sábado, 28 de mayo de 2011

La Gran Duda malignamente sembrada en el mexicano

Comenzamos a notar lo que pasaría desde el 1 de diciembre de 2000, cuando Fox tomó posesión. A los 3 años, en las intermedias federales de 2003, ya la labor y la confusión habían hecho "su trabajo" en nuestro país. En Yucatán, las intermedias de 2004 fueron una clara demostración del valor de la información simplemente apegada a lo real. Cuando escribo estas líneas, lo hago con plena seguridad de que los datos almacenados sustentan como pilares bien cimentados mis afirmaciones.

Pero hoy ni siquiera es necesario irnos al pasado reciente para sustentar nuestras visiones y posturas. Allí tenemos al que antes no habló, porque no supo que estaba obligado a hacerlo, hablando hoy como siempre lo debió haber hecho. Le falta mucho por desenterrar; apenas está comenzando.

Por desgracia la magnitud del problema de la desinformación es, hoy, muy difícil de revertir. Los medios permiten, vía Internet, comentarios de los lectores acerca de notas que describen sucesos. Y estos comentarios son los que nos muestran la profundidad del problema en que se encuentra sumergida la sociedad mexicana. ¿Puede haber algo más grave para una sociedad que basar sus decisiones colectivas en base a calumnias y falsedades?

El día cero en julio de 2012 está "a la vuelta". El país bien administrado que hoy somos, capaz de navegar a salvo por las tormentas de las crisis globales, ¿en qué se convertirá una vez que tomen las riendas grupos de mexicanos que aún traen como válida y única aceptable (para ellos) la cultura de la simulación? Ya sabemos lo que sucedió en Yucatán, en donde día a día continúan mostrándonos el resultado de esa forma de "gobernar": la última "sorpresa" fue el hospital pagado y abandonado de Valladolid.

Lo más grave en todo esto es la gran duda sembrada hoy en la mente del mexicano, allá, en ese rincón del cerebro en el que se basará para tomar esa boleta y cruzar el emblema que cree es "menos malo". Pero lo que "cree", ¿concuerda con los datos reales? Su voto, ¿será realmente a favor de México? Frívolamente muchos creen ser "geniales" cuando se les llena la boca diciendo todos son iguales de malos y corruptos.

Sistemáticamente se tergiversó, día a día, la narración de los sucesos. Se minimizó lo que realmente tenía valor, se amplificó lo nimio, superfluo y, a veces, incluso idiota y sin trascendencia, y, finalmente, se calumnió con conocimiento mercenario para opacar la realidad. ¿Viva México? La verdad, no.

viernes, 13 de mayo de 2011

La realidad es UNA. Es tu responsabilidad captarla.

Es muy difícil aceptar la imagen que se formó la ciudadanía sobre el desempeño del gobierno estatal 2001-2007. ¿Por qué ese grado de rechazo cuando todos los indicadores en cifras reportaron un gobierno eficiente, buen administrador además de respetuoso de todas las leyes?

Yucatán perdió oportunidades entre 2007 y hoy. El grupo que ocupa el poder parece no tener interés en ser eficiente en el uso de los recursos; ha recurrido a documentación fiscal de empresas que al parecer, solo existen como registros pasivos para justificar algunas erogaciones que juntas suman varias decenas de millones de pesos.

Si se comparara el desempeño 2001-07 con 2007-2011 veríamos que un ciudadano informado jamás consideraría, ni remotamente, emitir un voto para colocar autoridades del tipo que quedaría mal en esa comparación. ¿Qué proporción de la ciudadanía está realmente informada del resultado que nos arrojaría esa comparación?

En pláticas aisladas con personas de diferentes puntos del estado de Yucatán, uno puede captar que la información diseminada es falsa en muchos sentidos. Las decisiones que toman no responden a un análisis serio de lo que realmente ha sucedido. Se pueden encontrar también casos de gran confianza en la gente de 2001-07, al grado de negar versiones —que son realmente falsas— popularizadas en sus medios que narran en forma tergiversada hechos del periodo 2001-07.

El último esfuerzo tergiversador es el que han desencadenado para tratar de inculpar a César Bojórquez en lo que sería una seria desviación de fondos que sumada sobrepasaría los $86 millones. Se conjugan entre estas personas capacidades muy eficientes en aplicar procesos para convertir hechos normales, perfectamente legales, en "sospechosos de ilícitos".

Además, cierran el "círculo de la eficiencia política" cuando actos evidentemente ilícitos cometidos por ellos son progresivamente "tapados" hasta hacerlos desaparecer.

¿Con qué cuenta un ciudadano para encontrar lo que realmente está sucediendo o ha sucedido durante los últimos años en su estado, en su ciudad?

Desde aquí solo podemos sugerir que, en forma cuidadosa, se analicen los sucesos con datos confiables. Debemos evitar llevarnos por rumores que no están fundados y saber captar lo que sí lleva contenido que coincide con la realidad. No hay que hacerlo de prisa, pero sí, con un gran cuidado.

domingo, 8 de mayo de 2011

¿Está sobrevaluada la vida?

