miércoles, 6 de junio de 2018

Aun con liberalismo ¡es posible!

Eso de neo liberalismo es un término que acoplaron porque se regresó casi totalmente al laissez faire, laissez passer cuando sucedía que las economías llegaban a inflaciones galopantes —por imprimir dinero sin producción que lo respaldara— y se quedaban sin inversiones —por no tener divisas para sustentar el pago de los inversionistas al salir del país.

Las economías crecían en endeudamiento en divisas que no tenían manera de devolver jamás, porque no contaban con mercado exterior para vender sus productos afuera y tampoco aceptaban importar, porque usaba sus pocas divisas, que se requerían para pagar deuda externa, principalmente contraída por los gobiernos para tratar de quedar bien con el pueblo.

México es un típico ejemplo de regresar al liberalismo —dejar que las fuerzas productivas actúen libremente y compitan entre sí, pagando impuestos. El problema es que existe la percepción de que el proceso de privatizar se vio invadido por corrupción, consistente en favorecer amigos de los políticos con poder al momento de hacer las privatizaciones. Esto, para el caso del análisis que pienso hacer, es irrelevante.

Capital no tiene fronteras

El capitalismo liberal es mundial y solo así puede funcionar. Si un país cierra sus fronteras, ya no hay liberalismo, porque las fronteras cerradas significan proteccionismo.

Los gobiernos liberales tampoco pueden dar subsidios a los productores; hacerlo es violar el liberalismo porque se rompen las condiciones necesarias para una libre competencia básica. Si un país vende el producto MMK a un precio P1 con calidad Q1, es porque puede producirlo, sin ayuda del gobierno de ese país —vía subsidios. Si otro país intenta vender el producto MMK, debe venderlo a P1 o un poco menos; o bien a P2, pero con calidad Q2. Así la libre competencia está garantizada.

Ese mecanismo hace que siempre esté el mercado servido por productos de máxima calidad al mínimo precio; la garantía se desprende de que esos productos se están fabricando en donde los pueden hacer mejor y a menor precio.

La convertibilidad de las monedas —lo mejor es que haya una sola moneda, pero estamos muy lejos de eso— garantiza que el capital no tenga fronteras. Si no te gustan —como capitalista— las condiciones del país A, pues te vas al país BB, en donde las leyes fiscales favorecen el crecimiento de tu capital, quizás a costa de servicios de menor calidad o infraestructura menos completa.

Si una país subsidia su moneda, hay una violación al liberalismo. La moneda debe tener el valor que la oferta y demanda mundiales le vayan dictando. Si hay factores diferentes a la oferta y demanda para fijar el precio de alguna moneda, esa moneda tenderá a estar sub-valuada —con el peligro de devaluación latente— o sobre-valuada —con peligro de violación al comercio liberal. El valor de cualquier moneda frente a las demás debe quedar fijado únicamente por la oferta y demanda.

Cuando todo eso se cumple, el liberalismo genera muchos beneficios generalizados:

  • Mejores precios
  • Máxima calidad en producto
  • Valores de intercambio de moneda justos
  • Salarios según oferta y demanda
Este último punto es motivo de problemas sociales. El liberalismo le da al capitalista el mensaje de que en el país AC1, es muy atractivo abrir fábricas, porque el salario que se paga es muy bajo.

¿Cuánto tiempo puede durar ese benficio?

Tanto tiempo como gente desocupada exista en el país AC1. Conforme la ocupación de ese país vaya llegando a niveles en los que es más difícil conseguir trabajadores, los salarios reales irán subiendo. Cuando eso sucede, las industrias ya deben estar consolidadas con producción y mercados, con precios fijados por oferta y demanda y un flujo natural en el mercado.

Por otra parte, la ventaja de un país con salarios bajos solo existe porque hay otros países que tienen salarios altos. El liberalismo debe provocar, con el paso de los años —muchos años— la nivelación general de esa situación.

La imperfección del liberalismo que a muchos irrita es el asunto de los extremos: la gran distancia que se va formando entre ricos y pobres. El liberalismo puede provocar que algunas empresas y sus propietarios, ganen grandes cantidades de dinero. Ganan mucho aún después de pagar los impuestos que les corresponden. Los impuestos no son tan altos como deberían ser, porque si suben, sacan a ese país de la competencia por inversiones internacionales, y nacionales también.

