sábado, 31 de marzo de 2007

Los fuertes e infundados ataques a Xavier Abreu

De pronto, el nuevo plan de promoción de la cría de borregos le molestó a alguien. Normalmente las cosas de este tipo no le molestan a cualquiera, sino a algún político o a algún empresario que queda "fuera de la jugada". Les molesta que no hayan podido convertirse en parte de algo que no todo mundo logra captar con facilidad.



El molestado contactó. Contactó al medio. El medio envió a su investigador. El investigador tenía que encontrar algo y encontró lo que no encontraron ni encontrarán jamás los auditores de cinco equipos que revisaron las cuentas de la Secretaría de Desarrollo en torno al tema de los borregos. El investigador no encontró nada. Pero tenía que encontrar algo. Y entonces sugirió. Y la sugerencia se convirtió en rumor público. Todo basado en algo que queda bien escondido detrás de lo que se desea comunicar, que no tiene mucho que ver algunas veces con lo que se debe de comunicar.



Hubo un error. Uno. Lo cometió un joven funcionario de la Secretaría de Desarrollo. Envió información que podría confundir en vez de aclarar. El funcionario ya no tuvo más cabida en la Secretaría: había cometido un grave error. El error, sin embargo, fue de forma. Y la forma no cambiaba la realidad, como posteriormente lo determinaron cinco auditorias, algunas estatales, otras federales. Nada que perseguirle a nadie en la Secretaría de Desarrollo Social, que estaba a cargo de Xavier Abreu Sierra, hoy candidato del PAN al gobierno del estado de Yucatán.



Así como a Felipe Calderón le dio un gran trabajo llegar a la presidencia de la república mexicana -y ahora vemos que era sin duda el mejor candidato, pero no todos lo reconocieron cuando podrían haber hecho las cosas más fáciles- hoy, a Xavier Abreu le está pasando lo mismo, exactamente. Ambos gozan de gran apoyo dentro de las filas del PAN, porque ambos se desarrollaron en esas filas y ambos tienen gran cantidad de verdaderos amigos en el partido. Y las amistades se hacen porque demostraron lealtad, demostraron honestidad, demostraron seriedad.



A Felipe Calderón lo pudimos oír y escuchar. Entonces, por sus palabras, detectamos que dentro de su mente había material realista, sustentado y conveniente para gobernar nuestro país. Pero esto sucedió mucho antes, para algunos de nosotros, de todo lo que sucedió en 2006. Nosotros pudimos oír y escuchar a Calderón en el 2000, cuando nos habló en la Plaza Grande de Mérida. En ese momento nosotros supimos que ése debería de ser el próximo presidente de México. Algunos no nos equivocamos. Para "adivinar" sólo escuchamos el contenido de las palabras, en lugar de oír el tono del discurso político sin discernir su contenido.



En el caso de Xavier Abreu, no hay tono de discurso político para oír, porque Xavier no habla como político, sino como un humilde servidor público convencido de que ésa es su misión. Pero dentro de su humildad, sus palabras demuestran en cada sílaba y cada conexión con las demás, la mente de una persona con criterio y capacidad de discernir entre lo que realmente vale y lo que es pacotilla política. Los que no lo han escuchado, sino sólo oído, los que no le han puesto atención, porque tienen el prejuicio de que él no la merece, son los que continúan confundidos y confundiendo o pretendiendo confundir.



Ana Rosa Payán Cervera debería de estar ayudando a Xavier. En vez de ése, su deber histórico con Yucatán, se fue a jugar a la política de la retórica. Hoy, Ana Rosa nos trata de hacer creer que ella estaba en medio de un ambiente de lobos y que no lo descubrió sino hasta que no fue electa para la candidatura al gobierno de Yucatán. Antes todo era posible de tolerar. Cuando ganó por segunda ocasión la presidencia municipal de Mérida, todo estaba "bien". Pero cuidado con no elegirla, porque entonces, ¡todos están mal y son lobos malos que gestan acciones sucias en su contra! Las encuestas internas del PAN reflejaron los resultados antes de que éstos se dieran. Eso, desde luego, está más allá de lo que Ana Rosa podría aceptar.