Todos los días nos llegan noticias de personas que deciden terminar sus vidas. Siempre lo hacen en formas que para los que aún estamos aquí, en esta forma de existencia, parecen violentas.

A muchas de estas personas las hemos conocido. En alguna ocasión platicamos ampliamente con ellas. Nos dieron sus opiniones sobre diversos temas. Probablemente nunca nos imaginamos que algún día decidirían terminar sus vidas ellos mismos. Un día nos informamos que así lo han hecho: se han suicidado.

Es obvio que para estas personas el evento de vivir deja de serles atractivo por razones muy variadas. Acuden al suicidio a escondidas. De no hacerlo así, serían detenidas en sus intenciones por personas que en alguna forma no quisieran verlas muertas.

Y, sin embargo, estas personas vuelven a intentarlo una y otra vez. Eventualmente tienen "éxito" en su cometido: logran terminar con sus vidas. "La muerte es definitiva", me dijo alguna vez persona cercana. Y es correcta la apreciación: una vez muerta, la personas no tiene absolutamente un solo problema más de los que nos acosan todos los días.

La capacidad de tolerancia a los problemas es diferente en cada ser humano. Algunos querrán recurrir al suicidio con un mínimo de molestias. Otros se aferrarán a la vida y se mantendrán en una lucha que ellos mismos ya saben que es muy difícil que finalmente ganen. Algunas personas está insatisfechas todo el tiempo, con todo y que gozan de muchos más recursos que otras; y otras, con el mínimo de recursos, disfrutan cada instante de la vida sin preocuparse por comparar sus alcances con los de los demás.

Los estudiosos de la ciencia médica dirán que los que recurren al suicidio son personas cuyos equipos biológicos —sus cuerpos— tienen deficiencias en alguna sustancia química. Es posible que así sea, aunque las estadísticas revelan que hay múltiples causas detrás de un suicidio y no siempre se trata de deficiencia en alguna sustancia química.

Las religiones son variadas con respecto a la forma de calificar a los que se suicidan. Para algunas el suicidio es un acto que trae consecuencias aún ya muerto el individuo. Los cristianos afirman que el suicida no llegará al reino de los cielos. Otras culturas tienen otras formas de ver el suicidio. Parece ser que los musulmanes, en una mezcla con las guerras territoriales modernas, consideran al suicida como un héroe altruista que encontrará, al llegar a la "otra vida" grandes premios.

El hecho es que, de cada suicidio que vemos, tenemos que estar seguros de que hay, por detrás o alrededor, otros muchos individuos que ya acarician la posibilidad de terminar con sus vidas. Probablemente lo harán tarde o temprano. Y si no lo hacen, continuarán sufriendo y probablemente haciendo sufrir a los que están a su alrededor.

¿No sería válido que se añadiera la libertad de no vivir como un derecho humano básico, digno de todo respeto? Los médicos hacen el juramento de Hipócrates: ayudar a alguien a no vivir iría en contra de ese juramento. (Por favor, médicos, aclaren esto).

Una cultura avanzada, de vanguardia, como la universal adoptada por las Naciones Unidas el día de hoy, estaría obligada a respetar la libertad de no vivir sentida por cualquier individuo. En este sentido, ¿no ha llegado el momento de diseñar inteligentemente una respuesta amable, respetuosa y digna para resolver el problema del deseo de no existir que puede surgir en forma irremediable en algunos individuos?

Is Life Overrated?

Have you ever heard that statement? It's a very valid question, I would say.

Does life give us mostly good moments or are good moments the exceptions during our lifetime? Other than writing down in two-column books good and bad moments every single time we feel we are having one of either kind, how can we measure reality in order to state something true rather than a lie?

Of course, we need to accept the fact that different individuals will tend to qualify different moments differently. For some persons the same exact happenings that will be qualified negatively by others, will be qualified positively by them.

Yes, we need to obtain statistics on these subjects. If you make a search with the terms you will find plenty of individual and group cases dealing with the fact that "Life is overrated". However, it isn't only life that is overrated, but a number of other things that some consider "great" and finally end up deserving no more than the qualification of "overrated".

We need to focus here on the subject of life itself. It's life being overrated that we are concerned about.

When we say that life is overrated we mean that the experience or opportunity of living is, after all, considered to be something better than it really is. In other words, we imply that being alive is not such a great event, after all. And, of course, the forced conclusion would be that if the event is not so good, why not to do something to end it sooner rather than letting it show more moments that we won't like—along, of course, with the few more moments that we might like.

Socially sanctioned suicide would be the intelligent response of human societies to the fact that life is effectively overrated.

A lot of belief systems consider that whoever ends their own life will suffer—even dead—not so nice consequences. The Christian belief is that suicidal persons do not go to heaven. The diversity of cultures created by our species must certainly include cultures that didn't condemn suicide or even would consider it socially valuable. Modern muslims combined with political causes do argue that suicide in the name of "holy war" will result in great prizes in the after life.

For people who would rather not guide themselves by what these religious systems command, how would they consider suicide?

Probably the most reason oriented opinion will tend to argue that life is, ultimately, the responsibility of the living creature. Today law enforcement persons have the legal obligation of not allowing anybody to commit suicide. It is their obligation to do anything they can to stop anybody from committing self murder—as it is considered. Just as it is a crime to take somebody else's life, it is also a crime to take your own life.

