzo por priisar conceptos

Calderón llega a la presidencia debilitado por lo apretado de su victoria electoral. Pero es nombrado legalmente presidente porque los indicadores más importantes indicaban que eso era lo correcto. Hoy, plumas que creen echarse gases olorosos, insisten en continuar inyectando totalmente a lo pendejo, la duda de si fue o no electo, a final de cuenta, Calderón. Idiotas, les diría yo: ¡analicen las encuestas! ¡Analicen con pruebas aleatorias estadísticamente confiables la concordancia de actas y cantidades asentadas!

Restarle poder a Calderón es disminuir la calidad de nación, no por tratarse de Calderón, sino de México. Un presidente ilegal es una bofetada nacional. ¿Por qué tanta insistencia en perpetrar esa bofetada? ¡No, coño, Calderón ganó con un escaso margen, pero ganó! ¿Por qué esto ha sido tan difícil de entender?

¿Quién se benefició del relajo? ¡El PRI que electoralmente había quedado atrás! Rápidamente las condiciones se revirtieron de tal manera que el partido con menos votos se convirtió en el partido con más poder. El perredismo, dolido por una situación realmente fortuita y desagradable —perder por menos de .56%— se olvidó de cualquier elegancia democrática y se comportó como las turbas alcoholizadas previo a un linchamiento de pueblo pequeño.

Probablemente el primer costo fue entregarles Yucatán. Xavier lloró porque no podía creer que su partido, habiendo comenzado con 25% arriba, ¡había perdido con 6%! ¡Imposible! Decía en sus reuniones privadas. Pero lo habían hecho. 15% de las casillas mostraron totales atípicos, totalmente divorciados del resto. 85% tenían un nivel de participación del padrón de 55 a 60%, pero 15% ¡más de 100%! Fue una elección negociada. Fue el costo de "ayudar" a que la ley se cumpliera en México, como si actuar a favor de la ley sea "un favor" y no un deber absoluto. "Me la debes, cabrón: sin mí no podías tomar posesión". Así, se fue Yucatán. Asco histórico.

Una a una, reformas de burla

Las han llamado "las reformas de lo posible". Fue lo que permitieron los otros partidos. Era imposible hacer más. Así, todas las reformas: fiscal, energética, laboral, educativa, jurídica, política, etc., se han convertido en porquerías incompletas o, de plano, han sido detenidas, impedidas.

Obvio: cada uno tiene "su" pretexto para no haber permitido que las reformas pasen.

Pero, a final de cuentas, lo que se hizo contra Calderón es un "asesinato histórico", exactamente igual al que se perpetró sobre Madero: no fueron balas que penetraron en un cuerpo para hacerlo caer, fueron negativas legislativas que penetraron en la nación mexicana completa para impedir que sea con Calderón en el ejecutivo que el país saltara a un nuevo orden de magnitud en su desarrollo.

El crecimiento de México no se dio al ritmo que pudo haberse dado —y eso es lo más triste y encabronante— porque los pseudo legisladores de la oposición a Calderón impidieron, a toda costa, la aprobación de leyes que habrían resultado en un desarrollo más acorde con las posibilidades geográficas e históricas.

En medio de un mundo en crisis total, México ha sufrido, aunque les duela, un catarrito. Eso ¡los encabrona tanto! Quisieran ver al país hundido para aparecer con jeta de "salvadores". ¡Asesinos de Madero! ¿Qué festejan el 20 de noviembre? Hoy México no tiene una sola cosa para festejar. ¿La democracia electorera? Eso es mecánica y aún eso pudrieron en 2006.

De revolucionarios a narcos

Los "inconformes" que se arman se han fusionado a la sociedad civil, pero algunos se convirtieron en nihilistas de la existencia y promotores de la violencia para defender su posibilidad de empujar la venta de sustancias que convierten a las personas en adictas. Ellos buscan esclavos regulares.

Cuando compro una pizza de marca internacional o local y esta tiene un buen sabor, ¡se puede convertir en algo adictivo! Pero solo al sabor. Si uno permite que la adicción se apodere de la personalidad, entonces el abuso de las deliciosas pizzas puede convertir a la persona en un obeso monstruoso(a) que vivirá eternamente amargado, buscando maneras de solucionar su problema. ¿Es este al razonamiento de los productores y empujadores de droga? Buscan matar en vida a la persona, para que durante esos últimos años, les "produzcan" dinero al convertirse, ellos también, en empujadores para pagar su propia idiotez. Este círculo hay que detenerlo a como dé lugar.

En Michoacán los empujadores saben que hay algunos tipos de políticos que son más fáciles de "conquistar" para que hagan las cosas como a ellos les conviene. En 2011, la elección de noviembre, demostró cuál fue la mano que meció la cuna. A ver, personas, ¡no se hagan tontos! ¿Puede compararse la calidad moral de la Cocoa —hermana del presidente, pero no por eso— con la de los otros candidatos? ¡Obvio: queda arriba en varios puntos! Entonces, ¿por qué chingados pierde? ¿Hay tanta idiotez en México?

Fluye el dinero sucio y con este se compran consciencias baratas, disponibles para el mejor postor. Falso: hay muchos ricos que saben cómo continuar siéndolo o hacerse aún más, a costa de comprar privilegios groseros con políticos corruptos que solo llegan al poder como un "negocio" del cual deben sacar réditos. ¡Podredumbre!

Tú tienes que actuar si quieres que cambien las cosas

Ya, basta de pendejadas y de inseguridades. Si no actuamos con inteligencia, con objetividad, con visión clara de lo que realmente sucede, estaremos condenados a continuar como un país mediocre con todo para dejar de serlo.

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