viernes, 29 de julio de 2011

Corrupción e ilegalidad: ¿cuál es "la buena"?

Si "le buscamos" —eso es lo que queremos probar— nos daremos cuenta de que, en efecto, los gobiernos del estado y de las ciudades en Yucatán, han tenido, todos ellos, no importa de cuál partido hayan emanado, actos de corrupción. Eso nadie lo duda.

Entonces tenemos una misión: estudiar los datos de la corrupción. ¿Cuáles son los que más actos de corrupción cometieron? ¿Cuáles son los que al gobernar afectaron intereses legítimos con corrupción en más ocasiones? Si vamos a aplicar adjetivos calificativos en forma generalizada, no vamos a llegar a punto alguno de comprensión.

Entonces debemos plantearnos una hipótesis:

  1. Debemos investigar el volumen de actos de corrupción del partido que más cometió.
  2. Debemos investigar cuántos actos de corrupción cometió el otro partido
  3. Entonces comparamos y acordamos, antes de conocer los resultados, a qué nivel de concordancia deben llegar los partidos para considerarlos "iguales".

No hace mucho escuché por allí que un "orgulloso" miembro de un partido político —político, además, activo hoy en Yucatán— le comentara a un miembro del otro partido:

"Mira, te diré. Nos pueden acusar de corruptos, pero no nos pueden acusar de ilegales".

El mensaje generalizado está bien claro: cuando actúan en contra de los intereses legítimos de la ciudadanía y se corrompen, ¡saben hacerlo sin violar la ley!

¿De verdad? ¿Eso es lo más importante: la corrupción vía subterfugios de la ley? La afirmación implica que al no violar la ley, es decir, al no cometer ilegalidades, ¿todos debemos aplaudirles?

A ver, ciudadano, piensa, razona: ¿de qué partido son los que pueden estarse vanagloriando de ser corruptos pero orgullosamente legalesi? Recuerda, ciudadano, que el mensaje que tú debes oír es que "todos son iguales". Pero resulta que no lo son: unos de ellos dicen que a pesar de sus actos corruptos, ¡no violan lasl leyes! O sea, no cometen ilegalidades. ¿No es maravilloso eso?

En cambio los del otro partido sí cometen ilegalidades... ¿será? Entonces, sabiendo que los "legales corruptos" saben muy bien cómo se maneja la ley, ¿cómo es que los del partido "no tan corrupto, pero sí de cometer ilegalidades" aún no están sentenciados y sirviendo una condena? Como que algo no me cuadra en esto.

Todo esto, sin números, parece ser muy complicado. ¿Cómo probamos quiénes son "los buenos" y quiénes los verdaderos "malos"? Por allí circulan estadísticas de resultados... habría que estudiarlas.

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