The main difference between taking your own and somebody else's life are the possible consequences of the action. Nothing can be done against you—to punish you—if you succeed in taking your own life. As a matter of fact, if you are a free person—that is, if you aren't serving prison time—nobody can punish you because you tried to commit suicide but didn't succeed. Probably inside jails different internal rules might have developed to deal with suicidal inmates.

Does it make sense to enforce actions to stop somebody from committing suicide? Sincerely, any sense it might make is strictly a matter of opinion. This is that sort of issue to be argued by all sides endlessly. No side can be "right" or "wrong"; it is a matter of opinion; that is, it is a matter of personal position.

And that is what your own life should be: a matter of personal will, a matter of personal decision. Whether you live or die is within your power. In other words, it is one of those basic human rights that should be universally respected.

Being this the case, why do our supposedly vanguardist and modern societies do not provide to individuals the means to peaceful, oriented and planned suicides?

sábado, 7 de mayo de 2011

La muerte de Osama Bin Laden

La búsqueda empezó en 2001. Estamos hablando de casi 10 años durante los cuales Osama Bin Laden pudo vivir después de haber orquestado y ejecutado, con éxito, el ataque terrorista más efectivo en la historia de la humanidad.

Usó 4 aviones de pasajeros, cargados de combustible para vuelos largos, como bombas con todo y los humanos que iban dentro. Fueron bombas dirigidas a objetivos muy concretos, uno de los cuales falló.

También se habla de un quinto avión que no llegó a despegar. Habrían sido 5 objetivos. ¿Cuál habría sido el cuarto? Muy probablemente el capitolio de los Estados Unidos y el quinto, es casi seguro, el edificio del congreso o el senado. Con eso el mensaje habría estado perfectamente claro: fuerzas económicas, fuerzas militares, gobierno y legislación.

¿Por qué Japón o Alemania no actuaron así cuando perdieron las guerras en las que participaron por las razones prácticamente idénticas a las guerras que los musulmanes radicales se están comprometiendo?

Algunas personas dicen cosas como: Es que los Estados Unidos deben haber hecho algo muy malo para que Bin Laden los odie tanto. El enfrentamiento territorial ha existido desde siempre. Sin embargo, cuando los países entienden su ubicación en la historia, en forma inteligente deciden adaptarse y ser parte del proceso en el que todos ganan en vez de tratar de colocarse en alguna forma hegemónica que terminarán perdiendo.

Japón perdió una guerra en la que había puesto todas sus fuerzas, incluso aplicó mecanismos culturales como el kamikaze para tratar de ganar. Finalmente el enemigo le demostró que estaba solo debilitándose más. Entendió el mensaje y procedió a aceptar condiciones que jamás antes habría concebido como posibles. Japón se integró a la corriente que combatía y se convirtió en un ganador neto.

En Alemania las cosas sucedieron en forma semejante. También se integró a la corriente que combatía y se convirtió en un ganador.

¿Qué pasa con los pueblos que se oponen hoy a la existencia de Israel? Es una franja insignificante que colinda con el mediterráneo. Rabiosamente un pueblo muy poco desarrollado, insiste en que se vayan de allá los judíos. Estos sienten, por tradición, que ese es su territorio: finalmente han podido regresar a él.

La realidad es que el territorio judío ya estaba perdido desde hace muchos siglos. Pero las circunstancias mundiales hacen posible que con cierto elemento de fuerza internacional los judíos recuperen lo que perdieron cuando la tradición cristiana inicial los empuja afuera, dejándolos como un conjunto nacional errante, sin territorio en donde ubicarse.

Los judíos no practicaron terrorismo para que se les regresaran sus territorios: se acomodaron (sin integrarse) a las sociedades en donde fueron tolerados porque, realmente no fueron acogidos en forma de aceptación completa por una sola. Quizás la excepción en este sentido fueron los Estados Unidos, con dos bandos: los que siempre los consideraron una molestia y los que siempre los consideraron un grupo étnico con interesantes aportaciones a los sistemas de comunicación masiva (cine, radio, TV) y a la ciencia en general.

Un grupo de judíos hace esfuerzos internacionales para lograr que un territorio bajo la administración de los ingleses, se declarara un lugar al cual podrían llegar y fundar sus asentamientos humanos. Así van formando Tel-Aviv y otras ciudades que son ya importantes centros urbanos por el trabajo que desarrollaron en ellos.

Los palestinos son los afectados por este "permiso internacional". Ellos no se quieren integrar a la nueva nación que se estaría formando. Quieren mantener sus tierras, a pesar de su profundo subdesarrollo y comienzan actos de terrorismo para provocar lo que militarmente jamás podrían lograr.

El terrorismo musulmán, el que encabezaba Osama Bin Laden, tiene como fin convertirse en un súper defensor de los "derechos de los palestinos" y es así como buscan la manera de hacer que Israel se salga de ese territorio, incluso a costa de actos de terrorismo como los que tuvieron tanto éxito bajo la dirección de Osama Bin Laden.

