miércoles, 20 de diciembre de 2006

El panorama político mexicano

Es un puesto y muchos aspirantes. Todos, sin excepción, dicen que buscan el puesto porque tienen una gran vocación de servicio. Es decir, fueron "llamados" para el servicio público. Acudiendo a ese llamado ("vocación"), se esfuerzan por lograr el puesto.

Es un puesto de trabajo. El que lo ocupa recibe un sueldo, se le descuentan impuestos y además tiene derecho a prestaciones. Sus obligaciones son mucho más complejas que sus prestaciones. Pero tiene el poder. Tiene a la fuerza pública bajo su mando. Tiene a muchos trabajadores públicos bajo sus estrictas y exactas órdenes. Y tiene también una gran responsabilidad. Deben de pensar que esa responsabilidad se diluye entre todos los que colaborarán. Sin embargo, el día de hoy, esa responsabilidad es muy personal.

No debería de ser así. Hoy la responsabilidad debería de ser más de todos que de uno solo. Algo no está funcionando correctamente. Nuestra sociedad parece irse hacia atrás. Parece que estamos retrocediendo o yéndonos "de lado". ¿Por qué?


Todo parece tener que ver con la transición de sistema político que comenzó a partir de la mitad de la década de los 90. De una presidencia omnipotente e inatacable nos mudamos en el 2000 a una presidencia estrictamente apegada a sus derechos y obligaciones, además de una clara conciencia de ciudadano regular. Los presidente anteriores aprendían rápido que ya no eran simples ciudadanos, sino presidentes de México, puesto que los hacía más cercanos a un dios que a un ser humano.

Fox, en su personal convicción de ciudadano en un puesto con sueldo y prestaciones, jamás aceptó que dejaba de ser ciudadano para convertirse en el "Gran Tlatoani" ("el que tiene la palabra"). Él y algunos ciudadanos de convicción demócrata simple, estuvimos seguros de que las opiniones de Fox eran eso, simples opiniones de un ciudadano con una chamba importante, pero no más palabras del "Gran Tlatoani".

¡Y resulta que por poco y "revienta" la elección!

No he visto encuesta alguna que le haga esta pregunta al ciudadano: "Se dice que el presidente Fox intervino en la elección hablando de más públicamente. Usted, ¿cambió o ha cambiado el sentido de su voto debido a algo que oyó del Presidente Vicente Fox? En caso afirmativo: ¿cambió a favor o en contra del PAN?"

Si la respuesta es negativa, la segunda pregunta no tiene razón de ser. Si la respuesta es afirmativa, es necesario, desde luego, preguntar hacia dónde, las palabras de Fox, lo empujaron a cambiar su intención de voto. Estos temas podrían ir acompañados de otros para abundar en la investigación en correlaciones de variables, como por ejemplo, finalmente, por quién votó el que responde. Una encuesta hecha correctamente al azar, nos reportará un 36% de personas que nos dirían que votaron por el PAN, con un 35.5% que nos dirían que votaron a favor del PRD y demás. Lo interesante sería determinar si es significativo el que responde "SÍ" a la primera pregunta (si cambió el sentido de su voto por algo que dijo Fox) y por cuál partido votó finalmente. Por ejemplo, si encontramos que el 22% nos dice que sí cambió su voto por algo que dijo Fox y votó por el PAN, un 35% que nos dice que sí cambió su voto por algo que dijo Fox, y votó por el PRD, entonces, ¿qué conclusión sacaremos? ¿Que Fox no debe de hablar porque ayuda al PRD?

Sin embargo, la encuesta no tendría ninguna validez a menos que primero se le pregunte al participante por cuál partido votó en la elección del 2 de julio del 2006 y después se le interrogue en torno al asunto de la influencia de las palabras de Fox. Y tampoco en este caso tendría gran validez, dado que los que votaron finalmente por el PAN, al llegar a la pregunta de si lo hicieron motivados por algo que dijo el Presidente Fox podrían fácilmente negarlo. Serían muy pocos los que lo dirían.

