lunes, 8 de agosto de 2011

Yucatán, Mérida, México y la política en 2011

En 2001 la gente de todo Yucatán se dividió en 2 partes casi iguales: 54% decidió entregar su voto a favor de Patricio Patrón Laviada (bajo los emblemas PAN-PRD-PVEM y otros) y "solo" 42% a la opción PRI.

Todos los datos duros indican que el gobierno realizado por Patrón fue un gobierno bien administrado, responsable con los números, respetuoso de la ley y de los derechos humanos básicos. Nadie en su sano juicio puede ni remotamente comparar la calidad de ese gobierno con la calidad de esto que Yucatán está viviendo con la señora Ortega a la cabeza.

Patrón deja un erario saneado, una administración con cuentas claras en todos los aspectos, sin fuga de dinero para pagar campañas de su partido político en algún estado de la república. Cinco auditorías recalaron en el asunto "Borregos de Xavier" y 5 de 5 declararon que no había "nada qué perseguir".

Desde luego, el tema "empresas fantasma" o "facturas apócrifas" jamás se dio. Los periódicos de "línea editorial" —así le llaman a lo que tienen que decir todos los días para recibir el maíz de ellos de cada día— contraria a todo lo que no sea PRI mintieron a gusto durante todo el sexenio. Dijeron las aberraciones más estúpidas que se les ocurrieron y jamás ningún equipo del gobierno de Patrón, y mucho menos con dinero del gobierno, armó, imprimió y distribuyó un "apócrifo" de esos periódicos que mintieron, al contrario de los periódicos que hoy —en Yucatán y Mérida— hablan acerca de la Ortega y la Araujo solo cosas que pueden verse abiertamente o datos que se conocen porque están allí, por ley (gracias al panismo nacional), abierto al escrutinio público.

¿En qué momento se lanzó la consigna de que todos son iguales? ¡Por favor, abran la mente! ¿En qué son iguales panistas y priistas? ¿Se refieren a que ambos son mexicanos, pertenecientes a la especie humana, caminan de dos patas y hablan español? ¿En qué son iguals?

Desde esta trinchera —porque al fin y al cabo, esta parece ser una guerra— yo les diría a las personas que se meten al PAN para ver si pueden hacer allá lo mismo que se hace en el PRI, ¡que se vayan, que ahuequen el ala! Ellos son los culpables, por estupideces que han hecho, de que se lance la consigna de que todos son iguales. ¡No, no son iguales! Son muy diferentes: unos son amigos de la transparencia administrativa, otros solo entienden el oscurantismo y el secreto; unos son respetuosos de la democracia, los otros solo entienden y buscan el control y la autocracia; unos comprenden el respeto a los derechos humanos como algo indiscutible, los otros sencillamente no comprenden esa parte de la vida; unos respetan la división de poderes, otros solo saben gobernar controlando los tres poderes.

Por favor, lector, lectora, ¿en qué son todos iguales?

Quien esto escribe alguna vez estuvo convencido de que sí, ya todos eran finalmente iguales. Eso fue en 2007, antes de que comenzara el gobierno de doña Ivonne y su camarilla. Existía en algunos ingenuos optimistas la convicción de que la gente del PRI habría evolucionado, ya entendería qué significa gobernar, obedecer leyes, respetar poderes, respetar derechos humanos básicos; teníamos algunos ingenuos la convicción de que esa "nueva generación" entraría a demostrar que ahora los ciudadanos tendríamos ante nosotros, en Yucatán —y Mérida— una legítima competencia entre partidos, cada uno de los cuales lucharía por hacer las cosas mejor que el otro.

Hacer las cosas mejor que el otro, no simular que se estaban haciendo las cosas mejor que el otro. De pronto comenzaron a suceder las trastadas una tras otra. Y lo peor es que las trastadas estaban siendo ignoradas por la prensa local "de verdad". ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué estaba sucediendo eso?

El resto de la historia tú, lector, ya te la sabes. Digo, te pregunto, ¿es o no es cierto que existen grandes diferencias entre unos y otros? Esas diferencias han quedado plasmadas en detallados análisis que hemos impreso en páginas de papel y electrónicas de Artículo 7. Hemos mostrado casos de ataques oficiales despiadados a personas disidentes del régimen. Hemos mostrado cómo actúa la policía contra ex policías que se negaron a estar con ellos al cambiar el régimen. Hemos mostrado cómo actúan, en lo personal, individuos ligados al régimen de la "Nueva Mayoría" para resolver sus querellas personales.