Vemos aquí una historia más de oportunidad de integración a la corriente triunfadora. Japón y Alemania adoptaron integrarse a la corriente triunfadora en vez de combatirla. El resultado ya es de todos conocidos. Los palestinos podrían hacer exactamente lo mismo, aceptando formar un estado multi-étnico, multi-racial, como, de hecho, son hoy todos los territorios nacionales existentes en el mundo.

Bin Laden logró exactamente nada positivo para la causa supuesta por la cual armó y organizó su vida. De nuevo, hay que aprender de los éxitos de los pueblos asimilados en vez de los fracasos de los pueblos que en forma obstinada se oponen a la corriente que acabará absorbiéndolos a las buenas o a las malas.

La retórica de Sicilia solo confunde. Combatamos la confusión.

Tratando de ser ecuánime, calmado: las muertes —esos 36000— no cayeron bajo las balas del Ejército o la Armada. ¡No nos hagamos bolas! Cayeron muertos por las balas o los cuchillos o machetes de un bando de criminales contra otro bando.

Cuando El Ejército o La Armada llegan, los bandos huyen como cucarachas. Algunas veces se quedan, porque están acorralados. Se les dice que se rindan. Obvio: no lo hacen. Los "malos" continúan echando balas. Y digo "los malos" porque, de no serlo, sacarían sus pañuelos blancos y pedirían que se les lean sus derechos y que se les lleve presos.

Pero no es eso lo que sucede la generalidad de las veces. Se enfrentan al Ejército y a la Armada. Lo hacen porque ya no tienen nada qué perder, a no ser la vida. Y, al parecer, ese elemento, la vida, no es de gran valor para ellos. Entonces se entregan, pero muriendo.

El número de muertos o heridos que se ha producido cuando las fuerzas armadas nacionales, las "legales", están presentes, es muy bajo y representa menos de 5% de ese total de 36,000 muertos.

¿Qué fuerzas armadas? Me refiero a las que están allí para defendernos a nosotros, los ciudadanos "buenos", los que pagamos impuestos y parte de los cuales se usan para mantener esos cuerpos armados.

Las fuerzas políticas de la oposición —todos los partidos que son oposición al partido político del presidente Calderón— tienen que denostar la actuación del presidente y afirmar que no es la correcta. Esto lo tienen que hacer porque, de lo contrario, dejan que Calderón se "salga con la suya": demostrar que alguien sí podía hacer algo diferente combatiendo la ilegalidad en el país.

La retórica del lenguaje político en México es increíblemente rebuscada. En España se quedan chicos; lo mismo sucedería en Cuba. En México heredamos esa retórica que es algo así como un sonsonete de palabras que no se detiene ante nada. Son palabras que se repiten todos los días: "La Guerra de Calderón", "Los 36,000 muertos", "El Ejército viola los derechos humanos", "Que haya paz en México, que salga el Ejército de las calles", y similares.

¿Cuál sería la retórica si estuviéramos unidos en torno a un líder político y social como podría serlo Calderón? Probablemente muy diferente. Pero eso no es posible porque en México todo lo que se parezca a liderazgo queda "podrido" en un poco tiempo al convertirse en juego de los medios. Calderón, en todos sus mensajes, les habla a los mexicanos en forma directa. Los mexicanos voltean a ver hacia atrás cuando oyen que les hablan personalmente a cada uno de ellos. Ya no creen en figuras de líderes.

Durante los regímenes del PRI, los "líderes" eran hechos por la propaganda oficial y por la oficialista —todos los medios en conjunto, por obligación, estrictamente vigilados desde la Secretaría de Gobernación. Esto está grabado en la memoria subconsciente del mexicano medio. Este elemento subconsciente ejerce la influencia necesaria para cancelar cualquier posibilidad de liderazgo real de un Felipe Calderón. El recuerdo subconsciente del teatro del pasado cancela totalmente cualquier posibilidad de que hoy se acepte en forma consciente el liderazgo de un presidente.

Los grupos delictivos en el país mexicano han rebasado a los cuerpos policíacos de las entidades federativas, de los pueblos, villas y ciudades. Las armas que usan los delictivos solo pueden encontrar paralelo en las armas que usan El Ejército y La Armada. Por otra parte, el nivel de corrupción de los cuerpos armados en los estados y en los municipios es tal que, dada la urgencia del combate a la ilegalidad que correctamente detecta Calderón, era necesario tomar mano de lo que más o menos se encontrara libre del flagelo de la corrupción.

La decisión de Calderón es políticamente correcta, perfecta. La lógica del momento exigía que eso se hiciera. Ya no era posible seguir simulando que se estaba combatiendo la ilegalidad cuando, en realidad, se estaba haciendo nada al respecto, a no ser, simular y simular más.

Lo que es terrible como elemento de confusión es la actitud de este señor Sicilia. En una acción violenta, en la que no hay fuerzas armadas oficiales de ningún nivel involucradas, matan a un hijo suyo. El asesinato es violento, cruel, sangriento, inútil, arrogante, prepotente. Y el señor Sicilia toma el camino que él, inteligentemente, intuye que más fácilmente se convertiría en causa nacional: culpa "al gobierno", así, en forma abstracta, "gobierno".