Si ponemos trabas al liberalismo, entonces sufriremos escasez generalizada de productos. Si no le ponemos trabas, creamos ricos ultra ricos y pobres extremos.

¿Cómo podemos provocar gobiernos ricos, empresarios sólidos y una sociedad igualitaria?

Con progresivamente altas tasas impositivas.

Impuestos progresivos altos

Podemos poner una cantidad básica. Todos los que ganan esa cantidad o menos —casi nadie debería ganar menos— no pagan nada de impuesto sobre el ingreso. Nada. Cero. A partir de ese ingreso, todo lo que se gane por encima, tendrá una tasa de 90%. Sí, 90%.

IngresoImpuestoQueda
40000 o menos040,000
1000005400046,000
1000000864000136,000
1000000089640001,036,000
9,882,0001,258,000
Por cada 3 personas de esos niveles, al gobierno le llegan cantidades mucho mayores, que puede usar para renglones como:

  • Educación
  • Salud
  • Infraestructura
  • Asistencia
Estamos hablando en pesos mexicanos y estamos hablando de los niveles de contribución por persona, no por empresa.

Por empresa el impuesto sería quizás bajo o cero impuestos. ¿Por qué? Porque la unidad productiva es la empresa; es la que pone a la gente a trabajar; es la que tiene que crear mercados. Va a tener un buen mercado de consumidores: la mayor parte gana 40,000 mensuales o más. El gobierno es sólido y tiene buen dinero. Las instituciones de educación y salud, son buenos clientes de las empresas, con buena capacidad de pago y sin costos de corrupción —que definitivamente tienen que ser erradicados.

Si los propietarios de las empresas deciden sangrar los negocios, van a pagar grandes cantidades de impuestos, lo cual será conveniente para la sociedad, por la disposición de efectivo que tendrá el gobierno. Si, por el contrario, los propietarios de las empresas deciden tomar cantidades bajas, habrá empresas fuertes, capaces de crecer y ocupar a más gente, con buenos salarios, mismos que, por muchos, aportarán buenos impuestos al gobierno.

El caso extremo sería que todas las empresas decidan pagar a todos solo los $40,000 mínimos. En ese caso, todo el dinero se quedaría en la empresa y el gobierno no dispondría de un solo centavo de contribución. Quizás debamos marcar a las empresas con un impuesto único de 3% global sobre sus ingresos, haciendo que el pago sea muy sencillo, fácil de corroborar, probar y enterar, sin mayores complicaciones.

Eso, ¿sería liberalismo? ¡Exactamente sí! La gente es libre de asociarse para producir lo que crea que el mercado demandará. Una persona puede tener varios ingresos de $40,000 libres de contribución (por tener participación activa en varias empresas). Eso da al individuo un potencial fuerte como consumidor y a la empresa la deja como una entidad fuerte para crecer y producir con la máxima calidad al mínimo precio.

Lo más caro para la empresa siempre será el costo de los humanos que dependen de ella. Por ello serán los humanos los que deberán contribuir en máximas proporciones para fortalecer los recursos de la sociedad o “gobierno”.

El dinero en forma de efectivo dejaría de circular totalmente. La persona tendrá su tarjeta de identidad que servirá de tarjeta para pagar cualquier cosa; también será la tarjeta a la que se le depositarán y descontarán, en forma automática, sus ingresos y sus contribuciones.

Las unidades monetarias no tienen por qué ser sujetas de mercado. Las empresas que requieran capital en calidad crédito, expondrán sus casos al Banco Central (léase “gobierno”) y en forma automática se recuperará ese capital conforme los ingresos de la empresa lo permitan. Las empresas solo moverán dinero:

  1. De Empresa a Gobierno para pago de créditos de capital
  2. De Empresa a Empresa para pago de insumos
  3. De Empresa a Personas para pago de salarios
  4. De Empresa a Gobierno para pago de impuestos al salario
Los movimientos serán totalmente automáticos, sin necesidad alguna de declaraciones.

Cualquier crédito de gobierno a empresa llevará el expediente del nombre de los socios de la empresa. De cada socio se enterará la participación en la empresa. Si el gobierno no puede recuperar hasta un total de una suma de 1 socio de 300%, ninguna empresa, con ese socio, podrá recibir crédito alguno. Ejemplo: Perico Hundarez estuvo declarado como socio a 50, 20, 70, 10, 100, 25, 25 % (suma 300%) en 7 empresas que no devolvieron (se dio por perdido). A una empresa que incluya ese socio solo se le podrá dar préstamos por cantidad estudiada después de deducir el % de ese socio.

