sábado, 30 de julio de 2011

Un sencillo y simple zafarrancho

Lo del 4 de julio fue un sencillo y simple zafarrancho. ¿Por qué tanta alharaca? Sin duda, por razones políticas. Eso es todo. ¿No?

A ver, lector(a) amable, ¿fue lo del 4 de julio de 2011 un simple zafarrancho?

Algo está mal y muy mal. Hoy en Yucatán tenemos gobiernos a nivel estatal y municipal de Mérida —la ciudad más importante del sureste del país— que están controlando los 3 poderes que constitucionalmente deben regir. El poder ejecutivo se las ha arreglado para controlar a los diputados locales, a los federales y a todo el sistema judicial.

El poder ejecutivo yucateco no se ha quedado a ese nivel. Quien ahora gobierna la ciudad de Mérida, del mismo partido que la gobernadora, ahora tiene el encargo de colocar todos los anuncios para dar a conocer el próximo informe ciudadano de la gobernadora. Sin que falte un solo poste de los del camellón central del Paseo Montejo, todo conductor que va de norte a sur o de sur a norte, deberá ver a su izquierda o derecha, las mantas colgadas de los postes con fotos de la gobernadora abrazando a mujeres y niños.

Pero ya sabemos por qué fue el gobierno de la ciudad el encargado oficial de colocar las mantas: si son los que mejor saben de la ciudad, ¿cómo no se les habría de entregar a ellos esa tarea? Y entonces súbitamente se nos vienen a la cabeza las "odiosas" comparaciones: ¿así se hacían las cosas entre 2001 y 2007? Por favor, señores alcaldes de Mérida: den la cara e informen si esa es la forma acostumbrada, correcta —además de legal— de hacer las cosas.

Lector(a), ciudadano(a), tú, ¿qué crees? ¿Estará correcto? A ver, ¿qué nos dice el sentido común? Se trata de dos entidades con presupuestos propios de cada entidad. Sabemos que el gobierno del estado ya tiene muchos problemas: no paga 2 meses que siempre se les pagaron a los maestros, dejó de pagar los seguros médicos de ciertos niveles. En fin, muchas cosas ha tenido que dejar de pagar.

La "Joya de la Corona" —como le llamaban los críticos políticos al gobierno de Mérida— es ahora la que está en turno para "ordeñar". Recuerden: son un grupo político que, aceptado por ellos mismos, sí comete actos corruptos, pero jamás ilegalidades.

Entonces, qué... ¿fue zafarrancho o golpiza? Esta golpiza ¿es solo corrupción o cae en ilegalidad?

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