Ahora está en una marcha desde Cuernavaca hasta el zócalo del Distrito Federal. ¿En torno a qué va la marcha? En torno a una petición abstracta de "paz", dirigida a los que hacen "guerra" y, de inmediato, en todas sus declaraciones, habla de la "guerra de Calderón". Por lo tanto, su protesta es para que las acciones violentas que incluyen fuerzas oficiales mexicanas —de esas que se mantienen con nuestros impuestos y que están allá para defendernos de los "malos" o personas que insisten en hacer las cosas violando leyes— se detengan.

En abstracto que se detenga la violencia quiere decir que las fuerzas armadas dejen de actuar. La lógica del señor Sicilia va en esta forma: Si las fuerzas oficiales dejan de actuar, habrá paz. Cuando dejen de actuar las fuerzas armadas del país, las fuerzas del mal se calmarán y los asesinatos como el de su hijo, dejarán de darse.

Si califico esa narrativa como imbécil, se me puede acusar de "descalificar" las acciones de la ciudadanía en defensa de su seguridad y en exigencia, al "gobierno" de que haga su labor correctamente y no con corrupción.

La retórica es muy compleja, pero al mismo tiempo, muy sencilla: Todo lo que hace el gobierno está siempre mal. Los criminales son peores hoy porque el gobierno los combate demasiado. El gobierno no debe combatir con tanta fuerza; su estrategia debe ser otra… ¿cuál? No es mi problema; que ustedes la busquen. El gobierno debe mantener las fuerzas contundentes al margen, en sus cuarteles. Pero no las usen contra los malos porque entonces los malos se vuelven peores, se matan entre sí y suena muy feo eso de que haya 36000 muertos en el país. Por lo tanto, simulen, no combatan a los que están en contra de la ley.

Las consecuencias de la aplicación de esa genial sugerencia será: paz en las calles. Ya todos podrán salir tranquilos. Ya nadie querrá secuestrar o extorsionar. ¿Por qué o para qué, si el gobierno ya tiene al Ejército y la Armada en sus cuarteles? ¿Qué? ¿No se dan cuenta de que los males son producto de haber intentado combatirlos sin simulación?

De pronto interviene el EZLN para apoyar a Sicilia. Chiapas jamás había progresado como lo ha hecho durante los últimos años. ¿Fue el EZLN el provocador de esa derrama económica en ese estado? ¡Excelente, funcionó! ¿Qué tiene eso que ver con el combate a la ilegalidad, a los grupos de criminales organizados que secuestran y matan a los que no quieren "trabajar" con ellos, como lo han hecho en Tamaulipas?

Los grupos de criminales deben estar felices con Sicilia. Este pide en forma "social", "colectiva", lo que los criminales deberían estar pidiendo —si pudieran— en forma de manifestaciones callejeras. Lo han intentado: han proveído de mantas de "protesta" a ciudadanos de pueblos o barrios para que "protesten espontáneamente" en contra del combate que no es de simulación, como el que Calderón decidió darles desde que tomó posesión.

Detrás de los grupos delictivos fuertemente armados para proteger sus actividades de producción, transporte y distribución de marihuana, cocaína, heroína, y similares, se encuentran verdaderos empresarios, gente capaz de integrar fuerzas humanas para producir con un cierto nivel de "calidad". Estos empresarios se ven obligados a formar verdaderos ejércitos armados para proteger territorios, productos, transportes y distribuidores. ¿Qué ha pasado? ¿Los ejércitos se les salieron de control?

Es de tal magnitud la demanda ilegal mexicana de armas de calibre grueso y de combate en forma, que la oferta, al responder, se vuelve "más eficiente". Así, individuos que alguna vez estuvieron bajo el mando de esos "empresarios" de las drogas, hoy "andan sueltos", pero fuertemente armados. La cantidad de armas que el gobierno federal ha decomisado en sus acciones es brutalmente grande. Estamos hablando ya de millones de armas decomisadas. ¿Cuántas hay más en circulación por cada una de las decomisadas?

Realmente, este asunto debe ser atacado frontalmente y sin tregua por el gobierno federal, los estatales y los municipales. De hecho, toda la sociedad mexicana debe estar unida en torno a ese esfuerzo de combate a la ilegalidad que ahora está fuertemente armada. ¿De dónde les llegan las armas? De los Estados Unidos. ¿Cómo es que pueden entrar a México? Por corrupción de funcionarios aduanales mexicanos o por astucia creciente de proveedores norteamericanos y distribuidores mexicanos.

Ese embrollo de la entrada de armas ilegales al país, ¿debe quedarse sin atención?

Yo pertenezco a un grupo de mexicanos, muy silencioso —excepto porque escribo cada vez que puedo— que le solicitamos en forma tajante al presidente Calderón que bajo ningún motivo o circunstancia baje la guardia y deje de hacer lo que es su deber: combatir la ilegalidad con todas las fuerzas que estén a su alcance.

