viernes, 1 de diciembre de 2006

¿Por qué asisten los legisladores que desconocen a Calderón a sus actos?

En el acto Calderón habló de por qué y en parte de cómo se le dará impulso a la educación superior. Al acto asistieron los legisladores del PRD y del PT, lo mismo que de Convergencia.

Por lo menos los del PRD y los del PT declararon que desconocían a Felipe Calderón como presidente legítimo del país mexicano.

Ellos no deberían de asistir a los actos de Calderón. Sería como que los demás diputados asistan a los actos de López. Ellos deben de ser congruentes.

Y para ser perfectamente congruentes, deberían de renunciar a sus curules. Ellos no reconocen los resultados de la elección. Impugnaron todas las casillas. ¿Por qué puede pensarse que las casillas sólo tuvieron errores o fraude cuando se trató del voto presidencial, pero fueron perfectamente nítidas cuando se trató del voto de los diputados y senadores?

Detrás de este estúpido panorama se encuentra un anti demócrata llamado López Obrador. Es un individuo totalmente trastornado. Su trastorno se agudiza cuando se para ante las cámaras de TV y declara que no puede aceptar los resultados de la elección. Y comenzó a pedir un conteo "voto por voto y casilla por casilla". Tardaron más de 10 días en contar las tres mil casillas que ordenó el TRIFE como resultado de las impugnaciones del PRD. Y de este conteo no surgió nada espectacular, a no ser los errores u omisiones ya conocidos.

Lo que está mal es que no se hayan abierto las 3000 casillas en donde el PAN obtuvo menos votos que los votos anulados. Si el PAN perdió 6000 votos en las peores casillas, los análisis que tuve a bien hacer de las casillas "peores" (sucias por manejos de gente del PRD), habrían resultado en más de 15000 votos perdidos por los perredistas. Estas casillas habrían ampliado el margen de Calderón. No mucho, realmente. Porque en general, los resultados finales de la elección fueron correctos, en el sentido de que describen puntualmente lo que los ciudadanos mexicanos escogieron el dos de julio del 2006.

Hemos invertido demasiado tiempo en esto. Pero el asunto no está ni agotado ni satisfecho. No se han terminado de limar las asperezas. Y siguen las cosas sucias... ¿cómo pueden atreverse los priístas a sostener junto con los perredistas que la actuación del presidente de la cámara haya sido en algún modo incorrecta? Tuvo que soportar las vejaciones del PRD. E hizo en todo momento lo que pudo para evitar lo que debió de haberse hecho: ordenar a la fuerza pública meter el orden entre las personas que en forma física agresiva atacaron a los diputados. También fueron diputados, cierto, pero, todo debe de tener un límite. Y aquí, al presidente que ahora cuestionan, de haber hecho un error, éste fue no solicitar la intervención de la fuerza pública para resolver el desorden.

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