Entonces, pues, aquí no se trata de abogar por el PAN porque de allí nos proviene la subsistencia porque, para empezar, ¡no es así! Nosotros estamos por una sociedad plural, por una alternancia competitiva en todos los niveles de gobierno. Sí, queremos que sean iguales pero: 1) de respetuosos de la ley, 2) de transparentes, 3) de democráticos, 4) de cuidadosos en la administración, 5) de adeptos a la separación de poderes, 6) de transparentes en el manejo de los recursos públicos y demás puntos en ese sentido. Es allá donde queremos que sean efectivamente iguales.

La desgracia es que no lo son. El asunto del 4 de julio de 2011, en la Glorieta de Paseo Montejo, ¿es muy difícil comparar la actitud de respeto, capacidad de escuchar y ajuste a lo solicitado que tuvo Patricio Patrón con respecto a Metrópolisur? Comparen la actitud de unos y otros; no es muy difícil ver las grandes diferencias entre unos y otros. ¿Por qué asuntos como este no pueden traerse al frente de la consciencia del ciudadano?

En el asunto de Metrópolisur, ¿no intervinieron políticos de ambos bandos? ¡Obvio! Los priistas que se oponían estaban a la cabeza en todas las reuniones. La realidad es que Metrópolisur no se hizo por politiquería y no porque no habría sido conveniente hacerlo. La politiquería barata ejercida por el PRI apostaba a impedir que se hiciera cualquier tipo de obra cuyos beneficios serían notorios.

El problema de la Arq. Araujo es que los del PAN solo apoyaron la postura de solicitar respeto a lo que solicite un ciudadano, o dos, o cinco. Fueron especialistas en la materia los que se lanzaron a decir "¡No al paso deprimido!" Araujo, según estas personas, podría haber hecho sus pasos deprimidos en todos los demás lugares en que le diera la gana en los que el tráfico también se habría agilizado. La petición de estas personas era no hacerla expresamente en ese lugar.

En una actitud muy diferente a la de Patrón, la Araujo, con el apoyo moral de la Ortega —cero intervención de policía estatal ante la golpiza— lanzó gamberros pagados para golpear a los manifestantes en contra. ¡Por favor! ¿En qué son iguales unos y otros?

El que esto escribe jamás vio problema alguno tan "terrible" en lo del paso deprimido. Pero después de oír a "eminencias" en arquitectura, autores de tratados respetados a nivel internacional, cambié mi visión, aunque continúo convencido de que el dichoso paso sí agilizará cierto flujo pero, tengo la convicción de que es necesario hacer unos 4 o 5 pasos deprimidos o elevados más para resolver el flujo de toda esa arteria.

Entonces sí, me viene la pregunta: ¿es ese el tipo de arteria que se quiere para la Prolongación del Paseo Montejo? Y me "cae el veinte": las eminencias en arquitectura podrían tener razón. Hay que hacer ciudades para gente, no para metales motorizados.

Cuando gana Patrón Laviada en 2001 cuenta con 53% de votos y el apoyo de varios partidos políticos. La información que hoy llega al interior de Yucatán y a muchos rincones de Mérida es totalmente falsa con respecto a lo que realmente sucede en la política. Ya hemos mostrado cómo aquel periódico recibe, en 2008, más de 23 millones por concepto de "nota" del gobierno del Estado: se le paga para que diga lo que al gobierno estatal le conviene, no para que informe. Entonces, estamos ante un electorado profundamente mal informado, bombardeado constantemente por noticias turbias.

Por ejemplo, ahora sale un libro que menciona una fracción de casos de presunta corrupción por nepotismo en el gobierno de Calderón. Que "el nombre y apellidos" de cierta persona hacen posible que "escale" en alguna jerarquía burocrática. Quizás lo importante no es lo que diga el libro, sino la forma en que lo que dice se le "vende" al electorado. Huele a "gato encerrado". Es obvio que en nada hay perfección. Toda este escenografía humana es un laberinto de reglas, reglamentos, leyes y mandatos listos para ser burlados tan pronto como son publicados.

Hay miles de noticias positivas que se quedan en los perfiles más bajos posibles. Se busca que esas noticias no se conviertan en noticia. ¿Quién lo busca? Solo puede ser que 1) tiene intereses muy concretos en el partido político de la "oposición" o 2) le gusta presumir su valentía al hablar mal de todos y llenarse la boca concluyendo que todos son iguales o 3) ya sabe que es "mejor negocio" la mala noticia, la nota negra o roja, que la nota blanca o rosada que solo explican cómo se han ido resolviendo problemas otrora bien complejos.

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