martes, 18 de marzo de 2008

AMPRYT: gran nombre y ¿poco sustento a lo que informa?

Es la "Asociación Mexicana de Periodistas de Radio y TV", AMPRyT. Grandes siglas, gran nombre, gran significado. El nombre te indica que se trata de una asociación de gente "seria", gente que cuando escribe algo o dice algo en la radio o en la TV, ha sustentado con todo cuidado cada palabra que va a pronunciar. Si los periodistas mexicanos asociados admiten a los que no hacen periodismo, sino "chisme calumnioso", entonces la asociación, por más rimbombante que sea el nombre que lleva, no vale un céntimo.

Y creemos que la AMPRyT no vale un céntimo porque nos hemos encontrado con páginas que contienen información plenamente comprobable como totalmente falsa, infundada y sin ninguna razón de ser. Bueno, sí tendría una razón de ser: engañar al lector que ose ocuparse unos minutos en sus textos.

También es factible pensar que los "asociados" hayan llegado a un acuerdo con la asociación: "liberta de expresión". Y han incluido, dentro de lo que quedaría definido como tal, dar datos, dar información totalmente falsa acerca de personajes activos en la política nacional, o sus familiares, como es el caso del ex gobernador de Yucatán, Patricio Patrón Laviada, actual procurador nacional de ecología y medio ambiente, y, como también es el caso del hermano de Don Patricio, el Sr. Alejandro Patrón Laviada.

El nivel de  mentira que las páginas de la AMPRyT se atreve a mantener visible en Internet (y encontrables fácilmente con búsquedas Google o similares) no puede responder a una simple "equivocación", sino que tiene que estar basado, dicho nivel, en un acto que activamente busca el desprestigio de esos personajes yucatecos cuyo único "pecado" habría sido el no mantener alimentadas las bocas de los que usan pluma para ganarse el sustento diario, sin importar lo que esas plumas dibujen con sus tintas.

La AMPRyT o muchos miembros de la misma, no parecen tener ningún tipo de escrúpulos para manchar calumniosamente las reputaciones de personas cuya trayectoria real no tiene nada que ver con la trayectoria ficticia que los enemigos (siendo como son, no se les puede llamar adversarios) desean proliferar.

El primer párrafo de la página encontrada de la AMPRyT se adorna incluyendo el nombre de Patricio Patrón Laviada entre un grupo de nombres que califica como los "pajarracos de cuenta que han convertido el 'quehacer' político en deporte de la corrupción y la podredumbre".

Conceptos como "corrupción" y "podredumbre" jamás pueden ser adjudicados a personas de calidad moral y humana de los hermanos Patrón Laviada. Patricio, en su momento, fue un obediente ciego de la ley y buscador incansable de la forma de hacer que el menor número de intereses fuera alterado, a menos que se tratara de violación de leyes. Cuando la ley y los principios éticos le indicaron un camino obligado de acción, ése fue el que tomó. Sus decisiones, todas ellas, sin excepción alguna, fueron dirigidas a la producción de hechos que se pudieran convertir en el bien máximo para el mayor número posible de personas.

Y el hermano de Patricio, Alejandro Patrón Laviada, a quien lo coloca con el estúpido calificativo, trillado y desgastado de "hermano incómodo", de lo cual no tiene un átomo, es incluido en la totalmente falsa, difamatoria y calumniosa "acusación" de haber comprado grandes cantidades de tierra durante el sexenio de Patricio. El asunto es tan falso de toda falsedad que provoca ilaridad inicial e ira inmediata. Las personas que asientan letras en lugares de lectura pública como los que AMPRyT ha colocado en sus páginas, deben de tener bastante vergüenza al presentarse a sus casas y verles a la cara a sus cónyugues e hijos.

Para empezar, Patricio no posee más terreno que la casa en la que él vive con su familia, misma, que, además, está siendo pagada a la institución de crédito con la que tiene una hipoteca. Para continuar, Alejandro Patrón Laviada es un hombre rico, con propiedades inmuebles que ha ido comprando a lo largo de sus más de veinte años localizando haciendas para restaurar y convertir en centros turísticamente productivos a nivel mundial. Él es propietario de una hacienda, llamada "Poxilá", a la cual le ha dedicado días de 36 horas durante semanas de 10 días por más de 14 o 15 años. Es una belleza de lugar, con centro hípico, ruedo para juegos taurinos, museo de arte sacro, museo de monedas de las que se usaban para el pago de las rayas en las fincas henequeneras y, lo más imponente, provocador de toneladas de envidia: una pirámide vigilada y supervisada por el INAH, que pertenece a un centro maya que es, quizás, el más antiguo de esta civilización.

