martes, 23 de agosto de 2011

El rector y el público con «derecho a la información»

El rector de la UNAM dijo hoy o ayer en una conferencia que "el público tiene derecho a la información". ¿Por qué habrá dicho eso este buen señor?

Digo, sí, es un hecho. Claro que los ciudadanos del mundo entero, de México también, tienen "derecho" a la información. Ah, pero sucede que "los malosos", esos que combate el gobierno de Calderón con "una estrategia equivocada", impiden que los periodistas hagan su trabajo.

México sufrió atentados contra la libertad de expresión cuando el régimen anterior al año 2000 (diciembre primero) tenía sus "métodos" para hacer que los medios dijeran exactamente las cosas que les convenían a los políticos. ¿Cómo se podían combatir? ¡Eligiendo los gobiernos que se establecieron a partir del 2000! ¿Sabe esa diferencia el señor rector?

Hoy los políticos no se atreven —aunque ganas no les faltan a muchos de ellos— a atentar en contra de la libertad de imprenta, de expresión, y de información que tienen los ciudadanos. Pero sí se atreven —en realidad, es lo último que les importa: derechos humanos— los mafiosos que con su "estrategia equivocada" el gobierno de Calderón combate frontalmente.

Ese rector es el mismo que ha dicho que la estrategia de Calderón es equivocada. Y ese rector es uno de los que al decirlo, allí se quedan: ninguno ha sugerido una sola forma inteligente de estrategia. Pero todos, desde luego, lanzan al aire, a los medios, la idea de que la de Calderón "es equivocada".

Se trata, a todas luces, de propaganda política. El grueso calibre —el que portan los mafiosos, esos que impiden que se disfrute el derecho a la información— solo puede combatirse con otro calibre grueso.

¿Por qué un humano seguramente de alto IQ, es decir, bien inteligente, habla como habla? Sin duda porque tiene en mente un solo objetivo: sonar políticamente correcto. Y la "moda" hoy es que los que mejor sepan sonorizar sus palabrejas para criticar los actos del régimen actual, ¡más aplaudidos serán entre la "inteliguentsia"! ¿O la "nomenklatura"?

¿Por qué yo, quien esto escribe, está tan molesto y lo manifiesta abiertamente? Sencillo: yo fui víctima de los regímenes promotores de la corrupción y privilegiadores de la incompetencia. Viví en carne propia un régimen que "jugaba" al gobierno, a la aduana, a los reglamentos. Exactamente igual que hoy se comparan los gobiernos que suben, del PRI, después de haber tenido gobiernos del PAN en los estados.

Y cuando toda la palabrería a todos los niveles se usa solo para denostar las acciones perfectamente correctas, de acuerdo con la ley, de acuerdo con lo que se solicitaría en un país invadido por la corrupción y la impunidad, ¡no puedo quedarme callado! Y el que se queda callado, es un ... iba a escribir "idiota", pero me pareció que podría ser ofensivo para algunos. ¿Qué calificativo se les podrá dar, que sea objetivo, exacto, adecuado?

El que se queda callado sabiendo la porquería que se nos puede venir encima si no detenemos la des-información, ¡pues es un traidor silencioso!

"El público tiene derecho a la información"... y después de hacer esta "genial" observación, se apresta el taciturno y aspirante a intelectual "gran rector de la UNAM" a asestarle un golpe —eso sí, políticamente correcto— al régimen que hace las cosas como las cosas se pueden y se deben hacer de acuerdo con la ley que hoy nos rige.

Y de allí sigue todo lo demás.

Yo estoy convencido de que un intelectual tiene "intelecto" y por ende, inteligencia. Una persona inteligente se puede dar cuenta de que lo que se ha hecho durante los últimos 11 años en México es mil veces mejor, superior, a lo que se hizo 100 años antes. Un "intelectual" —o un aspirante reprobado— no entenderá eso y sembrará en la mente de la gente más semilla de des-información; provocará más gente que juzgará en base a datos falsos la historia reciente de su país.

Una persona inteligente, al comprender esa situación, se esforzaría por expresar en una forma pedagógica por excelencia por qué lo que ha sucedido en México durante los últimos 11 años es mucho mejor que lo que pasó 100 años atrás. Eso es lo que sería "lógico" desde el punto de vista de un verdadero intelectual —ya sin comillas— con capacidad de enseñar —eso es lo pedagógico— cosa que el rector ha demostrado que no tiene.

Y en eso, ese rector, no es diferente al resto de los "comunicadores" que pululan a diestra y siniestra, hambrientos, buscando maíz por todos lados para salir a decir "sus verdades" que resultan, a final de cuentas, más falsas que la más grande mentira.

¿Qué se puede esperar de un pueblo que ha recibido esa "calidad" de información?

Por ello, hay que repetir todos los días, a todas horas: tú, ayuda a tu vecino con su problema de des-información.

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