Por favor, envía el vínculo de este artículo http://eticasimple.blogspot.com/2011/05/la-retorica-de-sicilia-solo-confunde.html a tus contactos. Es necesario que nos unamos en torno a la causa de combatir, sin simulación, la ilegalidad en todo México. Por favor, no copies el artículo y lo envíes, solo haces más pesado el tráfico de Internet.

domingo, 1 de mayo de 2011

La tragedia de 100 siglos (Parte 1 de N)

Hace 100 siglos que nuestra especie comenzó a vivir haciendo agricultura y domesticación de animales —que hoy se llaman de patio, de corral, domésticos y cosas similares. Hace 100 siglos que comenzó un proceso de transformación cultural de la sexualidad de nuestra especie que no tendría posibilidad de darse en ninguna otra especie en el reino animal.

Pero, esperen: ¡sí se da esa transformación sexual en otras especies! ¿Ya adivinaste en cuáles? ¡En las abejas y en las hormigas! Claro que sí: en esas especies, en forma genética determinada e inamovible la función sexual queda impresa en los genes.

Las hormigas y las abejas tienen individuos que nacen con la función sexual que tendrán. Si no la necesitan, no la tienen. Nadie tiene que reprimir a las hormigas o a las abejas para que no se toqueteen, para que no coqueteen entre sí y cosas similares —que sí estamos vigilando todo el tiempo entre los seres humanos.

El tipo de mamífero o de especie que quisiéramos que el ser humano fuera —por lo menos durante estos 100 siglos, a partir de la agricultura— es un ser que: 1) nacería con cero instinto o interés en la sexualidad. Jamás se tocaría un genital: no le producirían ningún placer. 2) Seguiría así hasta que tenga un trabajo. 3) Al momento de tener un trabajo, le nacería —en forma automática y genéticamente determinada— el interés en personas del sexo opuesto que se encontraran con la misma posibilidad. Pero si encuentra una persona del sexo opuesto que no tiene trabajo, esa persona comenzará a generar hormonas sexuales al momento en que la persona que sí tiene trabajo se le acerque y le diga que le gusta para pareja. 4) En ese momento, ambas personas generarían en el cerebro una sustancia que sólo les permitiría sentir algún tipo de atractivo sexual entre ellos dos; todos los demás humanos les serían casi repulsivos para cualquier posibilidad de relación sexual. 5) Llegarían al acuerdo de reproducirse y solo los ovarios de ella y los testículos de él producirían células genéticas capaces de combinarse en un nuevo ser: esto sería parte de la programación del cerebro.

Con esos 5 pasos presentes en la especie humana, lo que la cultura occidental, la más tradicional de todas, la más extendida, promueve, sería perfecto: encuentras tu pareja, te casas, te reproduces y te mueres viendo tu prole feliz, sin problemas.

Pero eso jamás ha sido lo normal y sucede cada vez con menos frecuencia. Las parejas se divorcian; las parejas se traicionan. Los infantes se juegan los genitales antes de decir sus primeras palabras. Los adolescentes se masturban tan pronto como descubren el placer que obtienen en el orgasmo que ellos mismos se proporcionan. Jóvenes de ambos sexos se buscan, copulan, ellas se embarazan cuando no deberían y se casan cuando no es práctico. A todo ello, desde luego, habrá de agregarse la actividad homosexual de ambos géneros, sin consecuencias para la reproducción —no hay embarazos no deseados— pero con graves consecuencias comunitarias y familiares.

Todo eso sucede porque lo que la cultura quiere que hagamos no tiene nada qué ver con lo que nuestra natura dicta, presenta, mantiene, sostiene y estructura en nuestros equipos biológicos, también llamados "cuerpos".

No debemos confundirnos. Los problemas de este tipo no se presentan sino hasta que algún grupo o varios deciden aplicar el cultivo del campo y la domesticación de animales, en vez de vivir en la forma de recolección y cacería. De una forma en que lo que se logra es por el método del trabajo en equipo se pasa a una forma en que lo que se logra es asunto personal, en el que la "jefatura" va quedando en un macho que no quiere que el producto de su trabajo —el cultivo del campo— se vaya a enriquecer otros equipos genéticos que no hayan salido de su miembro reproductivo en combinación con una mujer "de su propiedad". Sustituye "cultivo del campo" por industria, patentes, comercios, barcos, aviones, etc.

Esa es la base de la tragedia humana de hoy; claro, ni duda alguna nos quede: también es la clave del "éxito" que como especie hemos logrado. Sabemos que somos el mamífero que más éxito ha tenido para poblar cada rincón del planeta. Este éxito no habría sido posible sin el cambio al método agrícola de producción.

Algunos dirán que "cómo me atrevo yo a llamarle 'éxito' al salvaje y desmedido crecimiento de la población". Pues lo siento pero, biológicamente, una población tiene éxito cuando puede sostenerse en grandes cantidades en su hábitat. Y esto es exactamente lo que ha logrado nuestra especie.

Sí, de acuerdo: está dañando el planeta; sí, lo sé. Pero también tiene la capacidad de darse cuenta de ese daño y de aplicar acciones para que el mal hecho vaya deteniéndose y revertiéndose. Hoy lo único que detiene el crecimiento de la población humana —además de lo "natural"— son las decisiones que en forma activa toman las comunidades.

