martes, 23 de agosto de 2011

El rector y el público con «derecho a la información»

El rector de la UNAM dijo hoy o ayer en una conferencia que "el público tiene derecho a la información". ¿Por qué habrá dicho eso este buen señor?

Digo, sí, es un hecho. Claro que los ciudadanos del mundo entero, de México también, tienen "derecho" a la información. Ah, pero sucede que "los malosos", esos que combate el gobierno de Calderón con "una estrategia equivocada", impiden que los periodistas hagan su trabajo.

México sufrió atentados contra la libertad de expresión cuando el régimen anterior al año 2000 (diciembre primero) tenía sus "métodos" para hacer que los medios dijeran exactamente las cosas que les convenían a los políticos. ¿Cómo se podían combatir? ¡Eligiendo los gobiernos que se establecieron a partir del 2000! ¿Sabe esa diferencia el señor rector?

Hoy los políticos no se atreven —aunque ganas no les faltan a muchos de ellos— a atentar en contra de la libertad de imprenta, de expresión, y de información que tienen los ciudadanos. Pero sí se atreven —en realidad, es lo último que les importa: derechos humanos— los mafiosos que con su "estrategia equivocada" el gobierno de Calderón combate frontalmente.

Ese rector es el mismo que ha dicho que la estrategia de Calderón es equivocada. Y ese rector es uno de los que al decirlo, allí se quedan: ninguno ha sugerido una sola forma inteligente de estrategia. Pero todos, desde luego, lanzan al aire, a los medios, la idea de que la de Calderón "es equivocada".

Se trata, a todas luces, de propaganda política. El grueso calibre —el que portan los mafiosos, esos que impiden que se disfrute el derecho a la información— solo puede combatirse con otro calibre grueso.

¿Por qué un humano seguramente de alto IQ, es decir, bien inteligente, habla como habla? Sin duda porque tiene en mente un solo objetivo: sonar políticamente correcto. Y la "moda" hoy es que los que mejor sepan sonorizar sus palabrejas para criticar los actos del régimen actual, ¡más aplaudidos serán entre la "inteliguentsia"! ¿O la "nomenklatura"?

¿Por qué yo, quien esto escribe, está tan molesto y lo manifiesta abiertamente? Sencillo: yo fui víctima de los regímenes promotores de la corrupción y privilegiadores de la incompetencia. Viví en carne propia un régimen que "jugaba" al gobierno, a la aduana, a los reglamentos. Exactamente igual que hoy se comparan los gobiernos que suben, del PRI, después de haber tenido gobiernos del PAN en los estados.

Y cuando toda la palabrería a todos los niveles se usa solo para denostar las acciones perfectamente correctas, de acuerdo con la ley, de acuerdo con lo que se solicitaría en un país invadido por la corrupción y la impunidad, ¡no puedo quedarme callado! Y el que se queda callado, es un ... iba a escribir "idiota", pero me pareció que podría ser ofensivo para algunos. ¿Qué calificativo se les podrá dar, que sea objetivo, exacto, adecuado?

El que se queda callado sabiendo la porquería que se nos puede venir encima si no detenemos la des-información, ¡pues es un traidor silencioso!

"El público tiene derecho a la información"... y después de hacer esta "genial" observación, se apresta el taciturno y aspirante a intelectual "gran rector de la UNAM" a asestarle un golpe —eso sí, políticamente correcto— al régimen que hace las cosas como las cosas se pueden y se deben hacer de acuerdo con la ley que hoy nos rige.

Y de allí sigue todo lo demás.

Yo estoy convencido de que un intelectual tiene "intelecto" y por ende, inteligencia. Una persona inteligente se puede dar cuenta de que lo que se ha hecho durante los últimos 11 años en México es mil veces mejor, superior, a lo que se hizo 100 años antes. Un "intelectual" —o un aspirante reprobado— no entenderá eso y sembrará en la mente de la gente más semilla de des-información; provocará más gente que juzgará en base a datos falsos la historia reciente de su país.

Una persona inteligente, al comprender esa situación, se esforzaría por expresar en una forma pedagógica por excelencia por qué lo que ha sucedido en México durante los últimos 11 años es mucho mejor que lo que pasó 100 años atrás. Eso es lo que sería "lógico" desde el punto de vista de un verdadero intelectual —ya sin comillas— con capacidad de enseñar —eso es lo pedagógico— cosa que el rector ha demostrado que no tiene.

Y en eso, ese rector, no es diferente al resto de los "comunicadores" que pululan a diestra y siniestra, hambrientos, buscando maíz por todos lados para salir a decir "sus verdades" que resultan, a final de cuentas, más falsas que la más grande mentira.

