martes, 1 de mayo de 2007

Elecciones Yucatán 2007: Encuesta no es igual a sondeo

La empresa GEA-ISA (www.isa.org.mx) levantó por encargo del Partido Acción Nacional, durante los días 20 a 22 de abril, una encuesta (no un sondeo de opinión). Los resultados de esta encuesta se pueden ver en el documento que GEA-ISA hace público a través de su sitio WEB:

http://www.isa.org.mx/contenido/GIYC0704rp1.pdf

El PRI dice que sus encuestas le dan a ese partido más de los 2 puntos que un sondeo de otra empresa encuentra que tiene su candidata sobre el PAN. Sin embargo, este partido o el sondeo mencionado no nos dicen con los detalles que vemos en el documento referido de GEA-ISA qué método usaron para llegar a sus conclusiones. Esto hace que necesariamente debamos confiar más en el estudio que nos explica cómo llega a sus resultados.

El detalle más importante para confiar en GEA-ISA, además del mencionado, es otro muy especial y único: es la única empresa encuestadora que ha logrado cerca de un 100% de exactitud entre lo que obtiene en sus encuestas y lo que finalmente se produce en la elección.

Hay datos en la encuesta GEA-ISA dignos de ser observados con cuidado. Uno de ellos es el muy alto índice de rechazo a los encuestadores. Esto es resultado de una actitud tristemente equivocada que tiene un 17% de los que habitan nuestro estado, Yucatán. No sabemos cuál es el valor de este dato para la república en general o para otros estados. Lo consideramos alto. Negarse a participar en una encuesta es negar la oportunidad de contar activamente en el resultado del estudio.

La encuesta GEA-ISA no sólo trata el asunto del candidato por el cual se votaría "si hoy fueran las elecciones". La encuesta incluye preguntas de confirmación o ubicación. Por ejemplo: a través de esta encuesta sabemos que el 70% de la gente de Yucatán aprueba el gobierno de Calderón (contra un 64% a nivel nacional). La encuesta nos muestra que el nivel de aprobación de la administración del gobernador Patrón subió de 59% en noviembre a un 61% el 22 de abril.

Lo más grave que nos muestra la encuesta es trágico cambio que sufrió el PAN con respecto a la relación del mismo con el ciudadano. En noviembre, antes de los problemas de la elección interna (que no existieron, pero que provocaron que la perdedora no aceptara la derrota y renunciara al partido) el 57% de los encuestados se identificaba con el PAN, el 20% por el PRI y sólo un 8% decía no identificarse con partido alguno.

Después de los graves acontecimientos por falta de madurez democrática de parte de Ana Rosa Payán Cervera, el día de esta última encuesta (22 de abril de 2007), vemos que la identificación con el PAN baja al 47%, la identificación con el PRI sube al 29% y aumenta la falta de identificación con partido alguno a 12%. Éste es el gran "favor" que le hizo la señorita Payán al Partido Acción Nacional en Yucatán.

El hombre que protestó en Reforma por meses dejó un halo de estupidez anti democrática entre muchos mexicanos. Provocó una desconfianza totalmente infundada en los resultados de las elecciones. En la encuesta que nos ocupa, nos encontramos que el 37% de la gente piensa que las elecciones serán fraudulentas. ¿En qué país vivimos? ¿No se da cuenta este gente del camino que hemos avanzado, de lo que ha costado el aparato para evitar el fraude? Es triste que el grado de fantasía existencial sea tan elevado.

Claro, entre los que declaran que votarán por Ortega, el 45% cree que se trata de fraude, contra sólo un 24% de los que declaran que votarán por Abreu. Es decir, están yendo a votar creyendo que la elección será un "fraude". Casi la mitad, en este sentido, vota por Ortega sabiendo que no ganará, pero adjudicando la pérdida a un fraude. Es lamentable ver estos niveles de desinformación entre la gente.

El 55% contesta que cree que quien ganará será Abreu. Sólo el 33% cree que ganará Ortega. Sin embargo un 13% declara no saber o no poder dar una respuesta a la pregunta. Esto quiere decir que hay mucha gente que votará por Ortega sabiendo que no ganará. Y un 45% de las que votarán por Ortega creen que la elección será fraude.

Es la moda de anti democracia inaugurada por el quejante de Reforma del 2006. El que pierde debe de aceptar las cosas, porque de antemano sabe con qué reglas del juego jugará.

Ana Rosa Payán sabía (se le informó desde el comité central) cuál era la tendencia. Se le informó que no se esperaba el triunfo de ella. Ella sabía que las preferencias entre los votantes llamados "delegados", los que decidieron que Abreu sería el candidato y no Payán, medidas con anterioridad arrojaban cifras prácticamente idénticas a las que se obtuvieron finalmente. Ella prefirió acudir a la calumnia, a la difamación y a la traición, en lugar de hacer lo que hicieron los que perdieron ante Calderón dentro del PAN: unirse al gobierno y servir a la causa.

Las elecciones ya no se pueden decidir por los votos que se compran, porque, a final de cuentas, el asiento físico del voto es totalmente secreto y nadie puede comprobar su aplicación real. A final de cuentas, lo que nos muestran nuestras elecciones son el deseo de la mayoría o de la minoría menor. Si decirles a los mexicanos todos los días por varias semanas que les subiría el sueldo de X a X+Y no es intentar comprar una elección, entonces, ¿qué lo sería?

Necesitamos al PAN, con su seriedad administrativa y estricto apego a la ley durante el tiempo que sea necesario hasta que los demás adquieran la misma tendencia.

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