Hay afirmaciones que son totalmente insostenibles y, sin embargo, se repiten hasta el cansancio todos los días, aunque la evidencia en lo contrario nos baña como manguerasos de agua helada en un caluroso día. "Es que los humanos somos monógamos por naturaleza". Por eso la pornografía es una industria que aporta más ingresos que las 5 cadenas de televisión norteamericanas, ¿verdad? ¡Gran lógica! "Es que se han perdido los valores." Detrás de una afirmación evidentemente falsa, viene otra aún más falsa. Y para muestra, más que un botón.

Después de la relación de sitios de buscadores, entre los cuales se encuentran todas las grandes empresas del mundo dando hoy este servicio, el sitio alexa.com nos muestra, hoy mayo 1 de 2011, como sitio # 46 entre centenas de millones de sitios, un sitio de vídeos pornográficos espontáneos mezclados con profesionales y semi- profesionales. Habría que analizar qué porcentaje de las búsquedas de los sitios "no porno" están dirigidas a encontrar fotos, historias o vídeos sexualmente explícitos.

A ese # 46 le siguen decenas de sitios que están entre los primeros 1000 del mundo, con centenas de miles de visitas diarias.

Los moralistas dicen que "toda la humanidad está equivocada". En la escuela marista decían que "los muchachos deberían jugar fútbol o básquetbol para quitarse el sexo de la mente". El problema es que el sexo no está en la mente por surgimiento espontáneo, sino que llega allí por baño interno de sustancias programadas dentro de la especie para que así funcionemos.

Somos una especie 100% erótica. No estoy enterado de algún tratamiento explícito para reducir o cancelar en forma definitiva, el interés en la sexualidad. Como ya sabemos que somos lo que comemos, es obvio que si alimentamos nuestros cuerpos con sustancias que no sirvan de catalizadores para la formación de hormonas, sino, al contrario, de obstructores a dicha producción, puede que se logren caracteres de monjes y monjas —cuya asexualidad en su vida diario me es muy dudosa, sobre todo en lo que a deseos o pensamientos constantes respecta.

"Son las tentaciones del demonio, que no descansa", continúan los moralistas. ¿Sí, de verdad, puede parecerles seria esa afirmación?

En más de una ocasión los hallazgos hechos por antropólogos fueron acallados por los comités universitarios encargados de encontrarles fondos para sus investigaciones. Era imposible continuar contando con fondos si los resultados de las investigaciones estaban resultando en traer datos que echaban por tierra la falsa hipótesis de que "somos una especia monogámica en forma natural".

La monogamia es algo que adoptamos culturalmente. Tanto las mujeres como los hombres están, constantemente, teniendo recuerdos internos de que no son monógamos o formadores de parejas de 1 hombre con 1 mujer. La monogamia es una conveniencia cultural, con su origen en el cambio que se introduce en la vida humana al innovar el método agrícola para vivir.

Si no entendemos ese salto, estamos hechos bolas, confundidos. Y en la medida en que continuemos así, estaremos empujando a nuestra especie a tratar de desenvolverse "suavemente" en una forma en que no es la que responde a su estructura biológica y a las sustancias químicas que en forma natural bañan, desde dentro, todos los cuerpos humanos vivos.

Así, también, empujando las cosas a favor de lo que es "negocio", hemos diseñado sustancias que actúan para amplificar la orden corporal interna de la excitación, que en el caso de los varoncitos produce erecciones en personas de edad avanzada, situación que quizás jamás fue necesaria ni antes ni durante los primeros siglos de agricultura, dado que la expectativa de vida estaba muy por debajo de lo que está hoy. En pocas palabras, los varoncitos copulando a edad avanzada es el resultado de la tecnología, lo mismo que el sexo sin consecuencias reproductivas. En ambos casos los cuerpos sujetos a esos tratamientos tienen sus peligros. Pero allí vamos, llenos de contradicciones.

El país que guarda dentro de sí la sociedad más hipócrita en la historia probablemente sea Norteamérica. A diestra y siniestra, en forma abierta, proclaman los valores del orden en la vida sexual: 1 hombrea para 1 mujer para toda la vida. Todos los días las estadísticas destruyen y dejan en pedacitos la posibilidad de que esos valores se cumplan.

Lo peor del caso es que todo el funcionamiento del sistema, empezando por su necesidad de generar negocios que reditúen utilidad, está basado en exaltar constantemente la no monogámica naturaleza del ser humano. En una sociedad con ese nivel de contradicción constante, ¿cómo puede alguien esperar que la gente en general goce de salud mental?

En México las cosas son aún más complicadas. Quizás seamos menos hipócritas, dado que todos los días hay gente progresista que empuja por leyes acordes con la conducta humana observable. Un ejemplo es el código penal de Yucatán: no hay un solo renglón en todo el código que considere como un delito una transacción comercial entre dos adultos para sostener relaciones sexuales. Es obvio que cualquier adulto casado que sostiene relaciones con otra persona, está cometiendo "adulterio". Parece ser que este ya ni siquiera es causal de divorcio.