La vida moderna es una vida que fluye en torno a lo que sucede en los medios. La opinión del individuo es consecuencia de la mezcla de información que le llega a cada uno por la vía escrita, oral, visual, pública, privada, etc. El presidente de México es un ciudadano más, con la prerrogativa de hablar públicamente con libertad de expresión. La libertad de expresión no puede ser cancelada a ningún ciudadano bajo ninguna circunstancia, siempre y cuando el auditorio esté formado por asistentes libres, es decir, personas que están oyendo o viendo el evento porque así lo desean y no porque estén en alguna forma obligados a hacer bajo coacción o condicionamiento laboral o de algún otro tipo.

La época en la cual el presidente de México era "El Gran Tlatonai" (el que "tiene la palabra") ya ha quedado atrás y no debemos ni remotamente hacer sagradas las palabras de político alguno. El que llega a la presidencia goza de todos sus derechos, tienen muchas obligaciones y entre los privilegios que le tocan se encuentra el de poder hablar públicamente a los ciudadanos cada vez que lo considere pertinente para dejar las cosas en claro. Éste no es sólo un derecho, sino un deber. El presidente tiene, en cierta forma, la obligación de estar pendiente de los rumores y de salir públicamente a aclararlos. Sería estúpido por parte de la ciudadanía aceptar la existencia de un presidente y despojarlo de sus derechos humanos básicos. De hecho, esto no se puede hacer con nadie, ni con los reos convictos cumpliendo condenas.

El PRD perdió la elección, con todo y sus aliados. Casi la gana, pero la perdió. El PAN casi la pierde, pero la ganó. Se le regañó a Ugalde por mencionar "la regla de oro". De oro o platino, plata o cartón, la regla es muy sencilla: gana el que tiene un voto de más.

Los que no saben perder sólo manchan al país y a los ciudadanos del país al recurrir a argumentos de trampas electorales, mismos que, al agotar sin éxito, dejan de lado para usar los argumentos de las palabras del "Gran Tlatoani". De hecho, los observadores internacionales se preguntan por qué en México no arrasó el PAN, dado que el gobierno de Fox ha sido el más nítido, transparente, claro, conciso, legal y conveniente para la economía en casi 100 años.

viernes, 1 de diciembre de 2006

¿Por qué asisten los legisladores que desconocen a Calderón a sus actos?

En el acto Calderón habló de por qué y en parte de cómo se le dará impulso a la educación superior. Al acto asistieron los legisladores del PRD y del PT, lo mismo que de Convergencia.

Por lo menos los del PRD y los del PT declararon que desconocían a Felipe Calderón como presidente legítimo del país mexicano.

Ellos no deberían de asistir a los actos de Calderón. Sería como que los demás diputados asistan a los actos de López. Ellos deben de ser congruentes.

Y para ser perfectamente congruentes, deberían de renunciar a sus curules. Ellos no reconocen los resultados de la elección. Impugnaron todas las casillas. ¿Por qué puede pensarse que las casillas sólo tuvieron errores o fraude cuando se trató del voto presidencial, pero fueron perfectamente nítidas cuando se trató del voto de los diputados y senadores?

Detrás de este estúpido panorama se encuentra un anti demócrata llamado López Obrador. Es un individuo totalmente trastornado. Su trastorno se agudiza cuando se para ante las cámaras de TV y declara que no puede aceptar los resultados de la elección. Y comenzó a pedir un conteo "voto por voto y casilla por casilla". Tardaron más de 10 días en contar las tres mil casillas que ordenó el TRIFE como resultado de las impugnaciones del PRD. Y de este conteo no surgió nada espectacular, a no ser los errores u omisiones ya conocidos.

Lo que está mal es que no se hayan abierto las 3000 casillas en donde el PAN obtuvo menos votos que los votos anulados. Si el PAN perdió 6000 votos en las peores casillas, los análisis que tuve a bien hacer de las casillas "peores" (sucias por manejos de gente del PRD), habrían resultado en más de 15000 votos perdidos por los perredistas. Estas casillas habrían ampliado el margen de Calderón. No mucho, realmente. Porque en general, los resultados finales de la elección fueron correctos, en el sentido de que describen puntualmente lo que los ciudadanos mexicanos escogieron el dos de julio del 2006.

