domingo, 25 de septiembre de 2005

¿Qué pierde el PRI?

Está circulando por allá un libro de un tradicional
miembro del PRI llamado César Augusto Santiago. Según
este hombre otrora fuerte y útil miembro del PRI, éstos
son algunos de los valores negativos para el PRI, es decir,
cuestiones que, de promoverse e inclusive lograrse, se traducen en
pérdidas electorales para el PRI (entre paréntesis he
colocado lo que lo beneficiaría):


  1. El equilibrio financiero. (Lo contrario: gastar más de
    lo que se tiene).


  2. Atender las variables económicas grandes. (Ocuparse en
    las pequeñas: bajo precio de lo básico, si es
    necesario, subsidiarlo para mantener a todos contentos.)


  3. Consolidar la imagen personal del presidente en turno. (Se
    consolida la imagen de un presidente para sustentar sus acciones).


  4. Proceder a negociar fraudes electorales y finalmente darle a
    los que obtienen más votos legales o legítimos lo que
    les corresponde. (No permitir que el poder llegue a nadie que no
    haya sido elegido vía PRI, evitando a toda costa que los
    resultados de elecciones desfavorables al PRI sean tomados en
    cuenta).


  5. No aclarar asesinatos calificables de "políticos".
    (Éstos no deberían ni existir).


  6. Que el presidente tenga una "sana distancia" entre
    su mandato y el partido. (El presidente debe identificarse con su
    partido y actuar al tono de lo que éste requiere para
    mantener clientela electoral).


  7. Que los diputados y senadores del PRI voten a favor de
    medidas duras, pero necesarias para mantener disciplina fiscal y
    crecimiento económico real. (Que no se apliquen medidas
    realistas, sino solamente paternalistas o populistas).


  8. Darle más importancia a las soluciones por su valor
    técnico en la economía que por su costo político
    y de consecuencias electorales. (Descartar cualquier solución
    técnicamente correcta y de plazo relativamente largo y en vez
    de éstas, aplicar soluciones de eficacia popular inmediata).


  9. Separar las decisiones técnicas de las decisiones
    políticas y encargarles a los técnicos su trabajo y a
    los políticos el suyo. (Dejar que los políticos actúen
    libremente, sin tener que escuchar consejo alguno de personas
    técnicamente sustentadas en sus propuestas).


  10. Fortalecer la administración pública en vez de
    fortalecer la popularidad de los políticos emanados del PRI.
    (Provocar popularidad entre los políticos, aún a costa
    de eficiencia en la administración pública).


  11. Cuidar y mantener en orden las variables económicas.
    (No ocuparse de las variables económicas, sino de las
    necesidades inmediatas de los clientes políticos).


  12. Postular la economía de mercado. (Promover únicamente
    la economía dirigida, en la que el gobierno es el dueño
    de los negocios y tiene que soportar sus pérdidas a cambio de
    tener en donde colocar a sus militantes políticos).


  13. Promover la apertura económica. (Mantener una economía
    cerrada para conservar un elemento más de control político
    sobre las importaciones paralelo a un sistema de privilegios
    relacionados con aportaciones generosas a las "charolas"
    electorales).


  14. Buscar un superávit fiscal. (No importa si crece un
    déficit fiscal que genera la necesidad de préstamos al
    exterior e inflación galopante: lo importante es mantener una
    imagen paternalista eficaz).


  15. Números positivos en las variables económicas.
    (Las variables económicas deben esconderse o disfrazarse).


  16. Mantener satisfechos a los grandes centros financieros
    internacionales. (Los grandes centros financieros internacionales no
    nos deben importar, porque nosotros somos "autosuficientes").


  17. Dejar de dar resultados populistas y buscar resultados
    fincados en bases sólidas, en vez de dádivas
    caritativas. (Buscar acciones de eficacia popular inmediata, sin
    importar el costo económico o de inflación galopante
    que tales resultados populistas generen).



Esos puntos son, según César Augusto Santiago,
polémico miembro del PRI tradicional, los que han hecho que se
produzca la derrota del 2000.


La única, simple y sencilla conclusión que podemos
sacar de los puntos que le son perjudiciales al PRI, es que era
necesario hacer algo para que se pueda formar una nación cuya
economía esté fundada en números reales y no en
alegres cuentas ficticias que se convierten en necesidad de préstamos
al exterior, inflación y devaluaciones.


En este sentido, el mérito de Zedillo es efectivamente
doble: logra un México con economía sólida en
vez de haber actuado a favor de lo que habría sido conveniente
para "su" partido. Es muy factible que si el PRI hubiera
repartido cultura macroeconómica a sus correligionarios, que
si Labastida hubiera fincado sus promesas electorales en solidificar
lo logrado por Zedillo, hoy no sería Fox el presidente electo.