A esta hacienda asisten niños, amigos de los hijos de Alejandro Patrón y su esposa, Pilar Cervera Hernández, una amable y comprensiva mujer, hija de Víctor Cervera Pacheco, quien fuera el hombre fuerte de Yucatán quizás por más años que los deseables en una democracia madura (que, Yucatán, desde luego, aún no es). Los que conocen a Alejandro y entendieron la relación que tuvo con su difunto suegro,  saben que el llamado "cacique" buscó muchas formas de hacer del joven Alejandro, un yerno dócil, manejable, que le "debiera favores". Y saben todas las personas que conocen a Alejandro Patrón Laviada, que Cervera Pacheco falleció sin haber logrado ya sea ese propósito o el de "recuperar" (como dicen los partidos que no gobiernan una entidad) la presidencia municipal de Mérida.

Alejandro Patrón Laviada no necesita de favor alguno de ningún gobierno, de ningún nivel. Es un hombre con gran imaginación productiva, además de ser poseedor de una inagotable energía para el trabajo. Quizás el predicamento empresarial más complejo en el que se haya metido, sea el resucitar una empacadora de cacahuates y otros productos. Es una operación montada en forma aledaña a la hacienda Poxilá, con el principal objetivo de proveer a los pobladores de la zona de una fuente de trabajo digna. Efectivamente, Alejandro no necesitaba el negocio de empacar cacahuates pero sí deseaba hacer el bien posible, el que estuviera a su alcance, para los pobladores aledaños a Poxilá. Y lo está logrando.

Que señale alguien un metro de tierra comprado con dinero mal habido por parte de cualquiera de los miembros del clan Patrón Laviada. Son muchos y son diferentes. Unos son ricos, otros son muy ricos, otros trabajan y salen; unos tienen más paciencia que otros. Lo que es seguro es que tienen por costumbre actuar con limpieza y honestidad, además de ejercerse entre sí una gran presión para vivir con decencia integral. El que diga lo contrario, que lo base en hechos y aquí mismo los publicaremos.

Nota del autor: éste es un artículo escrito como resultado del estímulo de indignación causado por las páginas del sitio WEB de la llamada Asociación Mexicana de Periodistas de Radio y TV. Es injusto que el lector sólo pueda contar con la nota difamatoria y calumniosa. Habrá más, porque también es justo que el mexicano sepa que en su país, mucha, pero mucha más de la gente que se imagina, acerca de la cual se escribe o se dice en los medios algo negativo, no deja de ser total y absoluta mentira. Un pueblo desinformado, jamás puede convertirse en una democracia sustentable.

La maledicencia y el chisme calumnioso normalmente tienen un origen. Ese origen es lo que podemos llamara "la semilla de la mentira". En Yucatán, desde hace más de 10 años, una semilla de mentira, una sembradora de confusión, viene atacando en forma feroz, injusta, despiadada y por demás, totalmente ilegal, la figura personal de Alejandro Patrón Laviada. Esta semilla de la falsedad y la calumnia goza alguna fuerza, una extraña energía, quizás de lo más negro de la entraña de la especie humana, y se mantiene existente a pesar de su nulo valor informativo y su alto valor para generar confusión.

El chisme  calumnioso podría tener un límite de perdón, de no ser por la maledicencia difamatoria que provoca: ahora, lo que sale de ese turbio y oscuro origen, probablemente totalmente mercenario en el uso de sus tintas, es estúpidamente copiado por otros sitios WEB y publicado para que abunde la información difamatoria en la Gran Red. ¿Cuándo termina esto y cómo?

2 comentarios:

Patricia Angélica dijo...

Hablando de Patricio Patrón Laviada, le recomiendo ver la primera plana del diario El Universal del día de hoy (19/03/08), donde habla de la ignorancia abismal del exgobernador yucateco que sólo cuenta con la preparatoria, además de estar involucrado en una adjudicación de contratos a la familia del hoy secretario de gobernación Juan Camilo Mouriño que si bien puede ser legal, no es legítima, como todo lo que hace el señor Mouriño y su familia.

Franz J Fortuny dijo...

A Patricia Angélica:

En unos minutos más tendré comentarios amplios al asunto que usted llama "ignorancia abismal".

Todo parece indicar que usted NO LEE lo que el periodisa NO QUIERE QUE USTED LEA, desde luego.

Claro, la nota de "El Universal" ya ha sido tomada en cuenta por este servidor como un acto más para denostar a un hombre honesto, sencillo y de gran capacidad para captar con agilidad mental todo aquello que va en beneficio del SER HUMANO.

Este tema es muy difícil de comprender para una gran cantidad de personas a las cuales les es difícil aceptar que SÍ EXISTE en México la ÉTICA PURA. Que no todo es podredumbre, como quisieran algunos que los demás creamos.