Sabemos que en la medida en que se ponen más reglas, más caminos hay para romperlas.

Esa fue solo una sugerencia que demuestra lo totalmente innecesarios que son los bancos.

Lo importante es que los cambios hacia una sociedad más justa e igualitaria, se hagan con una lógica tal que realmente beneficie a 100% de los habitantes. Con el liberalismo social y económicos es posible lograrlo. Los otros sistemas han probado que son un fracaso: no hay uno solo que haya triunfado con la metodología del estatismo.

viernes, 28 de julio de 2017

Ideas Ador 4

Instrucciones Generales

Deben poner atención a estas instrucciones las personas que:

  • Tienen a su cargo empresas que usan Ador para operar
    • Por Operar se entiende realizar todas las acciones que finalmente dejan registro de los movimientos de recursos que se realizan en los negocios
  • Las personas que operan en Ador toda la actividad que realizan en la empresa
  • Los contadores de las empresas que han adoptado Ador como su sistema central de operación

Procesos que deben ser incluidos

El objetivo de Ador como sistema es ofrecer todo lo que es necesario para que la operación entera de cualquier empresa sea realizada y luego analizada usando los elementos que el mismo Ador ofrece.

En Ador se busca que la totalidad de las acciones necesarias para administrar un negocio y hacerlo crecer, puedan realizarse directamente con los instrumentos construidos dentro del sistema.

El consejo vigente es Operar 100% en Ador, no dejando una sola actividad por fuera. Cualquier actividad que se deja por fuera se convierte en un obstáculo para tomar decisiones “a tiempo”.

¿Por qué es tan “especial” el Ador?

Se han hecho muchos sistemas contables y administrativos. Son todos —o tratan de serlo— programas de cómputo para facilitar el proceso de administrar cualquier tipo de negocio.

Los negocios hacen:

  • Depósitos a bancos
  • Pedidos a proveedores
  • Reciben pedidos
  • Guardan en almacenes
  • Combinan para ofrecer
  • Venden y facturan
  • Hacen cobranza
  • Hacen pagos a proveedores
  • Examinan sus existencias en almacenes
  • Costean sus inventarios existentes
  • Costean sus ventas
  • Miden el trabajo de los empleados
  • Pagan a los empleados periódicamente
  • Contabilizan lo que pagan a empleados
  • Sacan costos por centros del negocio
  • Tienen personal para atender clientes
  • Deben localizar constantemente clientes nuevos
  • Deben tener a la vista del público lo que venden
  • Deben tener descripciones exactas
  • Cálculos fiscales a tiempo

Porque todo eso Ador permite y facilita que se haga al día, al momento en que las cosas están sucediendo. Y eso es posible por varias razones, a menos que no se opere como se recomienda.

Los dueños de los negocios

Estas personas son los que corren los riesgos. Por ello, deben tener siempre a la mano la información del comportamiento del negocio:

  • Nivel de ventas
  • Comparación con mes anterior
  • Nivel de costos
  • Utilidad neta
  • Operación y su costo
  • Relación de la operación con las ventas
  • Relación de la operación con los costos de las ventas
  • Comparación de los resultados de hoy con los de hace un mes, un trimestre, un año.
  • Análisis de áreas de oportunidad
  • Preguntas y respuesta en línea a través de reportes está´ticos o bien de Tablas Dinámicas

Todos esos procesos deben poder hacerse en cualquier sitio o desde cualquier sitio. Si un sistema hace difícil la operación de un negocio en estas áreas, entonces aún tiene ese sistema muchas áreas de oportunidad.

Los negocios deben operar y los dueños de los negocios deben tomar decisiones basadas en los resultados de las operaciones registradas. Por ello todas las operaciones deben registrarse en tiempo real: cuando están sucediendo; esto permitirá al dueño tomar decisiones apegadas a los hechos reales.

domingo, 19 de febrero de 2017

Libertad de creer lo que te plazca

Artículo periodístico escrito en Mérida de Yucatán, en México, el día 18 de febrero de 2017

Que cada quien piense lo que desee; esa es la libertad que demanda la especie humana hoy en día. Nadie quiere que se le dicte cómo debe pensar, en qué debe creer.