¿Qué se puede esperar de un pueblo que ha recibido esa "calidad" de información?

Por ello, hay que repetir todos los días, a todas horas: tú, ayuda a tu vecino con su problema de des-información.

sábado, 20 de agosto de 2011

Tú, ayuda contra la desinformación de tu vecino

Entra a nuestra página de Internet en http://goo.gl/DMGoN y lee ese reportaje que tenemos para ti. Dentro del reportaje está el vínculo a un documento que tiene los resultados de una encuesta nacional levantada por una prestigiada empresa, especializada en estudios de este tipo.

Entonces, cuando lo estés viendo, puede ser que llores de tristeza, sobre todo si eres una persona consciente y con memoria histórica.

Así de grave es la calidad de percepción que tiene el ciudadano mexicano medio acerca de la realidad del país.

Es peligroso decir estas cosas porque alguien por allá puede pensar que quien esto escribe está exaltando el que ahora nos encontremos en El México del Paraíso. Estoy seguro —como se puede ver por todos lados— que hay cientos de aspectos de la vida de todos nosotros, de todos los niveles sociales, que están esperando ser mejorados. Ni qué decir, por ejemplo, del asunto educación, ese que no pudo ser controlado por el poder ejecutivo, como sí pudieron mejorarse muchas cosas en los aspectos salud y vivienda.

¿Estamos en "El Paraíso"? ¡No se haga! Nadie está diciendo eso. Lo que sí estamos diciendo y lo afirmaremos hasta el cansancio, es que la profundamente negativa percepción —reflejada en los resultados de las encuestas que le invitamos a examinar en http://goo.gl/DMGoN— no coincide con los hechos concretos logrados durante los últimos 11 años.

Lo que preocupa es que, estando la percepción tan desfasada de la realidad, los ciudadanos mexicanos, en forma totalmente equivocada pueden errar radicalmente su decisión en la elección de julio de 2012. Ese error, a nivel nacional, provocará los contrastes que Yucatán y Mérida han vivido cuando los cambios se dieron.

El voto en manos de ciudadanos mal informados es la peor arma en contra de ellos mismos que cualquier enemigo les puede proveer.

¿Cuál es el enemigo en este caso? Tiene que ser un enemigo de México. ¿Quién más sino un enemigo, podría desear que los mexicanos elijan para que los gobierne gente que solo conoce de autoritarismo, arrogancia, mala administración, corrupción y quiebra económica?

Algo ha provocado esta falsa percepción generalizada. ¿Los medios? ¿Los chismes? ¿Los políticos cínicos? ¿Los periodistas mercenarios? ¿Los maestros incumplidos y mentirosos? ¿Los religiosos con intereses de grupo?

Si tú estás consciente, ¡ayuda a tu vecino! Nadie puede querer regresar a ese ignominioso pasado de quiebras de un México que fue el payaso internacional en todos los foros...

martes, 16 de agosto de 2011

La gran mentira informativa mexicana

Tranquilo, lector. Tome asiento y acompáñese de su refresco o café. Y ahora, con todo cuidado, abra este PDF y estúdielo. Hágalo con concentración, con cuidado, con ganas, de verdad, de entender qué es lo que está sucediendo con la percepción de los ciudadanos de México.

Al hacerlo dese cuenta cuidadosamente de que lo que esta encuesta mide es la percepción de la gente que le rodea a usted en su vecindario, en su oficina, en las reuniones o fiestas a las que asiste, etc. Son personas que están viendo programas de TV y leyendo revistas y periódicos de política, economía y asuntos generales de la nación, su estado y su ciudad.

¿Qué es lo que están percibiendo? Aquí lo tiene:

La percepción, tal cual ha sido captada por la encuesta Gea.

Este documento es, de verdad, bien valioso. Nos muestra el grave peligro que representa la manera en que las noticias se lanzan. La opinión pública generalizada no concuerda con datos duros estadísticos con respecto a las diferencias de calidad logradas entre los gobiernos de un partido político y otro.

Sin embargo, lo que la gente en general ha captado se ha ido agravando conforme han pasado los años desde diciembre de 2006. Cada mes, por alguna razón que es difícil de captar y mucho menos entender, el concurso de la información que se ha diseminado ha ido provocando que todo esté a favor de ese mismo partido político que cada seis años, puntualmente, quebraba la economía del país. La percepción de la gente es increíblemente al revés de lo que ha sucedido durante los últimos 10 años.