En Yucatán, seis años de gobierno bajo el color blanco y azul sólo pueden compararse contra tres o más sexenios de los anteriores. Los hechos concluidos sólo reflejan su importancia real cuando se comparan contra lo que los gobiernos de Yucatán antes del 2001-2007 hicieron en 18 a 60 años. Y en esa comparación, sale ganando el último sexenio. Como dice Xavier Abreu cada día, "y aún falta mucho más por hacer".



Yo voto para que así sea, para que se continúe en la actividad de realizaciones, en vez de la retórica poética, hueca en acciones verdaderas. No, para nada tuvimos "más de lo mismo" como algunas voces hambrientas de poder nos quieren hacer creer. El tiempo es para gente como Xavier y los que están a su alrededor que no lo entiendan, deben de hacerse a un lado.









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viernes, 30 de marzo de 2007

Xavier: un candidato propositivo realista

Puntuales acudimos a la cita del debate ante el televisor. Nos sentamos a escuchar con atención. Percibimos algo y eso es lo que hoy colocamos aquí.

En el debate, todos tienen la misma importancia. No hay uno solo con un segundo más o menos que los demás. Cada uno tiene exactamente los mismos derechos y obligaciones que los otros. Me sigo preguntando por qué el buen Sr. Herrera piensa que estuvo allí "perdiendo el tiempo", cuando es el momento en que él tiene exactamente el mismo nivel y tiempo que los otros participantes en la contienda.

Considerando esa exacta igualdad de circunstancias, lo que sentimos, si tratamos de ser realistas, es algo que tiene que comenzar con la idea que nos queda de cuál de esos 5 haría mejor el oficio de "Gobernador de Yucatán". Y, por una distancia bastante grande, concluimos los que vimos el debate, que el capacitado para el puesto es Xavier Abreu Sierra.

¿Por qué? Cuando se afirma algo tan delicado, uno tiene que sustentarlo. Procedamos a hacer exactamente eso.

En primer lugar, Abreu maneja en forma "natural" qué es lo que falta y en dónde. Tiene ya, como si se tratara del resultado de algo que viene estudiando desde tiempo atrás, qué hay que hacer, en dónde y cómo va a hacer que sea posible. Es decir, de todos los cinco, fue Xavier Abreu el que menos "teoría" usó en sus palabras. También fue Abreu el único en hablar en vez de leer. Digamos que Abreu ya no está al nivel de la teoría de lo que debe de hacerse, como combatir la corrupción, asustarse por la pobreza y hacer caras taciturnas para tratar de impresionar. El Sr. Abreu nos dice en forma directa que la pobreza se combate con empleos. Es decir, no está sujetando a análisis alguno qué tan aberrantes son los contrastes, qué tan chocante puede ser la corrupción dentro y fuera del gobierno, qué tan necesario es que en las ciudades y en el estado exista seguridad para todos. Eso, digamos, ya no es tema de Abreu, aunque sí es casi en su totalidad, el contenido del discurso de los otros cuatro. No es tema de Abreu porque lo da por sentado. Es el fundamento de todos los planes concretos que sugiere.

Puede ser que Ivonne Ortega le siga, bastante abajo, en cuanto a planes concretos. Ella ofreció un plan que provocaría la creación de 100,000 empleos. Abreu ya tenía un plan de acuerdo al cual deberían de crearse 180,000. Ambos sugirieron cómo lo harían.

Ivonne Ortega en varias ocasiones dio por sentado el hecho de la existencia de actitudes que en vez de solucionar problemas, crean otros, dejando además los que ya existían. Y esto lo dice la candidata Ortega cuando se está terminando un sexenio que se tiene que comparar contra 60 años anteriores y no contra un sexenio anterior. Es decir, sabemos, y el que no lo puede ver, que vaya al oculistas, que lo que ha sucedido en Yucatán durante el sexenio de Patrón tendría que ser comparado con varios sexenios anteriores. En este sentido, los intentos de crítica de la candidata Ortega quedan totalmente fuera de lugar.