Hemos invertido demasiado tiempo en esto. Pero el asunto no está ni agotado ni satisfecho. No se han terminado de limar las asperezas. Y siguen las cosas sucias... ¿cómo pueden atreverse los priístas a sostener junto con los perredistas que la actuación del presidente de la cámara haya sido en algún modo incorrecta? Tuvo que soportar las vejaciones del PRD. E hizo en todo momento lo que pudo para evitar lo que debió de haberse hecho: ordenar a la fuerza pública meter el orden entre las personas que en forma física agresiva atacaron a los diputados. También fueron diputados, cierto, pero, todo debe de tener un límite. Y aquí, al presidente que ahora cuestionan, de haber hecho un error, éste fue no solicitar la intervención de la fuerza pública para resolver el desorden.

Solución fiscal en México

En México, como en otros lugares del mundo, pagar impuestos no es atractivo para nadie. Si la contribución fuera algo fijo, bajo, todo el mundo la haría gustoso. Por ejemplo, si se tratara de pagar el 5% sobre todo lo que facturas, sin mayor contabilidad que al momento de depositar en tu cuenta bancaria (única forma que sería legal de recibir pagos, sin importar el monto), el fisco tendría garantizado el ingreso del 5% sobre todo intercambio monetario que se genere entre la gente.


Lo importante es que la legislación impida cualquier excepción. De permitirla, ya sabemos lo que sucedería: una gran cantidad de gente se colgaría de esa excepción y de nuevo comenzaría la necesidad de fiscalizar a la entidad productiva para ver si no está haciendo uso de la excepción. Y después, claro, el costo de la discusión legal.

El intercambio comercial o de dinero entre entidades tendría una tasa fija del 5%. Todo pago que se le haga a un proveedor, provocará que el proveedor que lo recibe al instante se le considere como habiendo aportado un 5% de contribución fiscal, que jamás llegaría a la cuenta del receptor. También podría hacerse mediante obligación de pago por parte del pagador.

Sin embargo, la ley deberá de tratar las cosas de tal forma que ningún particular sea extensión de la entidad recaudadora nacional. Cuando el particular es el encargado de retener para después pagar, estamos hablando de un costo escondido y una posible coyuntura de errores y omisiones. Es decir, un costo más de vigilancia hacendaria y de atención de la entidad pagadora.

Tampoco debe de ser obligación de la entidad receptora. Es la cuenta de banco la que estará en forma automatizada configurada para que todo lo que entre, al instante sea recortado en un 5% que se considerará como contribución fiscal por parte del receptor. Este impuesto sustituirá el ISR. El IVA, impuesto al consumo, entre entidades productivas tendría también la inmediata aplicación a una cuenta especial, de la cual se consideraría que todo lo que se paga a otra entidad con RFC, está incluyendo el IVA que saldrá de la cuenta de IVA del pagador. Cuando la cuenta de IVA del pagador haya quedado agotada, el fondo del IVA quedará negativo, pero el retiro será de la cuenta regular.

Al fin de cada mes, cualquier cantidad que se encuentre positiva en la cuenta de IVA será retirada. De la misma forma, cualquier cantidad que se encuentre negativa, será dejada en CERO, colocando el fondo en la disponible del contribuyente.

Lo que no funciona en México es el intento de solicitar declaraciones espontáneas verdaderas al 100%.

Los famosos ambulantes no tendrían reparo en pagar ese 5%. De hecho, no podrían ambular con sus productos a menos que tuvieran el certificado que se expediría cuando éstos abran sus cuentas bancarias.

Ese 5% sobre todo ingreso por concepto de productos: venta o servicio, sería mucho más alto que lo que ahora se está cobrando. Por otra parte, las grandes empresas estarían pagando una cantidad mucho mayor que la hoy pagan, que es muchas veces nada, gracias a los arreglos fiscales legales que pueden siempre aplicar para evitar grandes pagos y usar ese dinero en reinversión.

Reinvertir no es negativo. De hecho, es tan positivo como pagar contribuciones fiscales. Si el gobierno del país garantiza que el uso del dinero será siempre en el sentido tal que generará más flujo y que más gente tendrá acceso a los productos y servicios ofrecidos, ésa sería la única forma de crecer.

El esquema que aquí se presenta requiere de Tecnología Informática integral a todos los niveles de la vida económica del país. Esto es menos costoso que un fisco raquítico, siempre con problemas, y un ciudadano siempre en peligro de estar violando alguna ley. Cancelemos ambas situaciones. Es la única forma de lograr un avance en esta materia.