Esto, desde luego, no es accidental. Fue fraguado día a día por una organización compuesta por básicamente 2 tipos de personas: 1) los que en forma abierta y sin reparo alguno publicaron las cosas para perjudicar la imagen de las cosas que se hicieron siguiendo la ley y con resultados abiertamente positivos en comparación con el resto del mundo y, 2) los que en forma ignorante, ingenua, como "deporte" se dedicaron a seguirles el juego a los desinformadores profesionales.

El resultado jamás puede ser positivo o deseable para la nación. Existe la percepción de que "Vox Populi, Vox Dei". Grave error. Pero permanece latente en la gente y todos tratan de encontrarle razones al proceder electoral. La realidad es que los resultados electorales solo responden a un solo elemento: la información con que cuenta el que vota al emitir el sufragio.

Esto ya lo saben los grandes sabuesos de la política nacional mexicana, de los Estados Unidos —en donde sucede algo muy parecido— y probablemente del resto del mundo.

Los humanos tenemos grandes capacidades para inventar increíbles mecanismos neutralmente perfectos para mejorar nuestra calidad de vida; por desgracia siempre encontramos la forma de echarlos a perder y revertir totalmente el valor de esos mecanismos.

De ciudadanos a electores: el pequeño y el "Gran" partido

Érase una vez una ciudad en la que los habitantes leían, todos los días, un periódico.

Este periódico llegaba a casi todas las casas de esa ciudad. Casi todos los habitantes de esa ciudad sabían las cosas que ese periódico les informaba, porque llegaba casi a todas las casas.

Esa ciudad era la más grande de la región. Una proporción muy grande de habitantes de esa región vivía en esa ciudad. Por lo tanto, todo lo que pasaba en esa ciudad, era importante para toda la región.

En el país de esa ciudad no existían muchas ciudades con un periódico que imprimiera lo que sus editores pensaran, aunque estuvieran en desacuerdo con los gobiernos de la región y de la ciudad. En la mayoría de las ciudades de ese país los periódicos imprimían lo que los gobernantes de las regiones y las ciudades necesitaban para verse bien ante los ojos de los ciudadanos.

En ese país había un partido político que, en realidad, era una especie de "institución nacional para organizar la política y a los políticos". Existía, además, otro partido político mucho más pequeño, con recursos muy pobres y al cual casi nadie quería pertenecer. La costumbre en ese país, y aún en la ciudad del periódico diferente, era decir que "El Gran Partido" poseía una gran ideología y que era lo que ese país necesitaba.

Con esa narrativa, ese país sufría, cada vez que se agotaba el periodo de un gobierno, un grave descalabro. El gobierno quebraba y había que comenzar, casi totalmente desde cero, durante el siguiente periodo. Los gobernantes de "El Gran Partido" ascendían en su turno al poder y "pedían tiempo". Al terminar sus periodos pedían perdón y declaraban que todos los males del país eran culpa de los "reaccionarios del exterior y del interior" que, convirtiéndose en enemigos de ese país, lo perjudicaban en conjunto.

En la ciudad del periódico diferente se logró levantar descontento social y el periódico diferente comenzó a publicar datos de corrupción en el gobierno regional y de la ciudad. Así, la gente comenzó a "confesar", y sin tanto miedo, que iban a apoyar al "partido pequeño". "¡Soy pequeñista!" Decían...

Pero los propietarios de los grandes negocios tenían mucho miedo de decirlo. Unos cuantos, muy pocos, se atrevieron a decirlo. Entonces, el gobierno nacional les envió revisores de pagos de impuestos y encontró en todos los que apoyaban a ese partido político pequeño, "graves irregularidades fiscales" de las que tuvieron que ocuparse por muchos años.

Los propietarios de los grandes negocios, en secreto, daban muy pequeños donativos al pequeño partido. En cambio, públicamente, daban grandes donativos a "El Gran Partido". A pesar de ello, llegó el día en que el pequeño partido ganó elecciones locales porque cada casilla estaba vigilada por ciudadanos que no querían que "El Gran Partido" volviera a ganar.

La ciudad comenzó a ser gobernada por gente del pequeño partido. Comenzaron así una era que duraría 20 años durante los cuales los ciudadanos se dieron cuenta de que muchas cosas podían funcionar mucho mejor de lo que jamás antes se había logrado. La gente pagó sus impuestos de la ciudad no solo puntualmente, sino que aceptó un incremento para mejorar las cosas. Los habitantes de esa ciudad confiaban en su gobierno local.

Pero el gobierno de la nación vio que allí estaba comenzando un peligro foco de daño a "El Gran Partido". En una gran reunión decidieron combatir a esa sociedad con la misma arma que esa sociedad había contado para unirse: un periódico. Así nació el otro periódico: llegó para "combatir" a ese antiguo periódico que gustaba de mostrar los defectos de los gobiernos.