Pero más distantes y rebuscados vemos los intentos de la Srita. Payán por hacer desaparecer con 10 palabras, el valor real hecho posible por sus propios ex copartidarios durante sus gobiernos: ella habló casi en los términos idénticos al Rabioso de Reforma, tratando de tapar el sol con un dedo, porque la realidad es otra muy diferente a la que la señorita candidata quisiera mostrar para ganar adeptos.

Xavier Abreu no sólo no fue retórico, sino que fue fríamente concretizando entre metas y acciones. La retórica fue dejada por Abreu para los años en que había que describir con un gran cuidado (para evitar la cárcel) cómo los gobiernos hacían como que gobernaban, hacían como que eran democráticos y luego hacían como que entregaban cuentas. Abreu no necesitaba retórica para expresar el contenido directamente pragmático de sus propuestas de gobierno. Sólo tenía que dejar claros los por qués y los comos. Y eso hizo.

En el debate todos tienen el mismo tiempo y las mismas oportunidades. Entonces pues, en igualdad de circunstancias, Xavier Abreu Sierra sobresale. Por lo tanto, él debería de ser el próximo Gobernador de Yucatán.

lunes, 26 de marzo de 2007

Xavier Abreu hace la diferencia en Yucatán

No es nada nuevo, Xavier Abreu siempre fue diferente. Concluye. Integra. Asimila. Escucha hasta el momento en que considera que es necesario. Después deja de escuchar. Para tomar una decisión, tiene en mente todos los factores. No deja un solo elemento fuera de la decisión. Sus propuestas son concisas, prácticas, útiles, evidentes (pero que no se habían visto antes).

Abreu no goza del reconocimiento que debería de tener. Algo pasa en nuestra sociedad que contribuye a oscurecer los méritos de los que sí los tienen. ¿Por qué a Xavier Abreu se le ha hecho tanto ruido de sugerencia difamatoria y maledicente? ¿Quién es su enemigo? ¿Quién no quiere que la sociedad yucateca confíe en él? ¿Por qué el intento de oscurecer esa confianza?

Yucatán tiene el beneficio de un candidato a gobernador cuyo único interés es lograr resultados en su trabajo. No hay una sola propuesta de Xavier que sea repetitiva (de la que todos dicen). Todas son, no sólo originales, sino intensivamente útiles, prácticas, factibles y realísticamente diseñadas. Menciono algunas:

  1. Educación. Veamos que las carreras que se ofrezcan sean las que efectivamente tienen utilidad en la sociedad.
  2. Caminos. Hasta el nombre de la idea sugiere algo diferente: caminos “saca cosechas”. ¡Cómo no lo pensamos antes!
  3. Educación con calidad, equidad y pertenencia. Parece evidente, pero ¿se planteó así antes?
  4. Reordenamiento del transporte público. Claro, en combinación con los permisionarios. ¿Nuevo? ¡Qué va! Lo posible será, a final de cuentas, lo que la sociedad permita. Hagamos, pues, que todos participen desde su nivel.
  5. ¿Quién les hace caso a los emprendedores solitarios? ¡Nadie! Pero ellos generan el 80% del empleo. Fondo de 100 millones para apoyarlos a generar esos empleos. Tiene sentido, ¿no?
  6. Construyen las viviendas de todos, pero ellos no tienen las suyas… ¡hagamos que esto sea posible! ¿Cuándo se tocó este tema antes?
  7. El henequén no es cadáver a menos que se insista en que sea. ¡Vamos a darle vigor para solidificar una fuente de ingreso en donde siempre lo fue!
  8. Si queremos más empleos mejor pagados, tenemos que facilitar la inversión. Está dentro del contexto lógico para elevar el nivel de vida sin dádiva o repartición mágica.
  9. La política pública por definición debe de ser transversal y garantizar condiciones de equidad. Obvio, ahora es parte de la agenda de Abreu.
  10. Redefinición de trámites para facilitarles las cosas a la industria de los restauranteros.
  11. Integrar a las mujeres al mercado laboral es aumentar la posibilidad de ingresos para ellas, pero, ¿cómo si no les damos horarios más amplios en las guarderías?
  12. El turismo es natural por nuestra ubicación y nuestras particularidades. Cancún jamás debió de haber sido divorciado de Yucatán: la carretera de paga debería de tener 10 carriles llenos. Tenemos que comenzar a cambiar la historia.
  13. ¿Por qué los pescadores no pueden tener seguridad médica? ¡Ya era hora! Es un gran compromiso, pero también algo que no puede ser postergado.
  14. Nuevamente: los pequeños negocios, los que generan el 80% de los empleos. Se planificará financiamiento, asesoría para usarlo bien y liberación de trámites inútiles.
  15. Se dice fácil, pero representa la diferencia entre ser un coordinador real y ser un político más: conectividad logística, mejora regulatoria, vinculación con la educación, seguridad como ventaja competitiva, apoyo integral a las pequeñas y medianas empresas y regionalización de la economía. ¿Cuándo estuvo tan siquiera en el vocabulario del político?

El señor Abreu tiene congruencia entre lo que dice y lo que hace a lo largo de toda su vida. Además, hoy ningún político quedará impune si falla. Se le aplicarán responsabilidades. Y es que, como se sabe que sí se les aplican, han dejado de fallar. Los que hoy están fuera del poder, ansán regresar. El PRI llama a grupos de la sociedad para tratar de convencerlos de por qué deben de regresar ellos al poder.

Patrón Laviada creó un sistema de gobierno en Yucatán. Sencillamente, ¡no existía! Esto es tan evidente que sólo no lo ve el negligente. Lo que encuentra el grupo de Patrón al llegar es algo así como el pódium del entronado en turno, con toda la información del pasado enterrada para que efectivamente nadie pueda descubrirla.

La obra supuestamente hecha por los gobiernos estatales anteriores, deja de serlo efectivamente cuando vemos que es el gobierno de Patrón el que paga la deuda del costo de dichas obras. Ningún yucateco en su sano juicio puede negar la realidad. Hay 2 maneras de hacerse bolas: queriendo o ignorando. Ninguna es válida para el ciudadano que vota.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Factibilidad de la tercera revolución

Honestamente, el que esto escribe no sabe a ciencia cierta cuáles son los límites que la física y la química pueden tener con respecto a la manipulación de las partículas de la materia.

Nuestro mundo del siglo 21 se jacta de haber logrado grande avances científicos y tecnológicos. Y en paralelo a esta jactancia, de inmediato viene la lamentación. Ésta es por la condición humana que aún se mantiene. A nadie le gusta ver tantos contrastes entre los que todo tienen y los que nada poseen. Generalmente estas observaciones y consecuentes preocupaciones, surgen entre los que se encuentran en las llamadas "clases medias". Son los que están "en medio" de los que poseen grandes poderes y los que no poseen nada en absoluto además del cuerpo vivo en que se mueven.

De las clases medias surgen los políticos que venden la idea de cambiar todo, para hacer lo que llaman "justicia social". En el fondo, la idea de la justicia social nace de ver que algunos tienen en demasía, unos cuantos (los de en medio) tienen lo necesario y un poquito más o menos, y finalmente, los "de abajo" no tienen nada, excepto el cuerpo en el que viven. Esto lo repiten y lo vuelven a repetir. Así empiezan todos sus discursos. Luego sugieren que como las cosas están, "algo está mal". Y ellos, entonces, tratan de convencer a sus auditorios que "traen la solución", el cambio definitivo, el punto en que las cosas serán totalmente diferentes.

Las promesas se dan día a día, mes a mes, año tras año, década tras década, siglo tras siglo. Y el cambio no llega.