Durante muchos años, la gente debió tener mucho cuidado de hablar en voz alta lo que pensaba sobre las cosas. El asunto era bien delicado. Las personas podían ser legalmente procesadas y quemadas en una hoguera si se les oía decir algo de lo que no estaba permitido.

Hoy, en febrero de 2017, las cosas son muy diferentes. Desde hace unos 100 años o más, desde las reformas de Lutero —o reformas similares que podrían haberse dado en diferentes lugares del mundo— ha habido una tendencia a que la gente luche para que pueda pensar, creer y decir lo que le venga en gana.

Las religiones organizadas

Hoy quedan algunas, que tienen centros en el mundo que son, supuertamente, los lugares desde los cuales, personas especializadas en sus temas —en este caso, sus religiones— son las únicas autorizadas a determinar cómo pueden pensar los que quieran pertencer a las iglesias o religiones organizadas.

Básicamente encontramos estos tipos de religiones o creencias en el mundo, del tipo organizadas:

  • Cristianos
  • Musulmanes
  • Judíos
  • Budistas
  • Hinduístas
  • Otros

Pero dentro de estos grupos nos vamos a encontrar también tendencias internas. México y el entorno en donde esto está siendo escrito, normalmente ha sido de los que dicen pertenecer a alguna forma del Cristianismo. Los Musulmanes llegaron hace relativamente poco y casi no hay de los demás.

Eso sí, en este región hay muchas sectas cristianas de diferentes denominaciones como:

  • Evangélicos
  • Presbiterianos
  • Adventistas
  • Mormones
  • Testigos de Jehová
  • Católicos romanos (mayoría)
  • Ortodoxos de varios ritos

Los judios y los musulmanes deben tener también sus divisiones y sabemos que los budistas y los otros, también abundan con respecto a tendencias religiosas.

Libertad de creer

Hoy, en una reunión social cualquiera, vas a escuchar que muchas personas van a comenzar su declaración de postura religiosa con estas palabras:

“Yo creo en esto, pero no creo en aquello, aunque sí puedo aceptar quizás esto otro, pero no eso…”

Con esa simple declaración ya confesó que no está de acuerdo con algunas cosas que, por ejemplo, la Iglesia Católica Romana, considera lo que ellos llaman Dogma de Fe; según los cánones de esa iglesia, negar algún dogma de esos considerados De Fe es razón suficiente para no poder pertenecer a la institución.

Esto hace que la persona quede fuera de esa institución, sin que exista aún otra a la cual sí pueda pertenecer.

Así vemos deambulando por la vida a personas que no están totalmente de acuerdo con lo que es obligatorio creer en sus religiones institucionales.

¿Cómo son los demás cristianos en este aspecto? Es decir, los demás, por ejemplo, los Testigos de Jehová, ¿obedecen ciegamente todo lo que institucionalmente se les dice que deben obedecer?

¿Y qué hay con los evangélicos y los presbiterianos?

Sabemos que los musulmanes tienen fuertes divisiones con nombres diferentes por las creencias que tienen.

O eres o no

Está clara la disyuntiva: o se es o no se es. O se es católico romano o no se es. O se es musulmán o no se es.

Pero no es eso lo que pide la gente hoy en día. La gente quiere creer lo que crea que es creíble y esto es diferente en cada caso individual. Pueden haber, en una reunión, algunos que crean encontrar puntos comunes entre lo que oyen que otros dicen y lo que ellos creen.

Lo importante es que cada quien pueda decir —sin consecuencias— lo que sea que le venga en gana con respecto a lo que cree y lo que no cree.

¿Se puede siempre?

Pero no siempre es posible mantener a la gente en ese nivel de libertad de creencia. Por ejemplo, hoy, si alguien dice:

“Pues yo creo que la tierra es plana y no redonda…”

Alguien —si es que no todos al mismo tiempo— van a acudir a ayudarlo; quizás hasta organicen una colecta para llevarlo a la escuela primaria. La cuestión es que es imposible que slguien crea que la tierra es plana.

Otra saldrá por allí que dirá:

“Pues yo creo que la tierra, nuestro mundo, es el centro del universo…”

Y obvio, alguien le dirá que eso ya se estudiò y se sabe que ni siquiera nuestro sol es el centro, pero ni de la galaxia.

En otros tiempos, decir lo que hoy todos saben, podría haberse considerado lo más peligroso; decir lo contrario de lo que hoy se sabe, era lo normal.