El otro periódico, desde un principio funcionó con dinero de poderosos: o del gobierno nacional o de los ricos. La misión de el otro periódico era pintar que las cosas que los ciudadanos del partido pequeño hacían, eran igual de malas y corruptas que las cosas que hacían los de "El Gran Partido". El otro periódico tenía la costumbre de lanzar ataques en contra de personajes. Una vez lanzado el ataque, en tanto el atacado se recuperaba del dolor que le habían infligido con difamación —muy frecuentemente calumniosa, pero no siempre— era visitado por los directivos de el otro periódico: se les presentaban diferentes posibles formas de evitar mayores ataques. Normalmente el silencio se lograba con pagos periódicos.

Así el pequeño partido comenzó a tener dos opiniones acerca de su realidad: 1) la de los números de sus resultados y 2) la que el otro periódico buscaba, a toda costa, de diseminar en la mente de los ciudadanos.

Con el paso del tiempo y usando métodos de naciones con experiencia autoritaria histórica —repitiendo falsedades miles de veces— lograron hacer que la gente efectivamente ya no pudiera saber con exactitud cuál era la verdad y cuál la mentira.

La historia tiene más detalles. Hoy tenemos a los mismos partidos: el pequeño partido y "El Gran Partido". Pero hoy la gente está confundida, confusa, insegura: ¿serán todos malos? La gente ha aumentado, las casas cada día son más. El periódico diferente ya solo llega a 15% de las casas —alguna vez llegó a 80% o más de las casas. La modernidad trajo las "redes sociales". En ellas mucha gente "cree" —erróneamente— que es más fácil transmitir la verdad. Es igual o más difícil: solo está al alcance de una minoría.

Como las mieles del poder ya ha pasado por personas del pequeño partido, la gente en general ya no confía en ellos como alguna vez lo hizo. Entonces hoy, olvidando que ayer la sociedad civil —los no políticos de "El Gran Partido"— usaron al pequeño partido para ocupar el poder —logrando muy buenos resultados— ya no sabe qué hacer para canalizar el descontento que han generado los de "El Gran Partido" que hoy ocupan el poder, en el cual han demostrado —con acciones concretas— que han regresado a ser exactamente como siempre fueron.

¿Qué sucederá en esa ciudad, esa región, esa nación?

sábado, 13 de agosto de 2011

Angélica Araujo y el 4 de julio de 2011 en Mérida de Yucatán

¿Qué pasaría si fuera posible hacerle a cada ciudadano yucateco una explicación exacta y estrictamente apegada a los hechos del 4 de julio de 2011 en la Glorieta de la Paz?

Vamos a suponer que ya, 100% de los ciudadanos recibió la explicación y solo recibió una explicación que relató en forma estricta la verdad única sobre los hechos de ese día.

Entonces, ya teniendo a esa totalidad de ciudadanos con información estricta y exacta sobre lo que sucedió en la fuente de Paseo Montejo ese día, ¿qué dirían si les preguntáramos, a continuación, si estarían o no de acuerdo en que Angélica Araujo renuncie al puesto que tiene y se sujete a un juicio legal —político o no— para determinar qué sanción se le debe aplicar?

Tendríamos lo que se llama un plebiscito, esto es, una forma de tomar una decisión con la instrucción directa de los ciudadanos a las autoridades ejecutoras. Sería un proceso en el que no se requeriría acción alguna por parte de los diputados. Ya sabemos que los diputados del partido político al que pertenece la señora Araujo jamás aceptarían que se haga lo que debería hacerse. Por lo tanto, como no se cuenta con ellos, ellos también tendrían que ser sujetos a una especie de revocación de mandato o retiro de instrucción de representatividad.

Si ya leíste hasta este punto ya te diste cuenta muy clara de cuál es el problema: que todos los ciudadanos tengan la versión estrictamente exacta de los hechos del 4 de julio de 2011. ¿La tienen todos? ¡Nada qué ver! Es una minoría de ciudadanos con credencial de elector la que tiene ahora la versión de lo que sucedió el 4 de julio de 2011.

Pero tenemos, además, el grave problema de el otro bando. La gente del bando de Angélica Araujo, empezando por ella misma, está diseminando una versión falsa acerca de los hechos de ese día. Es la versión que ella y su grupo —este incluye a la gobernadora Ivonne Ortega— tenían planeado lanzar a la sociedad para imponer la decisión del paso deprimido.