Éste es el tema del blog: el cambio que no llega. Y el autor del blog, o sea, yo, tu servidor, sostiene que el cambio sólo llegará si continúa el avance tecnológico hasta cierto punto en el cual los objetos usados por los seres humanos serán obtenidos sólo con la energía personal de los mismos beneficiarios de los objetos requeridos.

Es decir que, si tú necesitas una pastilla de jabón, la pastilla que tú usarás no contendrá energía alguna que no provenga de ti mismo y del sol o de las aguas en movimiento o del magnetismo del planeta. Y si tú necesitas un pedazo de queso, éste sólo contendrá tu energía personal, además de la del sol o del agua o del viento. Lo mismo sucederá con la botella de vino que beberás para disfrutar junto a tus amigos y amigas una puesta de sol o una fresca noche de primavera: será una botella de vino dentro de la cual sólo se habrá invertido tu energía personal (muy poca, por cierto), la energía solar, la del agua, la de los vientos o alguna otra forma que hoy no conocemos.

Dicho lo anterior, te he logrado confundir. Espero que conforme continúes leyendo, se vaya aclarando la idea. Vamos a ver el lado contrario: la realidad hoy.

Si tú vas a una tienda y compras una pastilla de jabón, entregas unos billetes que te dieron a ti porque tú hiciste algo por otros (en una oficina, una fábrica, etc.) A cambio de esos papeles, te entregan una sólida pastilla de jabón que contiene trabajo o energía de otros seres humanos que jamás usarán esa pastilla de jabón. La energía humana final es la del ser que la colocó en el anaquel de donde la tomaste. Y claro, hay otra energía humana ajena a tu necesidad del jabón: la de la persona que tiene que estar siempre pendiente de que entregues los billetes a cambio de la entrega de la pastilla de jabón. Ninguna de todas esas personas disfrutará jamás la pastilla de jabón que tú usarás.

Pues bien, lo que este bloguista sugiere es que ninguna persona humana, además del que gozará de la pastilla de jabón, invierta un solo gramo de energía en dicha pastilla. Esto, obviamente, no es ni remotamente posible el día de hoy. Nuestra tecnología se basta en la división del trabajo. Unos hace unas cosas, otros hacen otras cosas. A todos se les paga con dinero. Luego ese dinero se usa como un certificado de derecho al disfrute de N unidades monetarias de lo que sea que se requiera.

Y aquí surgen los problemas iniciales: ¿será justo el monto de billetes que te entregan por lo que haces? ¿No será que a otros, por menor esfuerzo, les dan más billetes? ¿No será que a otros, por mayor esfuerzo, les dan menos billetes? ¡Ah, hay posibilidad de desigualdad, de injusticia! ¡Qué venga la revolución!

¿Se dan cuenta? Digo, ¡es obvio! Desde que usemos lo que otros hacen, habrá problemas políticos.

Miren, por eso en el primer blog de esta serie hablamos de la condición antes de la primera revolución. En esa condición se daba exactamente lo que queremos que vuevla a darse: que cada quien se provea directamente a sí mismo de lo que requiera, desee o necesite.

La única diferencia al regresar a esa forma de relación entre los seres humanos es el nivel tecnológico que habremos de haber logrado, si es que no queremos matarnos entre nosotros por millones. A ver, ¿por qué digo esto? Sencillo: la cantidad de gente que hoy somos (6.5 millardos) no puede sostenerse con el nivel tecnológico del principio. Requiere, para existir, una tecnología muy compleja.

Pero resulta que la que hoy tenemos, para darles el nivel de vida a los 6.5 millardos semejante al nivel que hoy "disfrutan" unos 1.3 millardos, ¡necesitaríamos 3 planetas como la tierra completitos para nuestra especie solita! Por lo tanto, los "justicieros sociales" están lanzando promesas imposibles de cumplir sin causar un gran deterioro al planeta o hacer que millardos de seres retrocedan.