Luego entonces, es obvio que la gente podría ser respetada si cree lo que le dé la gana con respecto a cuestiones religiosas o políticas, pero la sociedad, en una forma u otra, establece ya que ciertas cosas no son asunto de “creer” o “no creer”, sino simples asuntos que se espera que todos sepamos.

Sin embargo, aún hoy en día es factible que quien cree que la tierra es plana o que la tierra es el centro del universo, le pregunte al que afirma que la tierra es redonda y no es el centro del universo, ¡que lo pruebe!

Y es aquí, al llegar a este punto que nos damos cuenta de que una gran cantidad de cosas que creemos —y decimos que sabemos— no las podríamos comprobar tan fácilmente; recurriríamos a libros. Y eso, ¿qué significa? Sencillo, que hay cosas acerca de las cuales se puede discutir la opinión y hay cosas acerca de las cualels, decir que se cree que es así porque así le da la gana, ¡no tienen ningún sentido!

Verdades indiscutibles

La llamada “libertad de pensamiento” tiene límites; están enmarcados —los pensamientos libres— cuando se tocan cuestiones que la gente sabe porque otros las han comprobado y las comprobaciones de esos otros han sido aceptadas por los demás.

¿Cómo se puede saber si algo está sujeto a discusión o no?

Por ejemplo, ¿quién tiene razón, el que dice que NO EXISTE el cambio climático o el que afirma que ES UN HECHO el cambio climático? 98% de los científicos del mundo afirman que el cambio climático es un hecho comprobable. Pero, pues, cuando por allí, en los años 1400 alguien dijo que la tierra era redonda, 100% de los escolásticos —de los monasterios— que eran los que corresponderían hoy a la “clase” de los científicos, decían que no, que la tierra era plana.

Ah, es que algo muy importante ha cambiado desde aquellos tiempos hasta hoy. Y ese “algo” es el hecho de que ya existe una clase científica, porque hoy ya se ha definido con mucho cuidado lo que significa el método científico.

Ese método (el científico) no existía cuando el conocimiento de las cosas se había convertido en asunto de fe; es decir, el individuo tenía autorización de creer solo aquello que le permitiera su iglesia.

Hoy tenemos un conocimiento de hechos que no son discutibles. Son hechos comprobados por la llamada Comunidad Científica Internacional, que se ha desligado de intereses políticos, religiosos o económicos.

Lo que se afirme —aparentando con el uso del método científico— solo porque conviene así a alguna religión, a algún partido político o alguna empresa por razones económicas, deja de ser creíble.

Solo es creíble lo que afirma la comunidad científica que no tiene:

  • Ligas religiosas
  • Intereses económicos
  • Agenda política

Si lo que se afirma está, en alguna forma, vinculado a intereses de alguno de esos 3 tipos, deja de tener credibilidad.

Por ejemplo, por razones —las que sean— hay una religión cristiana que promueve un estilo de comer que prescinde totalmente de productos que vengan de los animales.

Otras religiones, cristianas también, no tienen opinión con respecto a lo que la gente coma.

¿Cuál tiene razón?

Hasta antes de 1973 y de los estudios que se han hecho a partir del Estudio de China, la cuestión era asunto religioso puro.

Hoy, no; la cosa es diferente. Hoy se sabe que no es saludable —para algunos, a corto plazo y para otros a largo plazo— el comer cualquier tipo de producto que contenga proteína animal. El tema, ante la evidencia de esa comunidad científica —la misma que afirma que sí existe el calentamiento global— ya dejó de ser optativo —del de libertad de pensamiento— porque ya existe evidencia —parecida a la de que la tierra es redonda y no plana— de que comer proteína animal es perjuidicial:

  • Para la salud humana
  • El clima del planeta
  • El respeto a los animales

Por lo tanto, ya no es una cuestión optativa de creer o no, sino que ya es una cuestión obligatoria de entender. Otra cosa es renunciar al gusto acostumbrado; lo que sí debe convertirse en obligación social, es promover lo que es conveniente para todos.

Por eso, es importante reconocer el límite entre dos formas que encapsulan la llamada libertad de pensamiento:

  • Política y religión: cada quien es libre de pensar lo que desee
  • Reconocido por la ciencia: cada quien está obligado a conocer el sustento existente

Lo que está reconocido por la ciencia, no es un asunto que la gente pueda incluir, por lo tanto, dentro de lo que se incluye como libre de pensar como uno quiera.