¿Por qué siguen en el poder —en sus puestos— Ivonne Ortega y Angélica Araujo? ¡Porque ambas están protegidas por el sistema de acuerdo al cual ellas son inocentes en tanto no se compruebe lo contrario! ¿Y qué sucede con los que podrían probar la culpabilidad de estas mujeres? ¡Que no se les respetan las declaraciones que emiten en el lugar que la sociedad tiene para esa función!

Por lo tanto, solo nos queda un camino: 1) distribuir, diseminar la verdad de los hechos del 4 de julio hasta que cada ciudadano yucateco sepa exactamente lo que sucedió y, 2) detener la sociedad en forma masiva, tajante y global, por varios días (4 o 5): no transitar por las calles con vehículos, no abrir los centros de trabajo (excepto los de emergencia); 3) estudiar cuidadosamente las alternativas constitucionales con que contamos cuando todos, en conjunto y sin duda de ser una gran mayoría optemos por solicitar la desaparición de poderes y la apertura de un proceso que aplique auditorías detalladas a ambos niveles de gobiernos y funcionarios participantes; 4) tomar una decisión con respecto a si Yucatán puede o no decidir una forma de gobierno que cancele la representatividad delegando e instituya la participación directa.

¿Quieren un verdadero cambio? Entonces estamos obligados, como sociedad, a hacer las cosas con la seguridad de que todos los que tienen derechos ciudadanos participen; y para ello estamos obligados a distribuir, para empezar, la información que nos conduce a tomar esta decisión.

lunes, 8 de agosto de 2011

Yucatán, Mérida, México y la política en 2011

En 2001 la gente de todo Yucatán se dividió en 2 partes casi iguales: 54% decidió entregar su voto a favor de Patricio Patrón Laviada (bajo los emblemas PAN-PRD-PVEM y otros) y "solo" 42% a la opción PRI.

Todos los datos duros indican que el gobierno realizado por Patrón fue un gobierno bien administrado, responsable con los números, respetuoso de la ley y de los derechos humanos básicos. Nadie en su sano juicio puede ni remotamente comparar la calidad de ese gobierno con la calidad de esto que Yucatán está viviendo con la señora Ortega a la cabeza.

Patrón deja un erario saneado, una administración con cuentas claras en todos los aspectos, sin fuga de dinero para pagar campañas de su partido político en algún estado de la república. Cinco auditorías recalaron en el asunto "Borregos de Xavier" y 5 de 5 declararon que no había "nada qué perseguir".

Desde luego, el tema "empresas fantasma" o "facturas apócrifas" jamás se dio. Los periódicos de "línea editorial" —así le llaman a lo que tienen que decir todos los días para recibir el maíz de ellos de cada día— contraria a todo lo que no sea PRI mintieron a gusto durante todo el sexenio. Dijeron las aberraciones más estúpidas que se les ocurrieron y jamás ningún equipo del gobierno de Patrón, y mucho menos con dinero del gobierno, armó, imprimió y distribuyó un "apócrifo" de esos periódicos que mintieron, al contrario de los periódicos que hoy —en Yucatán y Mérida— hablan acerca de la Ortega y la Araujo solo cosas que pueden verse abiertamente o datos que se conocen porque están allí, por ley (gracias al panismo nacional), abierto al escrutinio público.

¿En qué momento se lanzó la consigna de que todos son iguales? ¡Por favor, abran la mente! ¿En qué son iguales panistas y priistas? ¿Se refieren a que ambos son mexicanos, pertenecientes a la especie humana, caminan de dos patas y hablan español? ¿En qué son iguals?

Desde esta trinchera —porque al fin y al cabo, esta parece ser una guerra— yo les diría a las personas que se meten al PAN para ver si pueden hacer allá lo mismo que se hace en el PRI, ¡que se vayan, que ahuequen el ala! Ellos son los culpables, por estupideces que han hecho, de que se lance la consigna de que todos son iguales. ¡No, no son iguales! Son muy diferentes: unos son amigos de la transparencia administrativa, otros solo entienden el oscurantismo y el secreto; unos son respetuosos de la democracia, los otros solo entienden y buscan el control y la autocracia; unos comprenden el respeto a los derechos humanos como algo indiscutible, los otros sencillamente no comprenden esa parte de la vida; unos respetan la división de poderes, otros solo saben gobernar controlando los tres poderes.

Por favor, lector, lectora, ¿en qué son todos iguales?