Esa actitud progresista, que autoridades electas de corte supuestamente tradicionalista —como los panistas— han respetado, contrasta con la hipocresía de las leyes de los Estados Unidos, en donde no es raro encontrar tipificación de delitos sexuales que se cometen, supuestamente, con el consentimiento de dos (o más) adultos. Conforme avancen sus sistemas tecnológicos, ¿irrumpirán en las alcobas privadas para hacer cumplir esas anti humanas leyes? Y sin embargo, son los Estados Unidos los mayores productores de la más grotesca pornografía en toda la historia de la humanidad.

El origen de toda esta hipocresía "universal" se encuentra, por desgracia, en la sacralización de las costumbres sexuales permitidas por la "moral y las buenas costumbres". Durante siglos fueron los hombres y mujeres dedicados a la teología —ciencia que no tiene que probar nada empíricamente— los encargados de diseminar entre las sociedades —todas ellas sostenidas por la agricultura— la creencia de que las órdenes de uno más dioses eran congruentes con la naturaleza. Y de allí se siguieron para promulgar la instrucción de la monogamia y de la condenación del erotismo, como valores ordenados por los dioses creadores mismos.

A algunas personas les parecería una total contradicción cósmica el que deidades existan que generan la existencia de una especie con todos los mecanismos biológicos para comportarse y actuar en una forma específica muy erótica en tanto que les envían, en forma por demás confusa y llena de contradicciones, leyes en los libros sagrados que en forma radical contradicen el "diseño" biológico, supuestamente también generado por esos mismos dioses —uno o más de uno. En la tierra protestamos cuando el poder de los políticos se usa a favor de intereses particulares que no van en beneficio de toda la sociedad. ¿Contra quién protestamos en el caso de esos "libros sagrados" que se van en contra de lo más importante que puede tener el ser humano vivo que es felicidad biológicamente saludable?

Por allá hay dos libros muy interesantes: The Dawn of Sex (y algo más que le sigue al título) y otro titulado The Ethical Slut. No está de más hacer algunas búsquedas de estos libros en Internet. Puede ser que encuentren las ediciones en español. Por parte de quien esto escribe, comunico haber leído solo la parte introductoria de ambos libros. Sin embargo, en ambos casos todo parece indicar que hallazgos de la ciencia seria van con lo que aquí estamos comunicando.

No olvides dejar tus comentarios y ojalá que sean del tipo "argumentos sostenidos por evidencia empírica soportada por la ciencia". Así evitaríamos discusiones sobre cuál autoridad tiene razón.

(Continuará en otras entregas...)

Urge contribuir a la productividad de México: el SAT ha hecho su parte

Contribuyamos todos a la productividad de México

La falta de cooperación para que las cosas en nuestro país sean más productivas debe verse en forma obligada analizando las actidudes del gremio de contadores públicos, privados o de ejecutivos administradores de empresas que en forma por demás arbitraria y sin razón alguna están obligando a que las facturas producidas en la forma electrónica autorizada por el SAT, les sean llevadas en forma física, impresa, para que puedan considerarse para el pago.

Se trata de una actitud que el propio SAT debería tomar en cuenta y sancionar en alguna forma. Es una actitud que contraviene todo el esfuerzo hecho por el gobierno federal a través del mismo SAT para generar una actitud de mayor productividad en todos los ámbitos generadores de empleo y producción de la nación mexicana.

La actitud de empresas o instituciones, del nivel económico que sea, consistente en obligar a sus proveedores de servicios o productos a hacer entregas físicas de las facturas generadas electrónicamente, es algo que se esconde entre esos factores de nuestra economía que nos hacen, como nación, menos eficientes y menos propensos a crecer como país.

El simple hecho de evitar el costo —que multiplicado por todos los que son obligados a hacerlo se convierte en algo groseramente improductivo— de hacer que las facturas electrónicas sean impresas y transportadas físicamente a los lugares estipulados en forma totalmente arbitraria por los clientes, significaría varios cientos de millones de pesos al año —si es que no miles de millones— que se están erogando en actividades que no generan más productividad y que sí, en cambio, elevan el costo-país, variable muy estrictamente analizada por los organismos encargados de clasificar a México como un punto atractivo o no para la inversión extranjera generadora de empleos.

Se oyen pretextos tan poco válidos y, por demás, arbitrarios como, por ejemplo “ni la envíes a mi correo, que nunca lo abro… me la tienes que traer físicamente”. O bien, la tajante —arbitraria e improductiva— declaración de que “así lo tienes que hacer, porque así lo ordenó [el contador, el jefe, don Serapio, o similares]“.

El gobierno federal, a través del SAT, ya hizo su labor para generar eficiencia sin sacrificar seguridad. Las facturas electrónicas llevan un sello digital único, posible de ser encontrado válido o inválido por la autoridad hacendaria misma. Ni siquiera se le pide al causante que imprima el documento: basta con que lo almacene electrónicamente de tal manera que cuando se le solicite lo pueda mostrar.

Es justo, pues, que todos, desde nuestros respectivos rincones productivos, cooperemos a que México sea un país más eficiente. Usemos los métodos electrónicos tanto para aceptar facturas como para pagarlas. Es a la nación entera que le hacemos un gran favor.