Quien esto escribe alguna vez estuvo convencido de que sí, ya todos eran finalmente iguales. Eso fue en 2007, antes de que comenzara el gobierno de doña Ivonne y su camarilla. Existía en algunos ingenuos optimistas la convicción de que la gente del PRI habría evolucionado, ya entendería qué significa gobernar, obedecer leyes, respetar poderes, respetar derechos humanos básicos; teníamos algunos ingenuos la convicción de que esa "nueva generación" entraría a demostrar que ahora los ciudadanos tendríamos ante nosotros, en Yucatán —y Mérida— una legítima competencia entre partidos, cada uno de los cuales lucharía por hacer las cosas mejor que el otro.

Hacer las cosas mejor que el otro, no simular que se estaban haciendo las cosas mejor que el otro. De pronto comenzaron a suceder las trastadas una tras otra. Y lo peor es que las trastadas estaban siendo ignoradas por la prensa local "de verdad". ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué estaba sucediendo eso?

El resto de la historia tú, lector, ya te la sabes. Digo, te pregunto, ¿es o no es cierto que existen grandes diferencias entre unos y otros? Esas diferencias han quedado plasmadas en detallados análisis que hemos impreso en páginas de papel y electrónicas de Artículo 7. Hemos mostrado casos de ataques oficiales despiadados a personas disidentes del régimen. Hemos mostrado cómo actúa la policía contra ex policías que se negaron a estar con ellos al cambiar el régimen. Hemos mostrado cómo actúan, en lo personal, individuos ligados al régimen de la "Nueva Mayoría" para resolver sus querellas personales.

Entonces, pues, aquí no se trata de abogar por el PAN porque de allí nos proviene la subsistencia porque, para empezar, ¡no es así! Nosotros estamos por una sociedad plural, por una alternancia competitiva en todos los niveles de gobierno. Sí, queremos que sean iguales pero: 1) de respetuosos de la ley, 2) de transparentes, 3) de democráticos, 4) de cuidadosos en la administración, 5) de adeptos a la separación de poderes, 6) de transparentes en el manejo de los recursos públicos y demás puntos en ese sentido. Es allá donde queremos que sean efectivamente iguales.

La desgracia es que no lo son. El asunto del 4 de julio de 2011, en la Glorieta de Paseo Montejo, ¿es muy difícil comparar la actitud de respeto, capacidad de escuchar y ajuste a lo solicitado que tuvo Patricio Patrón con respecto a Metrópolisur? Comparen la actitud de unos y otros; no es muy difícil ver las grandes diferencias entre unos y otros. ¿Por qué asuntos como este no pueden traerse al frente de la consciencia del ciudadano?

En el asunto de Metrópolisur, ¿no intervinieron políticos de ambos bandos? ¡Obvio! Los priistas que se oponían estaban a la cabeza en todas las reuniones. La realidad es que Metrópolisur no se hizo por politiquería y no porque no habría sido conveniente hacerlo. La politiquería barata ejercida por el PRI apostaba a impedir que se hiciera cualquier tipo de obra cuyos beneficios serían notorios.

El problema de la Arq. Araujo es que los del PAN solo apoyaron la postura de solicitar respeto a lo que solicite un ciudadano, o dos, o cinco. Fueron especialistas en la materia los que se lanzaron a decir "¡No al paso deprimido!" Araujo, según estas personas, podría haber hecho sus pasos deprimidos en todos los demás lugares en que le diera la gana en los que el tráfico también se habría agilizado. La petición de estas personas era no hacerla expresamente en ese lugar.

En una actitud muy diferente a la de Patrón, la Araujo, con el apoyo moral de la Ortega —cero intervención de policía estatal ante la golpiza— lanzó gamberros pagados para golpear a los manifestantes en contra. ¡Por favor! ¿En qué son iguales unos y otros?

El que esto escribe jamás vio problema alguno tan "terrible" en lo del paso deprimido. Pero después de oír a "eminencias" en arquitectura, autores de tratados respetados a nivel internacional, cambié mi visión, aunque continúo convencido de que el dichoso paso sí agilizará cierto flujo pero, tengo la convicción de que es necesario hacer unos 4 o 5 pasos deprimidos o elevados más para resolver el flujo de toda esa arteria.

Entonces sí, me viene la pregunta: ¿es ese el tipo de arteria que se quiere para la Prolongación del Paseo Montejo? Y me "cae el veinte": las eminencias en arquitectura podrían tener razón. Hay que hacer ciudades para gente, no para metales motorizados.

Cuando gana Patrón Laviada en 2001 cuenta con 53% de votos y el apoyo de varios partidos políticos. La información que hoy llega al interior de Yucatán y a muchos rincones de Mérida es totalmente falsa con respecto a lo que realmente sucede en la política. Ya hemos mostrado cómo aquel periódico recibe, en 2008, más de 23 millones por concepto de "nota" del gobierno del Estado: se le paga para que diga lo que al gobierno estatal le conviene, no para que informe. Entonces, estamos ante un electorado profundamente mal informado, bombardeado constantemente por noticias turbias.

Por ejemplo, ahora sale un libro que menciona una fracción de casos de presunta corrupción por nepotismo en el gobierno de Calderón. Que "el nombre y apellidos" de cierta persona hacen posible que "escale" en alguna jerarquía burocrática. Quizás lo importante no es lo que diga el libro, sino la forma en que lo que dice se le "vende" al electorado. Huele a "gato encerrado". Es obvio que en nada hay perfección. Toda este escenografía humana es un laberinto de reglas, reglamentos, leyes y mandatos listos para ser burlados tan pronto como son publicados.

Hay miles de noticias positivas que se quedan en los perfiles más bajos posibles. Se busca que esas noticias no se conviertan en noticia. ¿Quién lo busca? Solo puede ser que 1) tiene intereses muy concretos en el partido político de la "oposición" o 2) le gusta presumir su valentía al hablar mal de todos y llenarse la boca concluyendo que todos son iguales o 3) ya sabe que es "mejor negocio" la mala noticia, la nota negra o roja, que la nota blanca o rosada que solo explican cómo se han ido resolviendo problemas otrora bien complejos.

sábado, 6 de agosto de 2011

La "Federación Nacional de Municipios de México" solicita atención a la pobreza

Agrupa a unos 1500 municipios de México y la presidenta de la agrupación es Angélica Araujo Lara, sí, exacto, la misma que ideó el ataque a los manifestantes en contra de una obra que ella creyó que sería lo máximo para los habitantes de Mérida —por lo menos, de la zona norte.

Y hemos de oírla hablar pidiendo que la atención a la pobreza deje de guardarse detrás de "escudos", como, por ejemplo, eso de que hay problemas internacionales o eso de que la macroeconomía tiene tal o cual situación.

Si el presidente fuera del PRI, el discurso de la FENAMM sería para agradecerle al gobierno los esfuerzos monumentales que habría hecho, gracias a lo cual la pobreza solo aumentó un poco. Pero como el presidente es del PAN entonces hay que echarle el lodo completo: no combaten la pobreza y en vez de hacerlo, se escudan en pretextos como "la economía internacional" o "la macroeconomía".

Pero, a todas estas, ¿cual es realmente la situación?

Para empezar, la única forma de combatir la pobreza —no es un ejército, sino una situación que se da como resultado de las relaciones de la producción entre sí— es generando riqueza. Y la riqueza solo se puede generar con mayor facilidad si se dan las condiciones apropiadas para que florezcan los negocios, lo cual en México podría suceder con mayor facilidad si las camisas de fuerza como las leyes laboral, fiscal, energética, educativa y política se hubiesen modificado —para lo cual hicieron falta los votos de los priistas del congreso— permitiendo así condiciones generadoras de mayor productividad.

La realidad es que es maravilloso que solo haya aumentado la pobreza en los términos que lo ha hecho, dado que las condiciones mundiales son como para que estemos mucho peor de lo que estuvimos durante la crisis de 1995, en la que el país tuvo la necesidad de casi volverse a fundar. Es obvio que este tema es complejo, pero, sin embargo, ¡muy fácil de ser utilizado como caldo para la demagogia! Y eso es exactamente lo que está haciendo en la FENAMM la Araujo, prófuga de un proceso penal que, en una sociedad gobernada por gente más decente, ya hubiese comenzado a darse.

No, señora Araujo: usted, para empezar, debe abstenerse de continuar siendo presidenta de la FENAMM, a menos que esa agrupación tenga la misma calidad moral que usted demostró enviando porristas madreadores a golpear a manifestantes ciudadanos en contra de una obra que usted y solo usted se entercó en llevar a cabo precisamente en ese lugar. Pero allí demostró su calidad como ser humano. ¿Ya saben eso los miembros de la FENAMM? ¿No tiene la FENAMM algún reglamento que impida el que personas bajo sospecha social generalizada, como el caso suyo, continúen ejerciendo la función de "presidente" de la federación?

Esa es solo una pequeña parte del problema. La otra gran parte es la acción demagógica y engañosa que a nivel nacional usted lanza con reflectores. ¡Mentira! Lo que se ha dado por llamar combate a la pobreza es algo integrado en forma sólida a todas las acciones de cualquier gobierno que logre funcionar sin déficit fiscal pero contando, siempre, con todo lo que un Estado Responsable debe tener disponible para que su nación sea atendida a tiempo bajo el suceso de cualquier percance. Y este sentido de Responsabilidad de Estado es precisamente lo que el régimen ha demostrado día tras día.

Aquí, al decir lo anterior, me meto en el problema del territorio resbaladizo de las mentiras mediáticas constantes —pero mentiras, a final de cuentas— razón real por la cual se duda de lo positivo de los resultados y la actuación de este régimen. Lo positivo es muy fácil de sustentar: disciplina fiscal, pagos puntuales, transparencia, acciones reales en vez de simulación, crecimiento más grande de lo esperado de las reservas, combate frontal a la criminalidad y demás detalles.

Si Angélica Araujo tuviera un ápice de vergüenza se abstendría —sobre todo por la nula autoridad moral de que ahora dispone— de participar en el sentido que lo ha hecho. ¿Quiere Araujo hacerle un favor a México? Explique la realidad en vez de acudir a la misma demagogia que reparten en grandes dosis los nihilistas del país. Claro: esto es como "pedirle peras al olmo". Imposible que, con la "naturaleza" que ha demostrado, surja algo aunque sea medianamente decente.

Nos preguntamos una y otra vez por qué se convierte en algo tan complicado eso de explicar con sencillez que la pobreza solo se combate con riqueza, que esta solo se logra con trabajo, que este solo florece en la libertad y la libre competencia, que estas solo se dan en democracias con leyes claras. Tenemos 10 años demostrando que con solo obedecer las leyes se logran grandes objetivos. Un ejemplo indiscutible, contundente, es el respeto que se le aplicó al Infonavit a partir del 1 de diciembre de 2000: de esa fecha al día de hoy se lograron construir 1 de cada 4 viviendas que existen en el país. Se pudieron levantar con la mecánica legal del Infonavit, 7 de cada 10 casas habitación construidas por ese organismo en 35 años de existir.

"Robamos pero no hacemos nada ilegal"

Comprar barato y vender caro, la fórmula perfecta para hacer negocios. Por lo visto este asunto de los espectáculos públicos con artistas de renombre mundial involucrados se presta a hacer grandes y jugosos negocios.

Hay una mujer hoy, en la cárcel, acusada de "fraudes" (Cecilia Flores) por no haber pagado las ganancias ofrecidas a sus "inversionistas" en asuntos relacionados con espectáculos de este tipo. El priismo a través del congreso, en forma casi de fiesta se lanzó al ataque al ayuntamiento de César Bojórquez cuando saltó el caso "Flores". Lo que hoy está sucediendo nos debe dejar 2 cosas muy claras: 1) En efecto, el contrato de artistas de renombre puede rendir jugosas ganancias y 2) Es casi seguro que los conciertos de los últimos años, promovidos por el régimen de Ortega y ahora de Araujo, resultaron en grandes negocios en los que se invirtió dinero público, pero se obtuvieron ganancias privadas para personas muy concretas.

Estos acontecimientos ayudarían a comprender por qué "empresarios" no tuvieron mucho reparo en entregarle a Cecilia Flores grandes cantidades de dinero bajo la promesa de importantes ganancias. La empresa que representó lo de Shakira pagó 11 millones a la organización de Shakira, pero le cobró al ayuntamiento 7 millones de más. Araujo dice que recuperó todo con las "aportaciones" de empresas cuyos nombres se publicaron sin las cantidades aportadas. El ayuntamiento no perdió, solo arriesgó, exactamente igual que los empresarios arriesgaban con Cecilia flores —pero JAMÁS el ayuntamiento panista de Bojórquez y demás tomaron estos riesgos con dinero público municipal. Realmente, son formas muy diferentes de gobernar...

La empresa de León sería la "Cecilia Flores", con una gran excepción: la Flores compraba espectáculos baratos, los vendía caros con dinero de inversionistas privados, no con fondos públicos del ayuntamiento de Mérida. Al final, la crisis de 2009 provocó que espectáculos ya comprados resultaran en fracasos económicos. Los inversionistas debieron haber absorbido las pérdidas o bien, la Flores debió haber advertido de los riesgos.

En el caso de la Araujo y la Ortega, las cosas son bien graves: usando dineros públicos —que es cierto, "recuperaron"— lograron grandes utilidades a favor de particulares o quizás, incluso, de un partido político.

Quizás por acciones como las ya perpetradas, algún orgulloso miembro del priismo local expresó con arrogancia: Es posible que robemos, pero no hacemos cosas ilegales. Quizás de allí la insistencia en hablar de los contratos de Castañeda para acciones de capacitación en ayuntamientos de origen panista.